Redux

Las entradas más vistas del 2010

Posted in Uncategorized by Iván Conte on diciembre 30, 2010

Una lista curiosa. Queda demostrada la popularidad de las listas, la entrada-resumen del 2010 fue la  más vista en este blog durante el 2010, y de largo, a pesar de haberla subido al blog hace menos de un mes. Sorprende que las dos entradas sobre Moon Wiring Club -una de ellas sobre un mix- hayan atraído tantas visitas. También me ha sorprendido, porque no es un disco fácil ni que haya interesado a mucha gente, la presencia de Dolphins into the Future. Finalmente, me alegra ver que las dos entradas con las que yo mismo quedé más contento -las de OPN y la de Kanye West-, las únicas que soy capaz de releer sin avergonzarme demasiado, también han estado entre las más visitadas.

Pues esto ha sido todo en el 201o, un año excelente en lo musical, y lleno de cambios en lo personal. Nos vemos a principios de enero del 2011, cuyo primer esperadísimo disco, el de James Blake, ya circula por ahí.

Feliz año a todos/as y gracias por pasaros de vez en cuando, a nadie le gusta hablar solo  🙂

1. 30 discos del 2010

2. Die Antwoord – ‘Evil Boy’

3. Ariel Pink’s Haunted Graffiti – Before Today

4. Moon Wiring Club – Striped Paint for the Last Post

5. Vampire Weekend – Contra

6. Salem – King Night

7. Moon Wiring Club – Asda mix

8. Oneohtrix Point Never – Returnal

9. Dolphins into the Future – The Music of Belief

10. Kanye West – My Beautiful Dark Twisted Fantasy

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Singles + EPs 2008

Posted in dancehall, dubstep, electrónica, EPs, grime, hip hop, indie, kwaito, listas, pop, pop africano, reggae, singles, Uncategorized, wonky by Iván Conte on diciembre 22, 2008

También en esta lista tenía más o menos claro el número uno desde hace tiempo. Aunque el Funky House no termina de eclosionar como a muchos nos gustaría, ya tiene al menos en este ‘Do You Mind’ un equivalente a lo que supuso el ‘Heartbroken’ de T2 para el bassline, un temazo que no para de recibir buenas críticas, que aumenta el público potencial del género y que promete seguir dando que hablar el próximo año, ya que esta remezcla, publicada por primera vez en vinilo este 2008, será por fin editada con un radio edit en enero. El vídeo que podéis ver aquí pertenece precisamente a este lanzamiento. A ver qué pasa.

Por otra parte, pese a mis dudas a lo largo del año acerca de los singles de dubstep y wonky que iba escuchando, en las últimas semanas, mientras preparaba esta lista, me daba cuenta de que esos singles de Ikonika, Joker, Rustie, Darkstar y demás escuchados de un tirón daban como resultado una visión más que interesante de la música urbana inglesa. Otra vez estoy entusiasmado, y esta lista refleja ese entusiasmo. Si Soul Jazz u otro sello similar se decide a publicar en un futuro (el próximo año o dentro de diez, da igual) estos singles en un solo recopilatorio, nadie podrá negar el momento de creatividad en el que estamos metidos. En un futuro próximo me gustaría escribir algo explicando todo esto en detalle. Y sí, finalmente, Hyperdub ha sido el sello del año, y sí, Zomby fue el productor del año.

Más tarde, o mañana, abro la encuesta de las mejores canciones del año según vosotros.

FELIZ NAVIDAD!!!

1. KYLA – ‘DO YOU MIND? (CRAZY COUSINZ REMIX)

2. DARKSTAR – ‘NEED YOU’

3. ZOMBY – ‘EP’

4. RUSTIE – ‘ZIG ZAG’

5. DJ MUJAVA – ‘TOWNSHIP FUNK’

6. JOKER – ‘HOLLY BROOK PARK’

7. IKONIKA – ‘PLEASE’

8. SHACKLETON – ‘DEATH IS NOT FINAL’

9. VAMPIRE WEEKEND – ‘CAPE COD KWASSA KWASSA’

10. TODDLA T – ‘SOUND TAKE KILLIN’

AIR FRANCE – NO WAY DOWN

BURAKA SOM SISTEMA – SOUND OF KUDURO

BLACKOUT CREW – PUT A DONK ON IT

COMMON FEAT. PHARRELL – UNIVERSAL MIND CONTROL

CRAZY COUSINZ FEAT. CALISTA – BONGO JAM

DIZZEE RASCAL FEAT. CALVIN HARRIS – DANCE WIV ME

DONAEO – AFRICAN WARRIOR

DUSK & BLACKDOWN FEAT. DURRTY GOODZ – CONCRETE STREETS

ELEPHANT MAN – GULLY CREEPA

ELEPHANT MAN – NUH LINGA

ERYKAH BADU – THE HEALER

ESTELLE FEAT. KANYE WEST – AMERICAN BOY

FOUR TET – RINGER

GEENEUS – YELLOWTAIL

HERCULES & LOVE AFFAIR – BLIND

HOT CHIP- READY FOR THE FLOOR

KANYE WEST – LOVE LOCKDOWN

KING MIDAS SOUND – COOL OUT

KODE9 + LD – BAD

LIL WAYNE – A MILLIE

MALA – MIRACLES

MARTYN – ALL I HAVE IS MEMORIES

MAVADO – ON THE ROCK

MGMT – ELECTRIC FEEL

NE-YO – MISS INDEPENDENT

PEVERELIST – INFINITY IS NOW

ROOTS MANUVA – BUFF NUFF

SHACKLETON – DEATH IS NOT FINAL

SHACKLETON –SOUNDBOY’S SUICIDE NOTE

SKREAM – SKREAMIZM 5

THE BUG FEAT TIPPA IRIE – ANGRY

THE FLYING LOTUS – ROBO TUSSIN

TRG – BROKEN HEART (MARTYN DCM REMIX)

VAMPIRE WEEKEND – OXFORD COMMA

VILLALOBOS – ENFANTS

WARRIOR QUEEN & THE HEATWAVE – THINGS CHANGE

WILEY – WEARING MY ROLEX

YOUNG JEEZY FEAT. KANYE WEST – PUT ON

ZOMBY – LIQUID DANCEHALL

ZOMBY – SPLIFF DUB / SPLIFF DUB (RUSTIE REMIX)

Discos 2008

Posted in listas, música africana, Uncategorized by Iván Conte on diciembre 9, 2008

1. THE BUG – LONDON ZOO

Supongo que nadie que haya seguido este blog se sorprenderá de este número uno. El disco que más he escuchado este año, y también 15397131la cumbre de una ya larga carrera, la de Kevin Martin al frente de proyectos siempre interesantes y que aquí volcó todo lo aprendido, tomando como punto de partida las estrategias sonoras del dubstep, el grime y el dancehall. El disco es inagotable en cuanto a detalles, pero funciona como un bloque o como una pedrada por el impacto físico de absolutamente todas sus canciones. A destacar el reparto de MCs radicados en la capital inglesa, desde el ya clásico Tippa Irie a primeros nombres del dubstep (Spaceape) y del grime (Flow Dan), además de la majestuosa Warrior Queen, cuyo próximo disco estará producido por el propio Martin. En muchos sentidos London Zoo es el Maxinquaye de esta década, por servir de representación sonora de las tensiones urbanas de su momento. Lleno de energía y rabia, inundado de bajos, acentuando la influencia jamaicana en el underground musical inglés y articulando la mejor visión de conjunto de dos géneros tan representativos de esta década como son el grime y el dubstep, Kevin Martin ha logrado no solo el mejor disco del 2008, sino uno de los imprescindibles de la década.

2. THE CARETAKER – PERSISTENT REPETITION OF PHRASES

Ningún otro disco que yo haya escuchado este año rivaliza en capacidad de fascinación con este, una invocación de la música popular 16418971de entreguerras, como la que se puede escuchar en El Resplandor de Stanley Kubrick. La referencia a esta película no es, en absoluto, trivial, puesto que el ruido, el crepitar y el reverb hacen que los restos de melodías que se pueden escuchar entre la maraña de ruido tengan una apariencia fantasmagórica, al mismo tiempo melancólica y siniestra. El objetivo; representar la falibilidad de nuestra memoria.


3. VAMPIRE WEEKEND – VAMPIRE WEEKEND

Justo cuando parecía que el indie iba a morir de aburrimiento, llegan estos muchachos, tan relamidos en el vestir como acertados a la hora 1134702de fijarse en las guitarras del pop africano occidental, el sonido más representativo del disco, quince minutos antes de la lluvia torrencial de recopilaciones, blogs y artículos en revistas que hemos tenido la suerte de vivir este año. Tan irritantes por su despreocupado pop turista como infalibles a la hora de llevar la riqueza rítmica africana al primer plano del indie. La sorpresa del año


4. NEIL LANDSTRUMM – LORD FOR £39

Hacia el final del año, el sello Planet Mu reafirmó su vigencia al ofrecer una vía de escape al dubstep y/o al grime instrumental. Los discos 1886375de Starkey, Distance y Neil Landstrumm llegaron para demostrar que se puede hacer dubstep “desde fuera” de su reducida localización geográfica en el sur de Londres. Pero claro, el resultado siempre será diferente, pero ahí también está lo interesante. En este álbum, las cuerdas disco de la primera canción ya indican que aguardan al oyente demasiadas sorpresas sonoras como para pasar por alto este disco.


5. THE ADVISORY CIRCLE – OTHER CHANNELS

Civil Defence is Common Sense, dice una voz neutra, inexpresiva, distante y, una vez reubicada en este disco, siniestra. El tono de 1197039objetividad y profesionalidad de locutor de la BBC se convierte aquí en inquietantemente imperativo. Other Channels ha sido editado por el imprescindible sello Ghost Box, el sello especializado en revisar la identidad británica, electrónica y sampleados de library music mediante. El disco de The Advisroy Circle es el más inmediato de todos los editados por el imprescindible sello inglés, y de hecho los seguidores de Boards of Canada encontrarán aquí muchos motivos de alegría.

6. FLYING LOTUS – LOS ANGELES

Lo cierto es que ni los EPs ni el álbum anteriores a este álbum me habían dicho demasiado. Ni siquiera me llamó mucho la atención las primeras veces 1500010que  escuché Los Angeles, pero el hip hop instrumental del sobrino de Alice Coltrane me fue gustando cada vez a lo largo del año, al tiempo que descubría las conexiones con el pasado inmediato de la música negra –J Dilla, sin lugar a dudas, uno de los músicos negros más influyentes de la década- o con el presente de la electrónica británica –Rustie– hasta convertirse en un imprescindible.


7. LIL WAYNE – THA CARTER III

Tha Carter III está lejos de ser un disco perfecto, pero dada la incontinencia creativa de Lil Wayne es más que probable que sí que se 723674trate del mejor disco que puede hacer. “No somos iguales, yo soy un marciano”, dice en “Phone Home” –rapeando desde el punto de vista de…¡ET!-, una frase que resume su personalidad a la perfección. Los momentos álgidos son muchos; aquí hay desde producciones de Kanye West justo antes de descubrir el AutoTune hasta un “A Millie”, cuya base –del productor Bangladesh– cayó en la comunidad hip hop con el impacto de una bomba H.


8. AMADOU ET MARIAM – WELCOME TO MALI

Amadou et Mariam podrían convertirse en los grandes beneficiados de la oleada de africanismo que tuvimos el gusto de contemplar este 1846684año. Welcome to Mali se ha editado en un momento muy oportuno para que todas las miradas se volviesen hacia ellos. El disco anterior ya había sido un superventas en Francia, y ahora que aparecen hasta en pitchfork podrían aumentar su público exponencialmente. Y lo mejor de todo es que Welcome to Mali es un disco a la altura de las expectativas ya desde la primera canción, “Sabali”, en la que colabora como productor Damon Albarn.


9. GANG GANG DANCE – SAINT DYMPHNA

Una vez escuchado su anterior álbum, God’s Money, lo cierto es que costaba creer que los neoyorquinos Gang Gang Dance nos 16738571vendrían con un disco tan accesible cuando muchos ya casi nos habíamos olvidado de ellos. A la primera puede parecer un galimatías sonoro, y de hecho en parte lo es, pues la banda integra en este disco montones de sonidos de distinta procedencia, lo cual explica que cuando hablé de este disco por aquí me acordase de Abe Vigoda y de Timbaland, del grime –colaboración con el MC Tinchy Strider mediante- de David Byrne y Brian Eno y de Animal Collective -¡por supuesto!.


10. ZOMBY – WHERE WERE U IN 92?

Jugando al despiste. Zomby se pasó el año editando singles que redefinieron el dubstep, pero remató la temporada con su particular 1885089interpretación de las coordenadas del jungle. Lo que en principio parece un pastiche, se convierte a las pocas escuchas en el disco que permite volver la vista atrás, reírse de la nostalgia -¡el título del disco!- y acentuar que todos los elementos que dieron forma al jungle siguen presentes de una u otra manera en el dubstep, el wonky, el bassline, el grime o el funky house. De paso, un guiño a Daft Punk y un puñado de canciones de contundente impacto emocional.


2562 – AERIAL

ABE VIGODA – SKELETON

EVANGELISTA – EVANGELISTA

BUN B – ILL TRILL

BURAKA SOM SISTEMA – BLACK DIAMOND

CALLE 13 – LOS DE ATRÁS VIENEN CONMIGO

COCONOT – COSA ASTRAL

DUSK & BLACKDOWN – MARGINS MUSIC

ERYKAH BADU – NEW AMERIKAH PART ONE (4TH WORLD WAR)

ESAU MWANWAYA & RADIOCLIT – THE VERY BEST MIXTAPE

HAIR POLICE – THE CERTAINTY OF SWARMS

HERCULES & LOVE AFFAIR – HERCULES & LOVE AFFAIR

HIGH PLACES – HIGH PLACES

KANYE WEST – 808S AND HEARTBREAK

Q-TIP – THE RENAISSANCE

ROBERT FORSTER – THE EVANGELIST

RYOJI IKEDA – TEST PATTERN

STARKEY – EPHEMERAL EXHIBITS

TOUMANI DIABATE – THE MANDE VARIATIONS

TRIM – SOULFOOD VOL. 3

Esau Mwamwaya & Radioclit “The Very Best”

Posted in electrónica, kwaito, música africana by Iván Conte on noviembre 17, 2008

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He aquí un buen ejemplo de mixtape; un buen puñado de canciones, algunas más acertadas que otras, que demuestran que este formato es ideal como banco de pruebas. Pero no solo es un lugar en el que ensayar antes de hacer el disco, porque sin ir más lejos en esta mixtape hay cosas que, por cuestiones de derechos de autor, probablemente sería muy difícil incluir en un lanzamiento oficial. Y es que Esau Mwamwaya, cantante de Malawi al que los productores Radioclit están ofreciendo todo su apoyo logístico para que su público se multiplique en occidente, canta aquí sobre algunas bases formadas por samples nada disimulados de grandes éxitos de MIA o Vampire Weekend, por poner dos de los ejemplos que más repercusión han tenido.

El mérito de la mixtape reside principalmente en la voz de Mwamwaya; limpia, emocionalmente impactante sin importar en qué lengua cante -y en esta mixtape lo hace en varias. Su voz y sus letras se acoplan a la perfección sobre las bases, a pesar de que la melodía vocal nada tiene que ver con la original. Hasta tal punto están tan bien integrados estos dos elementos que a veces hasta da la sensación de que estas canciones estaban destinadas desde un principio para su voz. Especialmente interesante es el uso de “Cape Cod Kwassa Kwassa” de los Vampire Weekend, porque con la voz de Mwamwaya las guitarras de la canción de los estadounidenses resultan todavía más efectivas en su evocación del pop africano. Por otra parte, la elección de esta canción hace que el diálogo cultural entre occidente y África llevado a cabo por Vampire Weekend tenga lugar de nuevo, pero en la dirección opuesta y ha conseguido que la mixtape tenga una repercusión en aumento entre el público indie. Lo mismo ocurre con “Heart It Races” de Architecture in Helsinki, que sirve para que la mixtape de comienzo funcionando a pleno rendimiento. Otro de los claros aciertos es la incursión en el kwaito en la segunda canción del mixtape, en la que Mwamwaya canta sobre el temazo “Wena Ng’hamba Nawe” de DJ Cleo, a pesar de que sea posiblemente el tema más fiel al original, sirve para recordar la importancia de la música electrónica en la África actual.

Como en casi todas las mixtapes, no solo hay relleno sino que hay cosas francamente decepcionantes, pero pesa más el hecho de que probablemente en su primer LP (para el 2009), probablemente no va a sonar tan fresco, ni tan suelto, ni nos vaya a sorprender con sus reescrituras de grandes éxitos “indie” de las últimos tiempos. Aunque, eso sí, este cantante se merece toda la fama que pueda conseguir.

Esau Mwamwaya fue portada del número 52 de la revista Fader. El artículo, que se puede leer aquí, está realmente bien. La foto que aparece en esta entrada la he sacado de ese artículo, por cierto. El número en cuestión estaba dedicado a África, de modo que fue una de las primeras revistas musicales en dar un espacio destacable en uno de sus números a la música africana. Desgraciadamente, el número está agotado y el link para descargarse el correspondiente pdf a mí no me funciona. Si a alguien le funciona, que me lo pase, por favor. La mixtape se puede descargar desde este link. Por último, en este link al blog Ghetto Bassquake encontraréis un listado de la procedencia de todas las bases… de Architecture in Helsinki a Michael Jackson pasando por Cannibal Ox.

“Hay europeos que tienen todas las reediciones de Fela Kuti pero no te podrían decir ni un solo nombre de una banda nigeriana actual”

Posted in críticas publicadas, entrevistas, música africana, pop, pop africano, revistas, Uncategorized by Iván Conte on octubre 9, 2008

A continuación podéis leer las respuestas integras que me dieron Jace Clayton, Quinton Scott y Luis Lles durante el pasado verano con motivo del artículo sobre música africana publicado en el número de septiembre de la revista Go. Creo que dan una buena idea de la inmensa riqueza e importancia de estas músicas, así como de los múltiples debates que están siempre presentes en el modo en que estas músicas nos llegan o en el modo en que son percibidas desde Occidente.

Jace Clayton (DJ/rupture)

¿Qué importancia crees que tiene Internet en el creciente interés por las músicas africanas?
Es una pregunta difícil, pero Internet está ayudando a generar interés en todo tipo de músicas ¡no sólo africanas! Pero sí, por supuesto, para mucha gente es complicado escuchar o aprender acerca de las músicas africanas, de modo que los blogs musicales y las páginas web sí que ayudan a hacerlas mucho más accesibles.

¿Qué opinión tienes acerca de la presencia creciente de críticas de recopilaciones de música africana en revistas como Pitchfork?
Es un mero reflejo del hecho de que se están editando más recopilaciones africanas, en vez de tratarse de un interés repentino de Pitchfork por la cultura africana. A Pitchfork no le importa la música africana “contemporánea”, ellos solamente quieren saber acerca de bandas de rock africanas distantes en el tiempo y el espacio.

¿Qué piensas acerca de bandas de indie-pop como Vampire Weekend, que buscan inspiración en músicas africanas?
No me importan de ninguna manera… No creo que ayude a que se pague a los músicos africanos, y no creo que Vampire Weekend hagan “mejor” música por canalizar la negritud.  Por otra parte, pienso que es fantástico que bandas como The Ex hagan colaboraciones duraderas con músicos africanos, en las que el poder, el dinero y la información están compartidos de manera equitativa. Eso es inspirador.

¿Es realmente apropiado hablar de “música nigeriana”, por ejemplo?, ¿Podemos usar ese término para etiquetar una música determinada, o se trata de un término resbaladizo de connotaciones post-coloniales?
Por supuesto, sí que es apropiado hablar de “música nigeriana” – quiero decir; es cierto que los colonos europeos dividieron África y “crearon” un mapa nacional que casi siempre entraba en conflicto con las estructuras étnicas, religiosas o lingüísticas previamente establecidas en esos territorios. Esto es un hecho. Pero aún así, podemos hablar de “Nigeria”.

Pero por supuesto, necesitamos tener en cuenta que la música en África es casi siempre internacional, ¡y en especial todas las reediciones de rock, funk y afrobeat! De modo que la etiqueta “música nigeriana” no es más que un término muy vago, eso es todo… tan vago como “música española”, que puede referirse a cualquier cosa desde Las Ketchup a poesía cantada judeo-magrebí o bakalao.

La música góspel es el género más vendido en Ghana, me imagino que también es popular en Nigeria… de modo que lo que llega a los consumidores occidentales tiene poco o nada que ver con lo que es popular en esos países. Hay europeos que tienen todas las reediciones de Fela Kuti pero no te podrían decir ni un solo nombre de una banda nigeriana actual.

¿Qué aspectos de la música nigeriana encuentras más interesantes?
En realidad, no escucho mucha música de Nigeria. El país de África occidental con una historia musical más inspiradora es, en mi opinión, Guinea. Tienen una asombrosa tradición vocal y en los setenta había toda esta música de guitarras que surgió de la trasposición de la música marimba y Kora a las guitarras eléctricas.

Quinton Scott (Strut Records)

¿Qué importancia crees que tiene Internet en el creciente interés por las músicas africanas?
Es verdaderamente importante. Hay tanta información disponible. Blogs como Voodoofunk, webs de coleccionismo como DJ History o Vinyl Vulture así como distribuidores especialistas de vinilo por Internet como Diaspora, definitivamente han propulsado el interés.

¿Qué opinión tienes acerca de la presencia creciente de críticas de recopilaciones de música africana en revistas como Pitchfork?
Es genial para la música. Creo que sellos como Soundway, Strut y Analog Africa siempre intentan llevar la música más allá de los círculos de la world music. Por fortuna, en Pitchfork tienen a gente en sus filas como Joe Tangari, quien escribe críticas de estas músicas y entiende el amplio atractivo que tienen para los fans del rock mainstream. Y además tiene el conocimiento para escribir críticas con autoridad.

¿Qué piensas acerca de bandas de indie-pop como Vampire Weekend, que buscan inspiración en músicas africanas?
Personalmente me encanta. Durante años ha habido muchas bandas basadas en el modelo de Fela Kuti, tocando Afrobeat de una manera muy ortodoxa. Lo bueno es que ahora las influencias no se toman solamente de manera literal, sino que están modeladas por una desprejuiciada actitud a la hora de fusionar estilos. El tema “Cape Cod Kwassa Kwassa” de Vampire Weekend es genial, muy divertido.

¿Planeáis recopilar y editar más cds centrados en músicas africanas?
Sí, por supuesto. Con el Mercado tal y como está, no tenemos el mismo lujo de poder explorar proyectos que se centren en un solo artista como hicimos en años anteriores, pero por supuesto que seguiremos rebuscando en los archivos cada vez que podamos.

¿Crees que el recopilatorio Nigeria 70, publicado este año, está recibiendo más atención que el primer volumen , publicado en el 2001? ¿Cómo de importante crees que fue esa primera recopilación?
El primer recopilatorio tuvo mucha cobertura y consiguió llevar la música a un público más joven. El nuevo Nigeria 70 también está teniendo una gran repercusión, pero también es porque estamos en la cresta de la ola. Pero es necesario poner todo esto en contexto. Sellos como RetroAfric y Popular African Music, y recopilaciones como la excelente Afro Rock de Duncan Brooker en el sello Kona ya estaban mucho antes editando música increíble. Ahora hay más sellos editando material de archivo de buena calidad, con una gran atención al detalle.

¿Ves alguna similitud o diferencia destacable entre el actual interés por las músicas africanas y el interés que hubo en los ochenta? ¿Hay implicaciones políticas relevantes detrás de este tipo de interés?
Buena pregunta. En mi opinión, los éxitos mainstream de la world music en los ochenta tuvieron consecuencias encontradas. Los sellos y los directos despertaron la conciencia acerca de la música africana y artistas específicos, pero las presentaron con producciones demasiado suaves y arreglos para atraer a un público occidental. A pesar de que ese lado más pulido de estas músicas sigue vigente en las salas de conciertos más grandes y en los festivales, el mercado es afortunadamente más amplio ahora, y es genial ver que, más allá de las reediciones, bandas que no hacen concesiones como Konono Nº1 y Tinariwen son reconocidas.

A raíz de la música, creo que ha habido un interés en el contexto politico y cultural de los artistas africanos y sus países, pero en un sentido exclusivamente académico. En un nivel más profundo, no creo que las actitudes hacia África hayan cambiado de una manera significativa desde los días de la independencia, tristemente. Si somos honestos, todavía hay una veta colonialista-paternalista en la manera en que el continente es percibido por Occidente.

Luis Lles

¿Qué músicas africanas escuchas últimamente?  ¿Podrías recomendar algún disco en particular?
Para empezar, he de decir que me molesta un poco (no demasiado, pero sí un poco) que se pretenda convertir la música africana en algo cool, en primer lugar porque ya es cool de por sí (no hace falta que venga la gente del pop a descubrir su coolness), y en segundo lugar porque al fin y al cabo no es más que otra demostración del eurocentrismo cegato que ve lo africano como algo exótico y que cree que todo empieza y termina en la cultura pop occidental. Dicho esto, mi amor por la música africana, aunque ya conocía de antes nombres como Fela Kuti, Osibisa o Miriam Makeba, procede de principios de los años 80 con la eclosión de lo que en Francia se llamó sono mondiale, un término mucho más acertado y menos imperialista que el de world music. Fue la época de Ray Lema, Salif Keita, Toure Kunda, Youssou N´Dour, Manu Dibango y tantos otros que contribuyeron a acercar los ritmos africanos a una cierta sonoridad internacional contemporánea, que dio y sigue dando magníficos discos: no hay que perderse Medecine de Ray Lema, Soro de Salif Keita, Black President de Fela Kuti, Apartheid is Nazism de Alpha Blondy y cualquier cosa de Youssou N´Dour.

También hay que destacar a todos los trovadores de la música africana más relajada y hermosa: Ayub Ogada, Daby Touré, Habib Koité, Waldemar Bastos o Bidinte. O los discos del caboverdiano Teofilo Chantre.  Mucho antes de que estallara toda la fiebre Ethiopiques, se editó Ere Mela Mela, disco cumbre del etíope Mahmoud Ahmed, absolutamente fascinante, como también lo es toda la serie Taarab de música de Tanzania.

En cuanto a discos de música africana más o menos reciente plenamente recomendables, yo señalaría los de Konono nº 1, los de Issa Bagayogo (puro afroelectro sin complejos), los de los tuaregs Toumast y Tinariwen, los discos de kuduro que edita Frédéric Galliano en su sello Frikyiwa, el de Bassekou Kouyaté (Segu Blue),el de Colombiafrica (una fusión de música africana y champeta colombiana), los de Kékélé (una delicia de soukous moderno) o el primer disco de Tumi and the Volume, grupo de hip hop sudafricano buenísimo, con toques de jazz y post-rock. Además, claro está, de clásicos como Orchestre Baobab, Cesaria Evora, Amadou et Mariam, Tony Allen, Ali Farka Toure y tantos otros. El catálogo es inagotable, y yo nunca he dejado de prestarle atención a esta excitante parcela de la música.

¿A qué crees que se debe el interés que hay ahora mismo por la música africana, evidente en el éxito de recopilaciones como Ethiopiques y bandas como Vampire Weekend? ¿Ves algún paralelismo con la relevancia que tuvieron en los ochenta en artistas mainstream como Paul Simon o Peter Gabriel?
No, no creo que haya un paralelismo con lo que sucedió en los ochenta con Peter Gabriel y Paul Simon, porque entonces se percibía la música africana como un caudal sonoro real, capaz de interferir en el curso del pop occidental. Casi se creía en la posibilidad de que Youssou N´Dour pudiera competir en igualdad de condiciones con Madonna y Michael Jackson. Eso habría sido lo realmente positivo, y no haber conducido la música africana a ese reducto que es la world music, que en realidad es algo muy imperialista porque conmina a sus artistas a un gueto “buenrollista” y a un purismo absurdo que no se le exige a los artistas occidentales. Particularmente, me gustan mucho tanto El Guincho (que ha creado un concepto mabsolutamente original) como Vampire Weekend (que son  como la versión moderna y revival de los Talking Heads de su última época) y valoro positivamente el esfuerzo que está haciendo Damon Albarn por dar a conocer esta música, pero, en general, creo que en la actualidad la influencia africana no va mucho más allá de un cierto toque cool que queda muy bien, pero que en realidad responde a la enorme crisis de ideas que asola el mundo del pop y del rock. Creo que no es el soplo de aire fresco y de renovación que supuso en los ochenta, sino más bien un intento desesperado por no repetirse hasta el infinito, por encontrar salidas al pop. En cuanto al éxito de Ethiopiques, una serie sensacional, pienso que es una mezcla de esnobismo y de esos milagros que ocurren de vez en cuando en los que el público descubre, aunque sea tarde y mal, algo tan luminoso y fascinante como es esa música. Lamentablemente, aunque quizá peco de pesimismo, dudo que sirva para abrir los oídos de la gente y para que se pongan a descubrir otros tesoros insólitos de la música africana o, en otro orden de cosas, a artistas tan geniales como los caribeños Aurelio Martínez o el fallecido Andy Palacio.

¿Te parece que está muy presente este renovado interés en España? Hablo tanto a nivel de calle, presencia de material en tiendas de discos, conciertos, interés de grupos como Nisei, El Guincho, etc?
En España hay poca melomanía, así que no veo que esté muy presente  todo este fenómeno a nivel de calle. Artistas españoles que han introducido guiños africanos en su música ha habido siempre: Mestizos, Coyotes, Las Manos, Especialistas, 21 Japonesas, Mastretta y muchos otros. Pero en la actualidad, aparte de El Guincho, Gecko Turner y alguno de los proyectos de P3z, no se nota demasiado esa influencia en los grupos españoles, aunque hay una buena peña de adictos al afrobeat.

Y en cuanto a tiendas, siempre ha habido tiendas bien surtidas en material sonoro africano, aunque ahora que ya remitió la edad de oro, la verdad es que escasea bastante. Y conciertos, afortunadamente, nunca han faltado gracias a festivales como Pirineos Sur, La Mar de Músicas o Etnosur. Otra cosa es que ahora los festivales de pop quisieran incorporar la música africana a sus carteles, de igual forma que lo han hecho con el techno o el hip hop. Pero creo que eso es más difícil que se llegue a dar, porque, lamentablemente, me temo que esta nueva aproximación del pop a la música africana es algo pasajero.