Redux

Unas cuantas lecturas recomendadas 2008 #1

Posted in dubstep, grime, lecturas recomendadas, listas by Iván Conte on noviembre 11, 2008

Empiezo una nueva sección que me servirá tanto para recomendaros los artículos que más me gustan de los que voy leyendo por Internet como para que yo sepa dónde encontrarlos cuando los quiera revisar.

Andy Moor, de la banda holandesa The Ex, habla con detalle sobre una serie de cuestiones que han pasado al primer plano de la crítica musical durante este año debido al imparable ascenso en popularidad de la música africana. Hay cosas buenísimas en este texto, como las diferentes opiniones que tienen sobre el Auto tune Jace Clayton y el propio Moor, la importancia de evitar la autenticidad cultural y de potenciar las colaboraciones y los diálogos musicales de doble sentido así como la exposición de una serie de estrategias para que las colaboraciones con músicos africanos sean más honestas. A este artículo llegué a través del blog Wayne&Wax, cuyo autor es precisamente el responsable del siguiente artículo.

Wayne habla sobre “Miss Independent”, la canción de Ne-Yo con una letra en la que las mujeres aparecen de una manera bastante diferente a lo que suele ocurrir en el hip hop (aunque esta canción entre de lleno en el terreno del R&B, en realidad, donde supongo que será más fácil un movimiento de este tipo, pues el público objetivo es principalmente -pero solo en principio- femenino), comentando los detalles instrumentales (el ritmo con resonancias del dancehall, los sintetizadores, el arpa, etc.), pero lo mejor viene en los comentarios, en donde señalan muy acertadamente el parecido de los sintetizadores de esta canción con los que suenan en el “Flashing Lights” de Kanye West, y en donde interviene Jace Clayton, quien últimamente se está convirtiendo en una referencia imprescindible para cualquiera que quiera entender la música que se hace ahora mismo. Esta canción me parece estupenda, funciona a la perfección como tema pop mainstream representativo del 2008, ninguno de sus elementos me parece ramplón o cuestionable en lo más mínimo y, en fin, está todo puesto con tanta precisión y elegancia -sin caer en la aburrida qualité- que no me extrañaría que se colase entre mis canciones favoritas del año. Aquí os dejo el vídeo, que el que aparece en la entrada de Wayne solamente es visible en EEUU. Cosas de la MTV.

Echo mucho de menos el blog de Woebot, pues era genial, y a veces llegaba a hablar de las cosas que le interesaban con un nivel de detalle de quitarse el sombrero, que es justamente lo que ocurre con este texto suyo que ha aparecido en la web de Fact, sobre las casetes, y especialmente sobre los walkmans y reproductores de casetes con un nivel de detalle técnico realmente asombroso. Por si os interesa una historia de este medio de producción, con sus momentos más destacados (y cotizados en la actualidad).

Martin Clark publica en Pitchfork su lista de favoritos del año en los siguientes géneros; dubstep, grime, funky house y wonky. Muy bien en los apartados de grime y funky house, en este último su número uno es el “Do You Mind” de Paleface ft. Kyla, remezclado por Crazy Cousinz, del que ya hablé por aquí en la entrada que escribí sobre este tipo de música. La lista de grime está relamente bien, aunque noto la ausencia del mixtape Riko, hay muchas cosas que a mí también me han entusiasmado, y otras que todavía no he escuchado pero que procuraré hacerlo antes de terminar las listas del año. La lista del dubstep no me ha solventado mis dudas sobre este tipo de música que he tenido a lo largo del año, y en cuanto al wonky he de decir que lo poco que he escuchado me ha gustado mucho -y aquí ya he hablado de alguno de los temas en esa lista, por ejemplo de la remezcla que Flying Lotus hizo de un tema de Lil Wayne– pero, eso, que he escuchado todavía demasiado poco.

La próxima semana, más recomendaciones. Si encontrais algún artículo que creéis que me puede interesar, los comentarios a estas entradas son el mejor lugar para hacérmelas llegar.

Anuncios

“Hay europeos que tienen todas las reediciones de Fela Kuti pero no te podrían decir ni un solo nombre de una banda nigeriana actual”

Posted in críticas publicadas, entrevistas, música africana, pop, pop africano, revistas, Uncategorized by Iván Conte on octubre 9, 2008

A continuación podéis leer las respuestas integras que me dieron Jace Clayton, Quinton Scott y Luis Lles durante el pasado verano con motivo del artículo sobre música africana publicado en el número de septiembre de la revista Go. Creo que dan una buena idea de la inmensa riqueza e importancia de estas músicas, así como de los múltiples debates que están siempre presentes en el modo en que estas músicas nos llegan o en el modo en que son percibidas desde Occidente.

Jace Clayton (DJ/rupture)

¿Qué importancia crees que tiene Internet en el creciente interés por las músicas africanas?
Es una pregunta difícil, pero Internet está ayudando a generar interés en todo tipo de músicas ¡no sólo africanas! Pero sí, por supuesto, para mucha gente es complicado escuchar o aprender acerca de las músicas africanas, de modo que los blogs musicales y las páginas web sí que ayudan a hacerlas mucho más accesibles.

¿Qué opinión tienes acerca de la presencia creciente de críticas de recopilaciones de música africana en revistas como Pitchfork?
Es un mero reflejo del hecho de que se están editando más recopilaciones africanas, en vez de tratarse de un interés repentino de Pitchfork por la cultura africana. A Pitchfork no le importa la música africana “contemporánea”, ellos solamente quieren saber acerca de bandas de rock africanas distantes en el tiempo y el espacio.

¿Qué piensas acerca de bandas de indie-pop como Vampire Weekend, que buscan inspiración en músicas africanas?
No me importan de ninguna manera… No creo que ayude a que se pague a los músicos africanos, y no creo que Vampire Weekend hagan “mejor” música por canalizar la negritud.  Por otra parte, pienso que es fantástico que bandas como The Ex hagan colaboraciones duraderas con músicos africanos, en las que el poder, el dinero y la información están compartidos de manera equitativa. Eso es inspirador.

¿Es realmente apropiado hablar de “música nigeriana”, por ejemplo?, ¿Podemos usar ese término para etiquetar una música determinada, o se trata de un término resbaladizo de connotaciones post-coloniales?
Por supuesto, sí que es apropiado hablar de “música nigeriana” – quiero decir; es cierto que los colonos europeos dividieron África y “crearon” un mapa nacional que casi siempre entraba en conflicto con las estructuras étnicas, religiosas o lingüísticas previamente establecidas en esos territorios. Esto es un hecho. Pero aún así, podemos hablar de “Nigeria”.

Pero por supuesto, necesitamos tener en cuenta que la música en África es casi siempre internacional, ¡y en especial todas las reediciones de rock, funk y afrobeat! De modo que la etiqueta “música nigeriana” no es más que un término muy vago, eso es todo… tan vago como “música española”, que puede referirse a cualquier cosa desde Las Ketchup a poesía cantada judeo-magrebí o bakalao.

La música góspel es el género más vendido en Ghana, me imagino que también es popular en Nigeria… de modo que lo que llega a los consumidores occidentales tiene poco o nada que ver con lo que es popular en esos países. Hay europeos que tienen todas las reediciones de Fela Kuti pero no te podrían decir ni un solo nombre de una banda nigeriana actual.

¿Qué aspectos de la música nigeriana encuentras más interesantes?
En realidad, no escucho mucha música de Nigeria. El país de África occidental con una historia musical más inspiradora es, en mi opinión, Guinea. Tienen una asombrosa tradición vocal y en los setenta había toda esta música de guitarras que surgió de la trasposición de la música marimba y Kora a las guitarras eléctricas.

Quinton Scott (Strut Records)

¿Qué importancia crees que tiene Internet en el creciente interés por las músicas africanas?
Es verdaderamente importante. Hay tanta información disponible. Blogs como Voodoofunk, webs de coleccionismo como DJ History o Vinyl Vulture así como distribuidores especialistas de vinilo por Internet como Diaspora, definitivamente han propulsado el interés.

¿Qué opinión tienes acerca de la presencia creciente de críticas de recopilaciones de música africana en revistas como Pitchfork?
Es genial para la música. Creo que sellos como Soundway, Strut y Analog Africa siempre intentan llevar la música más allá de los círculos de la world music. Por fortuna, en Pitchfork tienen a gente en sus filas como Joe Tangari, quien escribe críticas de estas músicas y entiende el amplio atractivo que tienen para los fans del rock mainstream. Y además tiene el conocimiento para escribir críticas con autoridad.

¿Qué piensas acerca de bandas de indie-pop como Vampire Weekend, que buscan inspiración en músicas africanas?
Personalmente me encanta. Durante años ha habido muchas bandas basadas en el modelo de Fela Kuti, tocando Afrobeat de una manera muy ortodoxa. Lo bueno es que ahora las influencias no se toman solamente de manera literal, sino que están modeladas por una desprejuiciada actitud a la hora de fusionar estilos. El tema “Cape Cod Kwassa Kwassa” de Vampire Weekend es genial, muy divertido.

¿Planeáis recopilar y editar más cds centrados en músicas africanas?
Sí, por supuesto. Con el Mercado tal y como está, no tenemos el mismo lujo de poder explorar proyectos que se centren en un solo artista como hicimos en años anteriores, pero por supuesto que seguiremos rebuscando en los archivos cada vez que podamos.

¿Crees que el recopilatorio Nigeria 70, publicado este año, está recibiendo más atención que el primer volumen , publicado en el 2001? ¿Cómo de importante crees que fue esa primera recopilación?
El primer recopilatorio tuvo mucha cobertura y consiguió llevar la música a un público más joven. El nuevo Nigeria 70 también está teniendo una gran repercusión, pero también es porque estamos en la cresta de la ola. Pero es necesario poner todo esto en contexto. Sellos como RetroAfric y Popular African Music, y recopilaciones como la excelente Afro Rock de Duncan Brooker en el sello Kona ya estaban mucho antes editando música increíble. Ahora hay más sellos editando material de archivo de buena calidad, con una gran atención al detalle.

¿Ves alguna similitud o diferencia destacable entre el actual interés por las músicas africanas y el interés que hubo en los ochenta? ¿Hay implicaciones políticas relevantes detrás de este tipo de interés?
Buena pregunta. En mi opinión, los éxitos mainstream de la world music en los ochenta tuvieron consecuencias encontradas. Los sellos y los directos despertaron la conciencia acerca de la música africana y artistas específicos, pero las presentaron con producciones demasiado suaves y arreglos para atraer a un público occidental. A pesar de que ese lado más pulido de estas músicas sigue vigente en las salas de conciertos más grandes y en los festivales, el mercado es afortunadamente más amplio ahora, y es genial ver que, más allá de las reediciones, bandas que no hacen concesiones como Konono Nº1 y Tinariwen son reconocidas.

A raíz de la música, creo que ha habido un interés en el contexto politico y cultural de los artistas africanos y sus países, pero en un sentido exclusivamente académico. En un nivel más profundo, no creo que las actitudes hacia África hayan cambiado de una manera significativa desde los días de la independencia, tristemente. Si somos honestos, todavía hay una veta colonialista-paternalista en la manera en que el continente es percibido por Occidente.

Luis Lles

¿Qué músicas africanas escuchas últimamente?  ¿Podrías recomendar algún disco en particular?
Para empezar, he de decir que me molesta un poco (no demasiado, pero sí un poco) que se pretenda convertir la música africana en algo cool, en primer lugar porque ya es cool de por sí (no hace falta que venga la gente del pop a descubrir su coolness), y en segundo lugar porque al fin y al cabo no es más que otra demostración del eurocentrismo cegato que ve lo africano como algo exótico y que cree que todo empieza y termina en la cultura pop occidental. Dicho esto, mi amor por la música africana, aunque ya conocía de antes nombres como Fela Kuti, Osibisa o Miriam Makeba, procede de principios de los años 80 con la eclosión de lo que en Francia se llamó sono mondiale, un término mucho más acertado y menos imperialista que el de world music. Fue la época de Ray Lema, Salif Keita, Toure Kunda, Youssou N´Dour, Manu Dibango y tantos otros que contribuyeron a acercar los ritmos africanos a una cierta sonoridad internacional contemporánea, que dio y sigue dando magníficos discos: no hay que perderse Medecine de Ray Lema, Soro de Salif Keita, Black President de Fela Kuti, Apartheid is Nazism de Alpha Blondy y cualquier cosa de Youssou N´Dour.

También hay que destacar a todos los trovadores de la música africana más relajada y hermosa: Ayub Ogada, Daby Touré, Habib Koité, Waldemar Bastos o Bidinte. O los discos del caboverdiano Teofilo Chantre.  Mucho antes de que estallara toda la fiebre Ethiopiques, se editó Ere Mela Mela, disco cumbre del etíope Mahmoud Ahmed, absolutamente fascinante, como también lo es toda la serie Taarab de música de Tanzania.

En cuanto a discos de música africana más o menos reciente plenamente recomendables, yo señalaría los de Konono nº 1, los de Issa Bagayogo (puro afroelectro sin complejos), los de los tuaregs Toumast y Tinariwen, los discos de kuduro que edita Frédéric Galliano en su sello Frikyiwa, el de Bassekou Kouyaté (Segu Blue),el de Colombiafrica (una fusión de música africana y champeta colombiana), los de Kékélé (una delicia de soukous moderno) o el primer disco de Tumi and the Volume, grupo de hip hop sudafricano buenísimo, con toques de jazz y post-rock. Además, claro está, de clásicos como Orchestre Baobab, Cesaria Evora, Amadou et Mariam, Tony Allen, Ali Farka Toure y tantos otros. El catálogo es inagotable, y yo nunca he dejado de prestarle atención a esta excitante parcela de la música.

¿A qué crees que se debe el interés que hay ahora mismo por la música africana, evidente en el éxito de recopilaciones como Ethiopiques y bandas como Vampire Weekend? ¿Ves algún paralelismo con la relevancia que tuvieron en los ochenta en artistas mainstream como Paul Simon o Peter Gabriel?
No, no creo que haya un paralelismo con lo que sucedió en los ochenta con Peter Gabriel y Paul Simon, porque entonces se percibía la música africana como un caudal sonoro real, capaz de interferir en el curso del pop occidental. Casi se creía en la posibilidad de que Youssou N´Dour pudiera competir en igualdad de condiciones con Madonna y Michael Jackson. Eso habría sido lo realmente positivo, y no haber conducido la música africana a ese reducto que es la world music, que en realidad es algo muy imperialista porque conmina a sus artistas a un gueto “buenrollista” y a un purismo absurdo que no se le exige a los artistas occidentales. Particularmente, me gustan mucho tanto El Guincho (que ha creado un concepto mabsolutamente original) como Vampire Weekend (que son  como la versión moderna y revival de los Talking Heads de su última época) y valoro positivamente el esfuerzo que está haciendo Damon Albarn por dar a conocer esta música, pero, en general, creo que en la actualidad la influencia africana no va mucho más allá de un cierto toque cool que queda muy bien, pero que en realidad responde a la enorme crisis de ideas que asola el mundo del pop y del rock. Creo que no es el soplo de aire fresco y de renovación que supuso en los ochenta, sino más bien un intento desesperado por no repetirse hasta el infinito, por encontrar salidas al pop. En cuanto al éxito de Ethiopiques, una serie sensacional, pienso que es una mezcla de esnobismo y de esos milagros que ocurren de vez en cuando en los que el público descubre, aunque sea tarde y mal, algo tan luminoso y fascinante como es esa música. Lamentablemente, aunque quizá peco de pesimismo, dudo que sirva para abrir los oídos de la gente y para que se pongan a descubrir otros tesoros insólitos de la música africana o, en otro orden de cosas, a artistas tan geniales como los caribeños Aurelio Martínez o el fallecido Andy Palacio.

¿Te parece que está muy presente este renovado interés en España? Hablo tanto a nivel de calle, presencia de material en tiendas de discos, conciertos, interés de grupos como Nisei, El Guincho, etc?
En España hay poca melomanía, así que no veo que esté muy presente  todo este fenómeno a nivel de calle. Artistas españoles que han introducido guiños africanos en su música ha habido siempre: Mestizos, Coyotes, Las Manos, Especialistas, 21 Japonesas, Mastretta y muchos otros. Pero en la actualidad, aparte de El Guincho, Gecko Turner y alguno de los proyectos de P3z, no se nota demasiado esa influencia en los grupos españoles, aunque hay una buena peña de adictos al afrobeat.

Y en cuanto a tiendas, siempre ha habido tiendas bien surtidas en material sonoro africano, aunque ahora que ya remitió la edad de oro, la verdad es que escasea bastante. Y conciertos, afortunadamente, nunca han faltado gracias a festivales como Pirineos Sur, La Mar de Músicas o Etnosur. Otra cosa es que ahora los festivales de pop quisieran incorporar la música africana a sus carteles, de igual forma que lo han hecho con el techno o el hip hop. Pero creo que eso es más difícil que se llegue a dar, porque, lamentablemente, me temo que esta nueva aproximación del pop a la música africana es algo pasajero.