Redux

Vídeo: Games ‘Shadows in Bloom’

Posted in hypnagogic pop, vídeos by Iván Conte on enero 5, 2011

Alguna vez ya he dicho que el hypnagogic pop no es una visión irónica del mainstream de los ochenta, porque no consiste en guiños huecos, aquel dudoso argumento post-moderno del ‘es-tan-malo-que-es-bueno’, y del mismo modo se podría decir que no estamos ante un revisionismo histórico, porque no se trata tanto de ponerse a reivindicar a, pongamos por ejemplo, Sandra, sino de explorar como los significantes sonoros más fácilmente reconocibles de aquella década ocultan significados diferentes a aquellos con los que los solemos asociar. El vídeo que el interesante Weirdcore (responsable también de las imágenes del último disco de M.I.A.)  ha hecho de ‘Shadows in ‘ puede ayudar a entender todo esto: en él vemos imágenes publicitarias de los ochenta, pero manipuladas para que, en vez de ojos, veamos palabras y símbolos en los rostros de la gente. En el momento más obvio del vídeo, vemos a tres sonrientes azafatas portando en sus rostros el mensaje ‘She grinned vacantly’, que desactiva el propósito original de esas imágenes de mostrar a gente sonriendo para vendernos algo, mostrando el artificio detrás de estas sonrisas. En cierto sentido, se trata de una acción situacionista, revelando así una grieta en el discurso triunfalista capitalista de los ochenta que nos permite ver el vacío que hay detrás. No hay que olvidar que esta insistencia con las sonrisas no es un método nuevo de criticar al mainstream, como Peter Shapiro ya explicó de manera reveladora en un artículo que ya es un clásico absoluto, titulado ‘Smiling Faces Sometimes: Soul music’s grinners versus the backstabbers‘. Aunque, como David Keenan advierte en el número de enero de la Wire, el término hypnagogic pop se está empezando a usar con mucha manga ancha para referirse a cualquiera cuya música recuerde a la de los ochenta, es interesante tener en cuenta que gente como Daniel Lopatin, James Ferraro o Rangers nunca hacen una reproducción nostálgica del mainstream musical ochentero, sino que siempre introducen interesantes modificaciones mediante técnicas que pueden ir de la ralentización al emborronamiento del sonido, lo-fi mediante, que les permite articular su propia visión de la década en la que fueron niños o adolescentes, sin caer en las trampas del discurso oficial que aquella música sostenía.

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Las entradas más vistas del 2010

Posted in Uncategorized by Iván Conte on diciembre 30, 2010

Una lista curiosa. Queda demostrada la popularidad de las listas, la entrada-resumen del 2010 fue la  más vista en este blog durante el 2010, y de largo, a pesar de haberla subido al blog hace menos de un mes. Sorprende que las dos entradas sobre Moon Wiring Club -una de ellas sobre un mix- hayan atraído tantas visitas. También me ha sorprendido, porque no es un disco fácil ni que haya interesado a mucha gente, la presencia de Dolphins into the Future. Finalmente, me alegra ver que las dos entradas con las que yo mismo quedé más contento -las de OPN y la de Kanye West-, las únicas que soy capaz de releer sin avergonzarme demasiado, también han estado entre las más visitadas.

Pues esto ha sido todo en el 201o, un año excelente en lo musical, y lleno de cambios en lo personal. Nos vemos a principios de enero del 2011, cuyo primer esperadísimo disco, el de James Blake, ya circula por ahí.

Feliz año a todos/as y gracias por pasaros de vez en cuando, a nadie le gusta hablar solo  🙂

1. 30 discos del 2010

2. Die Antwoord – ‘Evil Boy’

3. Ariel Pink’s Haunted Graffiti – Before Today

4. Moon Wiring Club – Striped Paint for the Last Post

5. Vampire Weekend – Contra

6. Salem – King Night

7. Moon Wiring Club – Asda mix

8. Oneohtrix Point Never – Returnal

9. Dolphins into the Future – The Music of Belief

10. Kanye West – My Beautiful Dark Twisted Fantasy

Games – That We Can Play

Posted in electrónica, EPs, pop, pop electrónico by Iván Conte on noviembre 9, 2010

En los primeros segundos de de ‘Strawberry Skies’, la canción que abre este EP de Games, suenan unos sintes sobre un fondo como de lluvia cayendo y una voz sampleada. Por unos momentos parece que la canción va a irse por los derroteros sintéticos planeadores de Oneohtrix Point Never. Pero no tarda en entrar un ritmo reminiscente del mismo italo disco sobre el que gente como Sally Shapiro han construido en los últimos años una más que sólida carrera. Este tema inicial suena a Sandra producida por Jan Hammer, comparación nada gratuita si se tiene en cuenta que a la primera ya la metieron en un par de aquellas mixtapes en las que ralentizaban éxitos de los ochenta y que fue la banda sonora indiscutible de mi verano 2010. El segundo es una referencia clave, pues es en su estudio donde el dúo formado por Daniel Lopatin y Joel Ford está grabando su primer LP que, a la vista de lo escuchado aquí, va a ser uno de los más esperados del 2011.

Por supuesto, lo que redime a Games al igual que a otros compañeros de viaje hipnagógico es la absoluta falta de ironía –esa peste- en su mirada a una zona de los ochenta que hasta ahora había estado vedada al underground. Aunque ya se intuía el gusto por las lustradas producciones mainstream de los años ochenta en la música de Oneohtrix Point Never, el carácter eminentemente experimental de este proyecto había impedido que aflorase, salvo en puntuales casos, la vena más luminosa y melódica. Por eso, a Daniel Lopatin hay que darle el crédito que se merece por moverse igual de cómodo en ambientes experimentales como en el pop con mayúsculas reflejado en Games, un pop que parece querer continuar donde el New Pop lo había dejado a mediados de los ochenta, inyectando ideas nuevas en un formato inmediatamente reconocible por cualquier oyente habitual de emisoras FM.

Además de la ausencia de ironía, lo que permite en última instancia separar a Games del kitsch en el 2010 es el hecho de que este dúo surge bajo la sombra de DJ Screw, quizás el músico más influyente de los últimos años. De DJ Screw viene, como ya sabréis de sobra, la idea de ralentizar los temas escogidos en las mixtapes, permitiendo que salgan a la luz detalles que permanecían escondidos hasta entonces. Y es ahí, en ese terreno abierto por la ralentización, donde reside el encanto de Games, un proyecto que ha cogido sonidos que nadie quería y, influido por el hip hop, le ha dado la vuelta a muchas ideas preconcebidas acerca del mainstream en los ochenta –con el precedente, durante la década pasada, de nombres como Daft Punk o Ariel Pink que ayudaron a muchos a allanar el camino-, asimilado finalmente como una fuente de sonidos excitantes.

That We Can Play es más inmediato y resultón que su single de debut, publicado también en este 2010. Aquí suenan más centrados, se lanzan directamente a levantar una estética propia a partir de su arsenal de sintes analógicos y líneas melódicas memorables desde la primera escucha como la de la adictiva ‘Planet Party’ o la extática ‘Shadows in Bloom’. Un par de remezclas cierran el lote sin desentonar en absoluto con el tono de los temas precedentes, y confirmando, en el caso de ‘It Was Never Meant To Be’, su potencial en las pistas de baile. Irresistible.