Redux

Hudson Mohawke – Polyfolk Dance

Posted in electrónica, EPs, hip hop, wonky by Iván Conte on marzo 20, 2009

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Hudson Mohawke, 22 años, es uno de los miembros más destacados del colectivo escocés LuckyMe, en el que también está Rustie. Tanto Mohawke como Rustie han puesto patas arriba la electrónica británica de los últimos meses con su despreocupada y temeraria mezcla de referencias; de JDilla al hip hop mainstream, de Flying Lotus a Prefuse 73. Las conexiones animan a que se les incluya en el wonky a pesar de que nadie se ponga de acuerdo a la hora de definirlo, y aún así todos sabemos que cuando usamos el adjetivo wonky para catalogar a discos como este EP de Hudson Mohawke, estamos hablando de una serie de características que los productores anteriormente mencionados tienen en común, como pueden ser los ritmos descoyuntados o los sintes inestables, así como un interés por rellenar de sonidos coloristas la gama media del espectro sonoro, algo que delata su condición de productores de dormitorio con vistas a la pista de baile pero también a la escucha doméstica, algo no necesariamente malo si se hace con el arrojo aventurero y locuaz que caracteriza a estos productores. Tanto Rustie como Hudson Mohawke, los representantes más conocidos del colectivo LuckyMe, ya han tenido con sus anteriores singles un profundo impacto entre los aficionados a la electrónica  y hip hop británicos, pero es fácil predecir que en los próximos meses verán ampliado su público puesto que ambos han sido fichados por Warp, quien de este modo y tras la publicación el año pasado de un álbum y varios EPs de Flying Lotus, hace una decidida apuesta por el wonky como medio para darle una nueva vitalidad de la que por cierto andaba muy necesitado el sello de Sheffield. Eso sí, si sois de los que opinan que lo de wonky es una etiqueta sin sentido, podemos llamar a Hudson Mohawke y compañía productores de hip hop, y estaré totalmente de acuerdo, porque además eso les pone en la vanguardia del hip hop mundial.

Con todo el revuelo montado, en una primera escucha desprevenida Hudson Mohawke puede resultar un galimatías, pero lo bueno es que las sucesivas escuchas hacen que todo se vaya asentando y que, de hecho, se vayan revelando matices y detalles. Por ejemplo, la canción que abre el EP,  la energética ‘Polkadot Blues’, esconde bajo sus sonidos chillones lo que bien podría ser un ritmo de bajo y batería que podría servir para unos Jackson 5 del siglo XXI. Ninguno de los temas incluidos en este EP publicado por Warp llega a los tres minutos -a excepción de ‘Yonard’, que sobrepasa la marca por solo diez segundos-, la sensación es de que han embutido de una manera excitántemente atropellada numerosos encontronazos estilísticos -atención, en esta entrevista revela que el referente en este sentido ha sido la Mahavishnu Orchestra-. El interés por los detalles y un acento soul se cuelan por ‘Monde’, desvelando que uno de los fuertes de este productor es su mezcla de beats, experimentación y melodía, tal y como queda refrendado en el siguiente tema, ‘Overnight’, en el que se cruzan samples, beats, voces troceadas, guitarra y sonidos como de sirenas volviéndose locas. El propio Hudson Mohawke toca la batería, lo que refuerza la comparación con JDilla, y lo que suena en ‘Speed Stick’ como base para un sinte fluorescente y libre bien podría ser él mismo tocando la batería. En los magníficos -para muchos los mejores- temas finales del EP, ‘Velvet Peel’ y ‘Yonard’, la música de este productor se consolida como una de las más personales del momento, desde luego un nombre que con la publicación de su primer LP en Warp este mismo año debería traspasar fronteras y llegar a un público más amplio. Con Bristol capitaneando el sonido púrpura via Joker o Guido,  Edimburgo llevando al hip hop a nuevos territorios, y Londres centrado en el Funky House, la verdad es que la electrónica británica está en un buen momento.

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