Redux

Zomby – EP

Posted in dubstep, EPs, hardcore continuum, wonky by Iván Conte on diciembre 18, 2008

3331Ahora está claro que para entender al Zomby no se puede ver cada uno de sus lanzamientos de manera aislada. Su abultada producción del 2008 es un todo de tal modo que, por ejemplo, en este single publicado por Hyperdub se pueden ver ecos de la recreación de los significantes sonoros de la música rave llevada a cabo en Where Were U in 92?, a través de las sirenas que se cuelan en “Spaceman”, por ejemplo, del mismo modo que en el LP se podían rastrear evidencias de que no se trataba de una simple recreación nostálgica de una música, y se podían encontrar momentos con claros rastros del dubstep y el wonky practicados con más cuidado en sus singles y EPs de este año.

Este EP es uno de esos discos que puede servir de compendio de todo lo bueno que este productor nos ha ofrecido este año. Aquí hay sintes que cubren la gama media a montones, algo que es evidente sobre todo en “Aquafresh”, un tema que ha tenido un gran impacto a lo largo del año y que ahora por fin se edita oficialmente. También se puede comprobar la habilidad de Zomby para concentrar sus canciones en poco más de dos minutos, combinando concreción y contundencia de una manera poco habitual a la electrónica. Claro, uno se queda con ganas de más y vuelve a darle al play nada más terminar el EP. Además aquí se incluye el ejercicio más próximo a Burial que Zomby haya hecho jamás, ese precioso “Take Me For A Reason” con ritmos 2step, voces troceadas y emocionantes, texturas ambientales y crepitación vinílica. “Kaliko”, en cambio, sigue el rastro zigzagueante del celebrado single de Rustie, ese “Zigzag” que es también la canción más impactante producida dentro del paraguas del wonky en este año, ambas canciones comparten el mismo efecto desorientador de los sentidos, mejor cuanto más alto se escuche.

Otro de los puntos a favor de Zomby es su sentido del humor, que se puede rastrear en los títulos de las canciones y del disco Where Were U in 92? o, en este EP, en “Diamonds and Pearls” en la que samplea, por supuesto, y lo hace de una manera muy acertada al Prince de Diamonds and Pearls. Esta canción cierra el EP en plena excitación de sonidos, afilado, estridentes y ásperos demostrando a un productor muy suelto y con ganas de divertirse, lo que le ha hecho destacar de manera extraordinaria en un año en el que muchos acusaron al dubstep de reiterativo, aburrido y excesivamente ceñudo.

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¡Esto sí que es lo que yo llamo un buen recopilatorio!

Posted in Uncategorized by Iván Conte on septiembre 1, 2008

Blackdown escoge las canciones y escribe las notas del libreto (un ensayo de ¡3.500 palabras!) del recopilatorio The Roots of EL-B, en el que se incluye buena parte de la producción más representativa de una figura (¿LA figura?) fundamental en el paso del UK Garage al dubstep. La portada, además, no puede ser más atractiva. Aquellos que ya tengáis el imprescindible The Roots of Dubstep reconoceréis por el parecido del artwork que el disco lo edita el sello Tempa. Se publicará durante el próximo otoño.

Tracklist (revelado por el propio Blackdown en su blog)

Roots of El-B CD

1 “The Club” Ghost [Ghost]
2 “2000” Ghost [Ghost]
3 “Express” El-B [Ghost]
4 “Show A Little Love” El-B feat Simba and Juiceman [Scorpion Records]
5 “Lyrical Tempo” Ghost [Ghost]
6 “Digital” El-B feat. Juiceman [Locked On]
7 “Buck n Bury (Original)” El-B [Tempa]
8 “Time Out (El-B Remix)” Zed Bias [Locked On]
9 “Neighbourhood (El-B Remix)” Zed Bias [Locked On]
10 “Celebrate Life [El-B mix]” Brasstooth [Well Built]
11 “Serious” El-B feat. Rolla [Locked On]
12 “Cuba” El-B [Bison]
13 “Cruiser” El-B [Ghost white]
14 “Amazon” El-B [Tempa]
15 “Among The Stars” El-B [Qualifide]

Roots of El-B 2×12″

A “The Club” Ghost Ghost
B “Serious” El-B feat. Rolla [Locked On]
C “Express” El-B [Ghost]
D “Lyrical Tempo” Ghost [Ghost]

Myspace

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“Margins Music” en imágenes

Posted in Uncategorized by Iván Conte on agosto 14, 2008

Margins Music es el disco de Dusk + Blackdown (este último a cargo de la imprescindible columna sobre grime y dubstep en Pitchfork), me gustaría hablar otro día sobre el disco, aunque ya veremos si deja de parecerme que funciona más en la teoría que en la práctica. Este vídeo promocional está muy bien, porque explica en imágenes el concepto del disco de una manera muy atractiva, y además sale Durrty Goodz con su habitual nivel de maestría. En fin, la próxima semana más y con más calma, que esta semana se han juntado varios factores que me han imposibilitado escribir algo con más sustancia.

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Burial desenmascarado

Posted in Uncategorized by Iván Conte on agosto 6, 2008

Bueno, pues ya está. Y no es Kode9. El tipo que sale en esta foto es Burial (verdadero nombre: William Bevan). Se especula que ha cedido a las presiones de la organización del premio Mercury, cuya lista de nominados me aburre bastante, y del periódico The Sun, que comenzó hace apenas unos días una campaña para desenmascarar su identidad. Reconozco que me partí de risa cuando leí que la gente de The Sun pensaba que podría tratarse de Norman Cook. Nadie en su sano juicio asociaría a la persona detrás de Fatboy Slim o capaz de desaprovechar de manera tan escandalosa a Dizzee Rascal y David Byrne juntos (hablo de este single) con Burial.

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The Bug “London Zoo”

Posted in Uncategorized by Iván Conte on julio 29, 2008

Kevin Martin estaba condenado a hacer un disco tan bueno como London Zoo, y de hecho una de las alegrías de este 2008 es que por fin lo ha conseguido. Con Techno Animal, grupo en el que estuvo implicado junto a Justin Broadrick en los noventa, ya exploró a fondo su obsesión por las frecuencias agresivamente graves en discos estupendos y todavía hoy reivindicables como Re-entry o The Brotherhood of the Bomb. Alrededor de la fecha de edición de Re-entry, editado de manera sorprendente por Virgin, dado su contenido “difícil” para una multinacional, Martin se encargó de recopilaciones muy celebradas como Macro Dub Infection o Isolationism. Si os encontráis con una copia por ahí, no dudéis en comprarla, pues no son excesivamente fáciles de encontrar y contienen más de una sorpresa y, lo que es más importante en recopilaciones que, como estas, tratan de ofrecer una visión general de grupos y proyectos con intereses estéticos comunes; todavía transmiten la sensación de que algo excitante está pasando ante nuestros oídos. Habiendo hecho todo esto, cuesta creer que Kevin Martin todavía no había dado lo mejor de sí mismo, pero eso es precisamente lo que ha demostrado con su nuevo disco bajo el nombre de The Bug, proyecto que arrancó tras la disolución de Techno Animal.

Siempre atento a cómo las bandas inglesas trabajan con la herencia jamaicana del dub, no es de extrañar que se enganchase al dubstep y que durante el pasado año publicase tres singles muy celebrados por los seguidores del sonido asociado con el sur de Londres. Estoy hablando de “Poison Dart”, “Jah War” y “Skeng”, los tres incluidos en London Zoo, y que en su momento sirvieron para suponer que el nuevo disco de The Bug, cuyo proceso de creación se alargó durante más de dos años y medio, iba a ser algo muy por encima de la media.

Aunque el dub es el elemento común que conecta casi todos los proyectos en los que Martin ha participado, estos se caracterizan por el cruce constante de géneros musicales. De haber hecho sus discos en la etapa del post-punk, probablemente se habría sentido muy cómodo y sobre todo arropado por otros proyectos similares como The Pop Group. Ahora mismo, la mera existencia de The Bug es un motivo de celebración. London Zoo es un disco en el que las compuertas entre el dubstep, el grime y el dancehall de factura inglesa han caído para buscar un espacio común, o más bien una estrategia común que deje bien a las claras que es en esos contextos en donde hay que buscar la mejor música inglesa del momento.

El objetivo declarado del autor del disco ha sido el de retratar su propia visión de Londres, de modo que estamos ante otro de esos discos que buscan reflejar las tensiones y fricciones que caracterizan a las urbes inglesas contemporáneas, por encima de la aséptica e higiénica visión que ya se está intentando construir de la capital inglesa como sede de los futuros juegos olímpicos, un acontecimiento que ya está provocando una profunda transformación de la capital inglesa que intentará ofrecer una visión armónica y utópica de Londres. Esta es una visión oficial que contrasta claramente con el Londres caótico y distópico, pero con un necesario trasfondo optimista (o de resistencia), mostrado en London Zoo. En cualquier caso, resulta llamativo cómo en Londres se están jugando ahora mismo con distintas maneras enfrentadas de imaginar el futuro de la ciudad. Siempre resulta muy interesante observar cómo una institución, un colectivo o un grupo de gente proyecta en sus predicciones acerca del futuro los conflictos contemporáneos, y el choque entre visiones demuestra que las instituciones oficiales tratan de ignoran las fricciones que son la base de la identidad londinense, e intentan construir un simulacro de realidad que será rubricado a través de su difusión en los medios de comunicación. No es de extrañar, entonces, que la primera canción que aparece en este disco se titule “Angry”, cuya mayor sorpresa hay que encontrarla en el radical cambio de registro del MC invitado, el habitualmente amabilísimo y encantador Tippa Irie, pionero de lo que se conoce como fast chat e integrado en los ochenta en el Saxon soundsystem, que aquí transforma su voz para adecuarla al exabrupto de rabia recogido en una letra que incluye referencias a terroristas suicidas y otros lugares comunes del lúgubre zeitgeist contemporáneo. Musicalmente se trata de un atronador dancehall que establece el oscuro y denso tono que caracteriza al disco, al tiempo que nos advierte de que Kevin Martin está volcando aquí la rabia derivada de su difícil situación personal (según ha declarado en alguna entrevista para promocionar el disco), y las dificultades para tirar adelante de sus colegas en un Londres ya transformado en una megaurbe del siglo XXI. Pero esto no le va a impedir construir temazos con los que mover el bullarengue en la pista de baile, porque es en situaciones así de complicadas cuando hay que reclamar más que nunca la necesidad de diversión.

Obviamente, la rabia se transmite en el disco a través de las letras pero sobre todo a través de la agresividad sonora de las líneas de bajo, de frecuencias abrasivas y abstractas, con ocasionales explosiones de ruido que evidencian el caos sonoro de las ciudades occidentales, entorno geográfico también evocado por la neblina que exhalan temas como “Too Much Pain”. En definitiva, se trata de un acertado intento de reproducir el impacto sonoro que supone asistir a un soundsystem en directo, impacto inevitablemente muy atenuado por la mucho menor potencia de los equipos musicales que solemos tener por casa. Hay que recordar aquí que Kevin Martin contó en un número reciente de la Wire cómo su asistencia al soundsysem de Iration Steppas a finales de los ochenta fue uno de los acontecimientos que le ayudó a dirigir su carrera musical en la dirección adecuada. Simultáneamente, el disco se caracteriza por una atención al detalle que hace que ritmos y bases tengan unas texturas a las que merece la pena prestar atención, es por este motivo que el impacto inicial del disco tarda muchas escuchas en desaparecer, porque durante bastante tiempo es posible descubrir nuevos rincones sonoros altamente satisfactorios. Así, se pueden dar ejemplos como el crepitar de fondo de “You and Me”, la microscópica atención al detalle–a la manera del minimal techno y el microhouse- de “Freak Freak”, el único tema instrumental, o la textura arenosa del ritmo en “Too Much Pain”. Precisamente uno de los puntos fuertes del disco es su capacidad para sonar detallista y expansivo a partes iguales, permitiendo que el disco funcione igual de bien en un club que una habitación.

La mezcla de sonidos característicos del grime, el dancehall y el dubstep es una defensa de las músicas que se desarrollan, multiplican y entrecruzan en el subsuelo cultural de manera viral y por tanto impredecible. En Londres, ahora mismo, son este tipo de discos los que están reflejando una visión más crítica frente a las instituciones, aún a pesar de que no estén tan abiertamente politizados como este. Se trata de discos en los que se trazan mapas sonoros de Londres alternativos a los oficiales, una ciudad que, a juzgar por la predominancia de sonidos de origen afrocaribeño, sigue siendo uno de los centros neurálgicos del atlántico negro.

Las colaboraciones con MCs procedentes de distintos contextos como el grime (Flowdan, del colectivo Roll Deep), del dubstep (Spaceape, colaborador habitual de Kode9), y fuerzas de la naturaleza como Warrior Queen, permite insistir en el aspectos social que toda subcultura debe tener. No sabría decir quién es el que más destaca; el denso patois jamaicano de Flowdan en “Jah War” o “Warning” me suele parecer imbatible pero, claro, también lo es el flow envuelto en ecos de Warrior Queen en “Poison”, o un Spaceape menos narcótico que de costumbre. Todo este ejército de colaboradores han arrimado el hombro para demostrar los vasos comunicantes entre las distintas subculturas musicales que recorren el subsuelo de Londres y que hacen que se fortalezcan mutuamente. Esto es especialmente importante en el caso del grime, cuya histérica vigilancia policial ha hecho que casi no se puedan organizar conciertos de dicho género en la capital inglesa en la actualidad, ni siquiera tras el éxito comercial de Wiley y Dizzee Rascal en la lista de singles británica este año. A ver qué tal ponen el disco en Woofah, el fanzine/magazine que también se está esforzando en hacer piña con el dubstep, el grime y el dancehall inglés. En mi opinión, que supongo que no es dificil imginar después de toda esta chapa que os acabo de meter, se trata del disco más destacable del 2008 hasta el momento.

Live mix de Kode9

Posted in Uncategorized by Iván Conte on julio 12, 2008

No sé muy bien si estoy escribiendo esta entrada para deciros que Kode9 ha participado en Mudd Up, el programa de radio de DJ/rupture, o simplemente para poner esta foto que me parece divertidísima:

El mix os lo podéis descargar buscando el programa del dos de julio en este enlace. Empieza alrededor del minuto 20. Después del mix, hay una interesante entrevista en la que Kode9 explica que no escucha mucho dubstep últimamente, algo que está claro echando un vistazo a los más recientes lanzamientos de su sello Hyperdub, o directamente escuchando este mix, en el que no hay tan apenas rastro del género que él mismo ayudó a construir. También anuncia que aunque a lo largo del año habrá nuevo material de Burial, tendremos que esperar al 2009 para escuchar su tercer disco, y que será también en el próximo año cuando salga a la venta el nuevo disco de Kode9 + Spaceape.

Pero lo más interesante de la entrevista es cuando DJ/rupture le pregunta sobre la influencia de J.G. Ballard (que por si alguien todavía no lo sabe es mi escritor favorito) en su música. Curiosamente Kode9 escoge un libro que se cita con mucha frecuencia a la hora de hablar del zeitgeist musical londinense de los últimos años:

A mediados de los noventa, en la época del jungle y en los inicios del drum’n’bass, leí El mundo sumergido, situado en un Londres sumergido, una especie de Londres tropical, la mayor parte de la ciudad está inundada. Las criaturas pasan por una especie de extraña evolución, de modo que hay pterodáctilos sobrevolando lo que había sido las calles de Londres, pero que ahora es una laguna. Y la humedad y el bochorno en esa idea de Londres, es algo que oía de alguna manera en el jungle

[…]

Y también hay una historia corta de Ballard que me encanta, titulada “The Sound-Sweep”, situada en una ciudad en la que el sonido no se disipa, sino que se acumula. Y hay un tipo que es como un coleccionista de sonidos, y el va conduciendo un camión, con una máquina llamada Sonovac, y el simplemente va por ahí limpiando espacios, absorbiendo el sonido. Esto fue escrito a principios de los sesenta, de modo que es como la música concreta o el sampleado. Es simplemente una historia fascinante y profética sobre las ciudades ruidosas y el sampleado. Y estas son las dos cosas de Ballard que más me han influido.

Un Londres tropical, sumergido y ruidoso. Así es, precisamente, como retrata The Bug a Londres en London Zoo. Pero de este disco ya hablaré en la siguiente entrada.  Por cierto, se ha reeditado El mundo sumergido en bolsillo, libro que os recomiendo encarecidamente, pues efectivamente está entre las cuatro o cinco mejores obras del escritor, y, desde luego, es un muy oportuno referente para la música más interesante que se viene haciendo en la capital inglesa en los últimos años.

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Soul Jazz seguirá haciendo historia (inglesa)

Posted in Uncategorized by Iván Conte on mayo 26, 2008

Era de esperar. El estupendo recopilatorio de ragga jungle titulado Rumble in the Jungle, el exitazo -no sé si de ventas, imagino que también, pero desde luego la repercusión ha sido considerable- de An England Story, así como el creciente interés por parte del sello londinense en el dubstep apuntaban claramente a que Soul Jazz ha visto el filón de las músicas británicas tocadas por Jamaica de alguna manera. Eso significa por ejemplo que en un futuro próximo se editará este recopilatorio de los Ragga Twins, quienes ya aparecían en Rumble in the Jungle.

En estos momentos no sé nada acerca de una posible fecha de edición, de hecho estas fotos de la portada y contraportada las ha subido Simon Reynolds a su blog, pero está claro que este es el tipo de disco que reservaré en cuanto sea posible para tenerlo en mis manos cuanto antes y así, por supuesto, poder destriparlo por aquí. Los Ragga Twins me gustan mucho por su promiscuidad estilística, sin duda un signo de lo excitante que debía de ser por aquel entonces el underground británico. Y, qué diablos, ya sé que es un cliché decir esto, pero sus canciones suenan con una frescura y un descaro envidiables. No puedo evitar frotarme las patitas ante la perspectiva de lo que está por venir en Soul Jazz -¿Un recopilatorio de Shut Up And Dance, por ejemplo?… aunque teniendo en cuenta lo poco amigos que son estos de reeditar su propio material antiguo, parece dificil en principio-, de momento, eso sí, es más que suficiente con la retrospectiva sobre el dubstep Steppas Delight, que seguramente existe para que el sello se quite la espina de las irregulares críticas que recibieron sus Box of Dub y, sobre todo, con la reedición imprescindible de los dos primeros singles de Digital Mystikz, a quienes no pienso perderme por absolutamente nada -vamos, ni por Animal Collective, que tocan a la misma hora- en el inminente Primavera Sound. Ahora la duda es: ¿espero a ver si están estos singles a la venta en el Primavera, o paso de arriesgarme y me los compro ya, no vaya a ser que se agoten durante esta semana? Supongo que esa será mi gran duda durante estos días.

Por cierto, otro día hablamos de la interesantísima reactivación del sello de reediciones Strut. En concreto cuando me llegue mi copia del Funky Nassau-The Compass Point Story.

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Rustie “Cafe de Phresh”

Posted in Uncategorized by Iván Conte on mayo 23, 2008

La etiqueta: Wonky es un término que se está aplicando en los últimos meses tanto a los lanzamientos recientes del sello Hyperdub -en pleno proceso de mutación estilística (pueden comprobarlo escuchando los últimos a cargo de Quarta 330, Ikonika o Zomby)- como para describir la música del propio Rustie. Wonky es, también, el vocablo escogido por Martin Clark en su columna mensual para la revista Pitchfork, en la que habla precisamente de los mencionados singles de Hyperdub, de Rustie y de figuras estilísticamente cercanas como The Flying Lotus. Parece que está claro que estamos ante un nuevo sonido tomando forma, y que está justo en ese momento en el que hay gente que discute sobre cuál es el nombre más apropiado para resumir lo que todos los implicados tienen en común. Incluso el propio Rustie metió baza en la discusión al emplear el término aquacrunk -aunque parece que en broma- para describir su propia música. Wonky parece ser, de momento, la palabra que está teniendo más aceptación.

La persona: Rustie es un jovencísimo chaval de Glasgow que ha puesto patas arriba a los aficionados al dubstep y aledaños. A pesar de que lo que él hace no es exactamente lo que entendemos por dubstep de una manera ortodoxa, fue a través de los canales de difusión del dubstep como me enteré de su existencia con motivo de su anterior EP, titulado Jagz the Scmack, que ya llamó bastante la atención. Ahora, con este Cafe de Phresh, el interés se ha multiplicado exponencialmente, e incluso el single se está vendiendo tan bien que ya está agotado en muchas tiendas online. Si bien con la etiqueta no estoy muy convencido -a veces es necesario más exposición para acabar de entrar en un género, supongo, pero gran parte de lo que he escuchado no me entusiasma a pesar de que me gustan los elementos con los que está construido- toda esta expectación está más que justificada en el caso de Rustie. Eso sí, hay que reconocer que su mareante mezcla de géneros -del electro y hip hop post J-Dilla al crunk, los chiptunes y el hyphy- es claramente el resultado de haberse escuchado a fondo montones de discos de esos tipos de música, para conseguir trazar una línea a través de los puntos de conexión en todas ellas, canalizando la excitación en un puñado de temas de indiscutible pegada.

El EP: Musicalmente, Cafe de Phresh está repleto de sintetizadores coloristas, temblorosos e inestables ritmos programados con el factor sorpresa activado de manera continua, y un nivel importante de evocación de la estética sonora de los ochenta -y en particular de los 8 bits, del old school y el electro- con la tecnología actual. Frente al dubstep, que se centra en las frecuencias bajas, aquí se pone el acento en las frecuencias medias. Lo cierto es que al terminar de escuchar este EP en un buen equipo o con unos buenos auriculares uno se queda un poco mareado de tantos señuelos sonoros chillones, adictivamente estridentes e incluso fluorescentes que llaman la atención del oyente. El artwork que acompaña este EP y el anterior es evocadora de grandes ciudades inundadas por grafitis y la sensación de sobrecarga de información que se tiene al terminar de escuchar este EP hace pensar en una nueva generación acostumbrada a tener que manejar un volumen de información y estímulos visuales y sonoros realmente apabullante. Algo así como una visión hiperrealista de la estética del barrio en la que ha crecido y mutado continuamente el hip hop.

Las canciones: Aquí hay cuatro canciones en las que colaboran los MCs Leezle y Cerebral Vortex, ambos de 215 The Freshest Kids, más versiones instrumentales de tres de esos temas. En ellos, Rustie da prometedoras muestras de contundencia estilística. Las canciones están estructuradas de una manera muy dinámica. Mi recomendación es empezar por las versiones instrumentales, para fijarse en los complejos entramados rítmicos sobre los que caen, como si de un goteo se tratase, los distintos bleeps y frecuencias de rango bajo-medio -atractivas y melódicas unas veces, contundentes y afiladas otras- procedentes de los sintetizadores. Lo mejor, que todo el EP es tan consistente que me resulta muy difícil destacar una sola canción. Y eso que es más que probable que Rustie esté todavía por dar lo mejor de sí mismo. Al menos eso espero. A ver qué tal lo hace en el Sonar con ese directo en el que parece que trabaja con los platos y el portátil al mismo tiempo.

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Woofah#2

Posted in Uncategorized by Iván Conte on mayo 16, 2008

Woofah, el fanzine/revista londinense centrado en reggae, dubstep y grime, totalmente autofinanciado -no hay ni un solo anuncio publicitario, y no hay declaración de principios más contundente- llega a su segundo número consolidando lo iniciado en el anterior, y poniéndonos los dientes largos por lo que todavía está por llegar. La revista, que es el resultado del esfuerzo colectivo de numerosos y destacados bloggers británicos, nació con la intención de retratar el presente musical sin olvidarse en ningún momento del pasado. Y es en ese equilibrio temporal en donde reside el principal valor de la revista. Así, por ejemplo, en este segundo número describen la persecución policial a la que ha sido sometido el grime en los últimos años, hasta el punto de hacer casi imposible la celebración de eventos en la capital inglesa. Este hecho ha tenido al menos una consecuencia muy importantes para entender el estado actual de la escena grime; la escasez de actuaciones en directo ha hecho que los artistas se vuelquen en la grabación de mixtapes, sin duda la principal seña de identidad del género en el 2007 y en el 2008. Se trata de mixtapes que están levantando auténticas polvaredas, hasta el punto de que The Wire dedica una página entera a la crítica del Soulfood Volume 3 de Trim y el The Truth de Riko en su número de junio de este año. Ni álbums -el medio con el que se intentó el acceso al mainstream sin mucho éxito con la excepción de Dizzee Rascal– ni singles; el mixtape es el medio adecuado para la expresión de los MCs ya clásicos y las jóvenes generaciones, retratadas también aquí en un artículo en el que se destaca a Chipmunk -¡de tan solo 16 años!- Little Dee y Griminal. La existencia de una segunda generación es una prueba del impacto a largo plazo que está teniendo el grime, a pesar de que sigue siendo una música invisible para los medios más importantes a excepción de Wire, Fact, la columna mensual en Pitchfork y poco más. Claramente, el grime ha tenido una plataforma de difusión muy clara en los blogs, como medio alternativo a una prensa escrita en cierto modo anquilosada, y por eso es comprensible que sean precisamente bloggers los que estén sacando este ambicioso proyecto adelante. Como contraste a la rabiosa juventud de Chipmunk y demás, en portada aparece un reflexivo Durrty Goodz, autor de Axiom, un EP con un listado de canciones (nueve canciones más un tema oculto) y una duración más propia de un LP, cuyo impacto ha sido tal que muchos ya lo ponen a la altura del Boy In Da Corner de Dizzee Rascal como mejor disco de grime jamás hecho. Argumentos no faltan para defender esta idea, precisamente, pero de este disco y de esos argumentos quiero hablar con calma en otro momento, así que no diré más aquí. Completa la mirada al presente una entrevista con Scuba con motivo de su disco A Mutual Antipathy.

En lo que se refiere al pasado, destacan la retrospectiva a Ninjaman y sendas entrevistas a los influyentes Shut Up And Dance y al divertidísimo y encantador Tippa Irie, a quienes muchos habrán descubierto por la canción que ha metido en ese documento histórico que es el recopilatorio An England Story. Completan el número una sección de críticas de discos que servirá para estarse entretenido hasta la edición del tercer número de esta revista, además de la crónica de un encuentro con final accidentado entre Linton Kwesi Johnson y Paul Gilroy en torno al concepto de africanismo en la música popular del siglo XX, y sendas críticas de la película Babylon y del imprescindible libro Dub, de Michael Veal.

Es imposible hacer justicia a todo lo que he aprendido sobre reggae, grime y dubstep con este número de Woofah, cuyo valor como documento histórico es incuestionable. Gracias a ellos, es posible atisbar que la realidad musical en el Reino Unido es muy distinta y mucho más interesante que como nos la cuentan desde otros medios “oficiales”. Así que no dudéis en compraros este segundo número cuanto antes en este link, que el primero se agotó en un abrir y cerrar de ojos. Y a esperar ese tercer número, en el que prometen que habrá ni más ni menos que una historia del dub británico.

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