Redux

canciones navideñas 2010

Posted in Uncategorized by Iván Conte on diciembre 24, 2010

Algunas canciones navideñas publicadas este año por gente que me gusta, hayan sacado buen disco o no este 2010.

Si se os ocurre alguna más, podéis ponerlas en los comentarios.

¡Feliz navidad!

Kanye West – ‘Christmas in Harlem’

Dam Funk – ‘Tis the Season’

Mariah Carey – ‘Oh Santa’

Sufjan Stevens – ‘Barcarola (You Must be a Chrismas Tree)’

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El álbum, ¿formato en crisis?

Posted in Uncategorized by Iván Conte on agosto 17, 2009

En los últimos tiempos está cobrando especial fuerza la idea de que el álbum es un formato obsoleto. En realidad se trata de una idea que ni mucho menos es nueva, pero se pueden encontrar renovados argumentos aquí y allí, en unas entradas del blog de Sasha Frere-Jones, o en las ambiguas declaraciones de la banda Radiohead acerca de su intención de abandonar el formato largo.

Supongo que a nadie se le escapa el hecho de que, si el álbum es un formato comercial desarrollado durante el capitalismo, no resulta extraño que en estos momentos de traspiés del mismo dicho formato pierda su posición hegemónica. Al menos en cuanto a ventas, los datos son abrumadores; en EEUU, por ejemplo, ya es muy difícil que un disco alcance un millón de copias después de meses a la venta. Esta caída en ventas no se debe atribuir exclusivamente a la pujanza de las descargas ilegales, puesto que de todos es sabido que en el terreno de las ventas de singles y canciones sueltas el desplome no solo ha sido mucho menos contundente, sino que se reafirma cada vez más como el nuevo formato hegemónico.

Pero ¿se corresponden estos cambios en el modo de consumir la música con cambios de tipo creativo? Pues lo cierto es que al menos en el terreno de la crítica el álbum sigue siendo hegemónico y no parece que vaya a dejar de serlo en un futuro próximo. Puede que los críticos estén siendo un poco lentos a la hora de detectar los cambios, pues no hay más que echar un vistazo al espacio privilegiado todavía reservado a los discos en Pitchfork o Fact –aunque en ambos casos han potenciado últimamente su cobertura de las canciones, en un espacio secundario- y no digamos en la prensa escrita como el Rockdelux Wire.

En lo que llevamos de 2009 podemos encontrarnos con numerosos ejemplos de cómo el álbum, entendido como formato ambicioso y conceptual, coherente más allá de ser una relación de canciones sin conexión, sigue teniendo una vigencia considerable. Ahí están los ejemplos de los discos de The Horrors, Bat For Lashes, Animal Collective, Sunn 0))) y un largo etcétera que certifican que para muchos grupos la idea de componer unas diez canciones más o menos relacionadas en cuanto a forma y contenido, y con un tema o atmósfera en común sigue suponiendo el desafío más importante de sus carreras, el terreno en el que demostrar todo aquello de lo que son capaces artísticamente.

Por otra parte, se pueden ver intentos de modificar el carácter hegemónico del formato álbum. Más allá del caso Radiohead, a mí me llaman más la atención lo que han hecho gente como Zomby o Dam Funk. El primero publicó el pasado año su primer LP en el que ventiló su pasión por los sonidos hardcore de una manera mucho más ortodoxa de lo que es habitual en sus oblicuos singles. De hecho, se puede decir que Where Were U in 92 es más bien una anécdota –aún siendo formidable- en su carrera, cuya idiosincrasia está mucho más apropiadamente representada por sus singles. Aquí también hay que tener en cuenta, por supuesto, la ya lejana predominancia del formato single en la música electrónica. Esto es algo que plantea cuestiones interesantes, porque desde luego está claro que buena parte de la prensa no especializada desde siempre ha tenido problemas para dar cuenta de la música electrónica porque han privilegiado el álbum como el formato definitivo en el que un artista ofrece la medida de sus posibilidades, relegando a un desafortunado segundo plano a muchos productores por el mero hecho de publicar su música en el formato más útil para la electrónica, que sigue siendo el single –y como mucho la mixtape o la recopilación. En fin, ejemplos hay a patadas, pero me quedo con Wiley, que nunca ha conseguido hacer un disco en condiciones pero que aún así cada vez hay más consenso en señalarle como el padrino del grime, e incluso el productor más influyente en la bass music británica de esta década.

En cuanto a Dam Funk, como ya he dicho en la anterior entrada, está publicando su primer disco por entregas en formato EP, algo que plantea la cuestión de si el doble cd que los reunirá se debe considerar realmente un álbum o un recopilatorio. Sasha Frere Jones recuerda que en su momento las obras de Charles Dickens fueron publicadas en entregas y que es ahora cuando las consideramos una novela. Quizás ocurra lo mismo con Dam Funk, que está ofreciendo un disco por entregas, y que en el futuro se recordará como una obra unitaria. Es una idea interesante, sobre todo porque dudo mucho que se le prestase tanta atención si publicase de repente un disco de más de dos horas.

Seguro que hay más ejemplos de alternativas al álbum tradicional como manifestación de las mayores ambiciones artísticas, pero creo que todavía es demasiado prematuro decir que el álbum está en decadencia, sobre todo porque en este año se han publicado unos cuantos que a mí me parecen formidables. Pero no sería extraño, y sería deseable, que en los próximos años fuese perdiendo su lugar privilegiado. En cualquier caso, esto es algo que no se puede predecir, solo el tiempo lo dirá, y será interesante ver qué pasa.

Dam Funk – Toeachizown Vol 1 & 2: LAtrik / Fly

Posted in modern funk, purple, Uncategorized by Iván Conte on agosto 14, 2009

En los últimos meses hemos visto cómo Los Ángeles y el Reino Unido establecían un estimulante diálogo musical debido a intereses afines y objetivos comunes. Por ejemplo, a Flying Lotus se le considera un representante del wonky junto a Zomby, Hudson Mohawke o Rustie, y ya he hablado aquí hace unos días de la colaboración de Om’Mas Keith (uno de los miembros de Sa-Ra Creative Partners) en el single de Mark Pritchard para el sello londinense Hyperdub. Las líneas que se cruzan tienen que ver con el hip hop, el soul, la bass music y, en el caso que nos ocupa, el funk. Recordemos que algunos de los mejores singles de lo que llevamos de año están profundamente marcados por el G-funk. Hablo, claro está, del denominado sonido púrpura de Joker o Guido uno de cuyos bloques fundacionales son los sintes inspirados en los que aparecían en los discos de G-funk. Con estos productores ingleses Dam Funk tiene en común una fijación por una determinada serie de sonidos asociados con el momento post-dance/funk/r’n’b de los ochenta representado por gente como Prince, Slave o Cameo.

Este sonido funk  es explorado a conciencia, empleando exclusivamente sintes analógicos y en general artilugios propios de la década de los ochenta como la inmediatamente reconocible caja de ritmos Linn, por el estadounidense Dam Funk en dos EPs, LAtrik y Fly -publicados por el sello Stones Throw-, que son solo los primeros en una serie de cinco con el nombre común de Toeachizown a publicar en las próximas semanas y que desembocará, antes de que termine el año, en la publicación de un doble cd que recoja todos estos EPs. En los casi ochenta minutos de estos dos primeros EPs se puede escuchar un inspirado maridaje de r’n’b y funk espacial, ese funk hiperlubricado bajo las luces de una bola de espejos al que dieron forma los nombres clásicos del funk de finales de los setenta y principios de los ochenta. Estas canciones establecen un puente, por tanto, entre el componente funk espacial de Sa-Ra Creative Partners y los sintes G-funk de Joker y Guido.

Dam Funk, que  ya hace unos meses dio en la diana con una excelente remezcla del ‘Summertime Clothes’ de Animal Collective, en el que aparecen todos los elementos que caracterizan su sonido (las palmas, los sintes analógicos, etc.) es uno de los responsables de la retroalimentación entre todos los nombres de grupos contemporáneos que he ido mencionando en los anteriores párrafos. Todos ellos tienen en común el interés por explorar distintos lados del encuentro entre funk espacial, hip hop, soul y música electrónica, con resultados que persiguen emocionar al oyente, construyendo cálidas y envolventes atmósferas, relajadas, bailables, imaginativas y coloristas.