Redux

Darkstar – North

Posted in electrónica, LPs, pop, pop electrónico by Iván Conte on noviembre 11, 2010

Qué complicado es acercarse a discos como el primero de Darkstar o el de Single. Son discos que levantan una expectación muy grande entre su público potencial para luego entregar algo que se parece poco a lo que ese público esperaba, y entre el desconcierto provocado, se corre el riesgo de dejar pasar un gran álbum. En estos casos, se impone ser paciente y dejar que el disco se vaya ganando su espacio, o que nos vayamos acostumbrando a que no vamos a encontrar en ellos lo que esperábamos al tiempo que empezamos a apreciar lo que sí hay en ellos.

En el caso de Darkstar, el dúo –ahora trío- británico venía de publicar un puñado de singles que son auténticos hitos en el recorrido del dubstep, subrayando la herencia 2Step en el genial ‘Need You’, o inundando los oídos de emociones robotizadas-pero-humanas en la singular y extraordinaria ‘Aidy’s Girl Is A Computer’. Sin embargo, en North lo que prevalece es un synth-pop con la mirada puesta en bandas de principios de los ochenta en el norte de Inglaterra como Human League –a quienes de hecho versionan en ‘Gold’-  con ese sonido tan característico de sintetizadores fríos, distanciados emocionalmente e incluso agresivos que surgió en paralelo al punk y que sirve de perfecta ilustración sonora a una época social y económicamente deprimida e incluso paranóica, al igual que la nuestra. De este modo, la coyuntura histórica es favorable a una revisión de un pop de sintes con un registro emocional diferente al más festivo que ha dominado en los últimos años. Eso sí, Darkstar no intentan una fiel réplica de un sonido pasado, sino que lo mezclan con elementos presentes en la estética indietrónica –las guitarras, por ejemplo, son muy parecidas a las que se podían encontrar en un disco de Morr Music a finales de los noventa y principios de la pasada década- Radiohead –la frialdad emocional, el modo en el que mezclan sintes e instrumentos ‘tradicionales’- o Portishead –a quienes casi se puede decir que plagian en el tema que da título al disco.

El problema, sin embargo, con North es doble: por una parte, la mayoría de las ideas ya se habían escuchado antes en otra parte y mejor. Se nota que la lección se la saben muy bien, pero el resultado no consigue tener la inquietud o la capacidad de sorpresa que sí tenían el Kid A de Radiohead o el Third de Portishead, lo que me lleva al segundo problema: todo me suena demasiado correcto, es como si fuesen demasiado conscientes de lo que están haciendo, y les ha salido un notable ejercicio de caligrafía que quizás deberían haber dejado de pulir a medio camino de su creación, alargada durante casi un año.

¿Significa esto que North es un mal disco? En absoluto, se escucha bien, tiene momentos muy buenos, y sobre todo los sintes suenan siempre interesantes, pero no me parece en absoluto un disco imprescindible. Lo cual tampoco está mal, no todos los discos tienen que ser imprescindibles. North es un buen pequeño disco,  al que sin duda será agradable regresar en el futuro. Así, sería injusto decir que este disco es una decepción. Se trata, simplemente, de un buen disco, incluso notable, pero algo lejos del sobrealiente.

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Games – That We Can Play

Posted in electrónica, EPs, pop, pop electrónico by Iván Conte on noviembre 9, 2010

En los primeros segundos de de ‘Strawberry Skies’, la canción que abre este EP de Games, suenan unos sintes sobre un fondo como de lluvia cayendo y una voz sampleada. Por unos momentos parece que la canción va a irse por los derroteros sintéticos planeadores de Oneohtrix Point Never. Pero no tarda en entrar un ritmo reminiscente del mismo italo disco sobre el que gente como Sally Shapiro han construido en los últimos años una más que sólida carrera. Este tema inicial suena a Sandra producida por Jan Hammer, comparación nada gratuita si se tiene en cuenta que a la primera ya la metieron en un par de aquellas mixtapes en las que ralentizaban éxitos de los ochenta y que fue la banda sonora indiscutible de mi verano 2010. El segundo es una referencia clave, pues es en su estudio donde el dúo formado por Daniel Lopatin y Joel Ford está grabando su primer LP que, a la vista de lo escuchado aquí, va a ser uno de los más esperados del 2011.

Por supuesto, lo que redime a Games al igual que a otros compañeros de viaje hipnagógico es la absoluta falta de ironía –esa peste- en su mirada a una zona de los ochenta que hasta ahora había estado vedada al underground. Aunque ya se intuía el gusto por las lustradas producciones mainstream de los años ochenta en la música de Oneohtrix Point Never, el carácter eminentemente experimental de este proyecto había impedido que aflorase, salvo en puntuales casos, la vena más luminosa y melódica. Por eso, a Daniel Lopatin hay que darle el crédito que se merece por moverse igual de cómodo en ambientes experimentales como en el pop con mayúsculas reflejado en Games, un pop que parece querer continuar donde el New Pop lo había dejado a mediados de los ochenta, inyectando ideas nuevas en un formato inmediatamente reconocible por cualquier oyente habitual de emisoras FM.

Además de la ausencia de ironía, lo que permite en última instancia separar a Games del kitsch en el 2010 es el hecho de que este dúo surge bajo la sombra de DJ Screw, quizás el músico más influyente de los últimos años. De DJ Screw viene, como ya sabréis de sobra, la idea de ralentizar los temas escogidos en las mixtapes, permitiendo que salgan a la luz detalles que permanecían escondidos hasta entonces. Y es ahí, en ese terreno abierto por la ralentización, donde reside el encanto de Games, un proyecto que ha cogido sonidos que nadie quería y, influido por el hip hop, le ha dado la vuelta a muchas ideas preconcebidas acerca del mainstream en los ochenta –con el precedente, durante la década pasada, de nombres como Daft Punk o Ariel Pink que ayudaron a muchos a allanar el camino-, asimilado finalmente como una fuente de sonidos excitantes.

That We Can Play es más inmediato y resultón que su single de debut, publicado también en este 2010. Aquí suenan más centrados, se lanzan directamente a levantar una estética propia a partir de su arsenal de sintes analógicos y líneas melódicas memorables desde la primera escucha como la de la adictiva ‘Planet Party’ o la extática ‘Shadows in Bloom’. Un par de remezclas cierran el lote sin desentonar en absoluto con el tono de los temas precedentes, y confirmando, en el caso de ‘It Was Never Meant To Be’, su potencial en las pistas de baile. Irresistible.

Kraftwerk, remasterizados y en Spotify

Posted in electrónica, pop electrónico by Iván Conte on octubre 17, 2009

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No hace falta decir más. Bueno, sí, que estas remasterizaciones realmente hacen que los discos de Kraftwerk suenen como nunca.

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Sally Shapiro – ‘Love in July’ (vídeo)

Posted in pop, pop electrónico by Iván Conte on octubre 16, 2009

En el complicado camino que le ha llevado a Annie grabar su segundo disco (y volver a grabarlo… y volver a grabarlo… ¿será verdad que está a punto de publicarse?) Sally Shapiro le ha arrebatado el privilegiado puesto de la cantante nórdica de culto favorita de muchos. Ya, ya sé que en realidad Sally Shapiro es un dúo y no es el nombre de la misteriosa cantante, pero ya me entendéis, supongo. En cualquier caso, su segundo disco, que fue recibido de manera algo más tibia que su debut, está aguantando realmente bien las sucesivas escuchas, y no ha sido hasta hoy cuando me dio por pensar que igual había un vídeo de alguna de las canciones. Y aquí está. Este es, además, uno de los discos de los que me gustaría escribir algo con más tiempo en los próximos días (junto a los de Mordant Music, el recopilatorio de Hyperdub, el de Roj en Ghost Box, etc…)

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