Redux

Entrevista Galleta Records

Posted in entrevistas, hip hop, sellos, wonky by Iván Conte on octubre 9, 2009
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Uf… hay tantos discos de los que quiero hablar, y estos días no he tenido tiempo de nada. Este fin de semana me marcho a Barcelona, así que no hablaré de ellos hasta la próxima. En cualquier caso, como había anunciado a principios de esta semana, aquí va la primera entrega de las entrevistas íntegras que hice a pequeños sellos nacionales para el artículo que sale publicado este mes en la Go. Veréis que las preguntas son las mismas para todos los sellos, porque la idea era comparar y describir qué hacen y cómo lo hacen estos sellos ahora mismo.

Con un ritmo lento, a una referencia por año, condicionado por la necesidad de recuperar el dinero invertido en la última referencia para poder publicar la siguiente, la serie de 7” que ha publicado hasta ahora Galleta se centra en el mejor hip hop que se hace en estos momentos en España. Prueba de ello son su última referencia, el single de Diploide (dúo formado por El Niño y Garbanzo, este último comentador habitual de este blog) y , y la próxima, un single de El Niño y nombre a retener como exponente del wonky. También se propone crear un net label próximamente.

1. ¿Por qué y con qué propósito se crea el sello?

No sabría decirte con qué propósito creé Galleta, o al menos no creo que hubiese un propósito específico concreto ni premeditado. Desde hace años he estado involucrado en la realización de fanzines y autoedición , y en la edición de singles vi una continuación a esta actividad con uno de mis principales vicios –la música- como materia prima. Supongo que fueron la suma de estos dos factores lo que me impulsó a meterme en el berenjenal de crear un sello sin saber absolutamente nada al respecto.

2. ¿Hubo una decisión consciente acerca del formato en que se editarían las referencias? ¿En qué se basó  la decisión?

Lo único claro que tenía es que las ediciones iban a ser en vinilo. Hasta el momento el único formato que he desarrollado en Galleta ha sido el 7 pulgadas, principalmente por tratarse del formato más económico. No obstante soy un enamorado del 7 pulgadas y me encanta que a día de hoy haya sacado en Galleta 4 singles (y los que espero que vengan, por supuesto). El tamaño y la concreción que te pide dicho formato son los dos factores que más me atraen. Por supuesto, espero poder editar en el futuro algún LP, 12” o incluso algún 10”.

3. ¿Qué importancia tiene el diseño de los discos para vosotros? Teníais claros unos presupuestos ideológicos o estéticos para vuestro proyecto o este se fue modelando con la llegada de los distintos grupos?

El diseño tiene una gran importancia en Galleta, o al menos yo lo veo así y me gustaría que la gente lo percibiese de esta manera. Más que el diseño en cuanto a estética y grafismo, me refiero al diseño en cuanto a procedimiento y proceso. Me gusta que haya una alta presencia del trabajo manual y artesanal en todos y cada uno de los diseños que llevo a cabo. Creo que todo ello es una manera de demostrar a los demás el mimo y dedicación que le dedico al sello, que el único motor que mueve esto es la pasión. Además es la parte en la que disfruto más, por supuesto, muchísimo más que tener que vender los singles, jejeje. Lo he dicho, en otras entrevistas, Galleta es mi juguete, y me encanta pringarme y que se note que disfruto con ello.

4. ¿Cuántas referencias sacáis al año / tenéis pensado sacar? ¿Esperáis editar más o menos en el futuro?

Como dice el refrán: “Una al año no hace daño”. Pues eso, desde que empecé va a hacer 4 años, el ritmo de edición ha sido un single anual. Esto es debido a que hasta que no se recupera la inversión de un single no se vuelve a editar nada. Por supuesto que me encantaría editar más referencias al año (como mínimo un par), pero por desgracia yo no dictamino los ritmos de venta que me permita llevar a cabo.  No hay otra opción que tener paciencia, no desistir e ir haciendo cuando se pueda.

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5. ¿Cómo afrontáis la promoción de vuestras referencias? Sobre todo en comparación con los métodos de las discográficas tradicionales.

¿Promoción? ¿Qué es eso? Sinceramente, como buenamente se puede. Haciendo envíos por mail a medios, webzines, algún blog, si bien la respuesta ha sido bastante minoritaria en relación a la cantidad de envíos que puedo llegar a hacer. Me da la sensación que muchos medios no tengan curiosidad por descubrir nuevas propuestas si no vienen respaldadas por una corriente de opinión o un creador de opinión. También he comprobado que el formato single apenas tiene cabida en los parámetros habituales de la crítica, factor en el que al haber editado sólo dicho formato, obviamente nos podemos encontrar en desventaja. Pero me reitero que en general creo que a la crítica le falta curiosidad y ganas de oír y descubrir cosas nuevas.

6. ¿Qué importancia tienen las colaboraciones con pubs, radios, blogs?

Pues creo que en el caso de Galleta apenas tiene importancia. Sí que hemos salido en algunos blogs y radios, pero todos ellos de gente más o menos cercana y susceptibles a las propuestas del sello. No sabría decir el posible alcance de éstas apariciones, pero no creo que repercuta demasiado, aunque evidentemente, me gustaría equivocarme.

7. ¿Tenéis un estilo definido de antemano para los grupos de vuestro sello? ¿Cómo los vais seleccionando?

En un principio no hay un estilo definido, si bien luego en la práctica parezca que no sea así. Hasta el momento he editado principalmente hip hop, si bien me interesan muchísimos estilos de música diferentes. La selección va surgiendo por el camino, sin demasiadas premeditaciones previas. Lo que si que me interesa es principalmente dar cancha a los grupos que giran en mi entorno (podría llamársele escena local si se quiere). Creo que es más satisfactorio trabajar con gente que conoces, cercana, y que está al tanto de la naturaleza de Galleta. Lo que me complace que es que la gente percibe Galleta como un sello con personalidad, y que sin ser premeditado, si creo que Galleta está en algún camino definiéndose paso a paso.

8. ¿Cuáles son vuestros planes de futuro para el sello?

Planes inmediatos y completamente cerrados (pues siempre hay planes e ideas que nunca se sabe si llegarán a buen puerto) es una quinta edición, nuevamente en formato 7 pulgadas,  prevista para inicios del 2010. Será un 7” de El Niño, productor del grupo Diploide, con 2 o 3 temas instrumentales con su hip hop de carácter wonky. Señalar que el single será editado por Galleta y Garbanzo. Garbanzo, que como bien sabes es el vocalista de Diploide y compañero de piso de El Niño, quería editárselo y le comenté de unir fuerzas y de esta manera aprovechar de alguna manera el pequeño impulso que durante su existencia ha cogido Galleta. La unión hace la fuerza que dicen.

Para finales de año estoy preparando un recopilatorio para colgarlo en Internet en libre descarga en el que participarán todos los grupos/artistas editados hasta el momento en Galleta y algunos más que no he tenido el placer de editar, pero que llevo siguiendo sus pasos. Y sí, casi todos los grupos, sino todos, se adscriben dentro del hip hop como estilo. Me gustaría aprovechar este recopilatorio para que fuese la primera piedra y crear un net label continuación del trabajo desarrollado por Galleta. Es una idea que me ronda desde hace bastante tiempo y que serviría para poder editar de manera virtual todo aquello que por falta de recursos económicos Galleta no puede dar salida. Lo jodido es que Galleta soy yo sólo y desconozco completamente el funcionamiento técnico y la manera de desarrollar un net label.

También está bastante avanzada la idea de la edición del primer LP en el catálogo de Galleta, si bien faltan hilar algunas cosillas para que dicho proyecto se materialice al 100%, por lo que prefiero omitir el grupo en concreto por si las moscas.

9. ¿Qué relación tenéis con otros pequeños sellos, a qué  otros sellos os sentís cercanos?

Conozco gente de algunos sellos pequeños (Doble Vida, Bidehuts, Gandula, Beat Generation, Lo Fi Funk, Fuck The Sun,…) a raíz de encontrarnos en el camino (conciertos, redes sociales virtuales, etc…), y sinceramente, más allá de conexiones particulares o no, me siento cercano de cualquier sello pequeño que dediqué su esfuerzo, su tiempo y su dinero a editar la música que les apasiona. Hace unos meses en una actualización de Twitter escribí lo siguiente: “Nace otro micro sello, de nombre […] Y cuando un micro sello aparece, Galleta cruje de felicidad”. Creo que resume perfectamente lo que explicaba al principio.

10. ¿Cuál es la tirada media de vuestras referencias?

Hasta el momento las tres primera referencias la tirada media era de 500 ejemplares.  En el último single, la tirada ha bajado considerablemente – 123 ejemplares – por diferentes motivos: la experiencia nos ha demostrado que para el estilo de música que Galleta edita,  cuesta mucho colocar 500 copias; hemos encontrado una fábrica que la tirada mínima es menor de 500 ejemplares y que al tratarse de un single con dos ediciones diferentes (la de Galleta y la del funkzine Pepperoni) encajaba perfectamente reducir el número de tirada, pues aún así entre las dos ediciones habría 323 singles circulando. Creo que a partir de ahora la media de tirada oscilará sobre los 300 ejemplares aproximadamente, si bien todo ello lo iré viendo sobre la marcha y posiblemente también dependerá de la edición a realizar.

11. ¿Qué política seguís con respecto al precio de vuestras referencias y  la posibilidad de descargárselos gratuitamente?

En cuanto al precio intento que sea un precio justo teniendo en cuenta el proceso manual (serigrafías, manipulados, pegatinas, plantillas, fundas de tela, chapas…) de las presentaciones. En este aspecto siempre hay una lucha interna entre valorar el trabajo de uno mismo en su justa medida y no quedarse corto o por el contrario, pasarse con el precio a la alza. Respecto a la posibilidad de descarga gratuita la verdad que no sigo ninguna política en concreto. A mucha gente que se ha comprado algún single y que me ha pedido los mp3’s para poder escuchar la música con más facilidad, se los he pasado sin ningún problema, pero luego por otra parte no he dedicado energías en este aspecto y tampoco me he preocupado por ello.

12. ¿Cuál es vuestra opinión acerca de las licencias creative commons?

Al igual que la anterior pregunta, es una cuestión que no me preocupa demasiado. Teniendo en cuenta que considero la música propiedad de los grupos, dejo que cada cual decida libremente cómo registrar sus temas. La última edición, la de Diploide está bajo licencia Creative Commons porque así lo quiso el grupo. Del resto no estoy seguro al 100%, pero te diría que ni siquiera están registrados, aunque algunos de los artistas/autores están dados de alta en la SGAE. Para mi lo importante es hacer cosas y sea un error o no, apenas me preocupo de todos estos aspectos más externos. En definitiva, para la magnitud y campo de acción minúsculo de Galleta, me encuentro cómodo siendo un “sin papeles”.

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Entrevista a Fever Ray

Posted in electrónica, entrevistas by Iván Conte on mayo 28, 2009

El número 101 de la revista GoMag se centra en algunos de los nombres más interesantes que se pasarán por la próxima edición del festival Sonar, y por eso trae entrevistas con gente como Joker, o mi contribución, que es la entrevista a Fever Ray que podéis leer aquí debajo. También viene un informe sobre el wonky que, tal y como está de caliente la discusión acerca de esta etiqueta en los foros y blogs ingleses, tengo muchas ganas de leer.

Por otra parte, esta semana no he podido ni podré escribir nada porque  siendo como soy profesor, y coincidiendo esta semana con el fin de curso -aunque me toca seguir dando unas clases durante el mes de junio-, comprenderéis que no tengo la cabeza para demasiado.

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Insomnio, paganismo, las bajas frecuencias características del metal, la humedad, estos son algunos de los ingredientes con los que ha trabajado la sueca Karin Dreijer –integrante  junto a su hermano del reconocido dúo The Knife– para su primer álbum en solitario. Un disco de marcados claroscuros con los que su autora da un firme paso adelante en el desarrollo de una identidad musical inconfundible y cada vez más imprescindible.

Tras la publicación de Silent Shout,  The Knife anunciaron que no publicarían más discos con ese nombre durante esta década que está a punto de terminar. El primer disco de Karin Dreijer en solitario, con el alias de Fever Ray, permite aliviar la espera en buena parte por continuar estilísticamente allí donde lo dejaron ella y su hermano en el último álbum hasta el momento de The Knife. No es de extrañar, por tanto, que Karin contemple todo lo que hace como ‘un proceso continuo. Todo lo que hago está relacionado con lo que he hecho anteriormente. Aprendes muchas cosas en cada álbum, y te das cuenta de que todavía quedan muchas cosas por probar’. La idea de crear música en un proceso continuo y su interés por experimentar tienen una repercusión directa en su manera de escribir canciones. Así, Karin siempre tiene canciones formándose en su cabeza ‘No todas las canciones terminan en el ordenador, pero aquellas que sí lo hacen, las termino’ canciones que toman diversas formas y caminos en el proceso ‘Pruebo miles de cosas en los aspectos musicales y vocales antes de terminar una canción’ En su caso  se solapan los procesos de escritura y grabación debido a que trabaja en su propio estudio ‘ahí es donde escribo y grabo, ambos procesos son simultáneos cuando trabajas con un ordenador

La atmósfera oscura es uno de los elementos característicos de The Knife que continúan presentes en Fever Ray. En la entrevista que concedió a Pitchfork,  habló acerca de su afición a bandas de metal como Neurosis. ‘Me gusta el volumen alto y gritar’, contesta cuando le pregunto acerca de qué es lo que le interesa de ese tipo de música. Además, en su myspace ha escogido para definir su música las etiquetas folk, electroacústica y black meta. El metal tiene una fijación con la oscuridad medieval explotada sobre todo en su aspecto visual que aquí está reflejada en la estructura, los sonidos, las frecuencias y el video que ilustra ‘If I Had a Heart’, la lúgubre canción de aires inmemoriales con el que comienza el álbum. Con esta canción Karin profundiza en su interés por todo aquello que sea ‘primario y muy primitivo. Me resulta muy interesante trabajar con estructuras repetitivas’, algo que provoca que el oyente experimente una sensación de inmersión en el espacio sonoro.

Pese a todas estas conexiones, que forman una parte importante del entramado de su propuesta musical, el debut de Fever Ray no cae en una visión predecible y sin matices de la oscuridad. De hecho, se trata de un disco mucho más luminoso de lo que parece a simple vista, y en este sentido era interesante preguntarle si ella nota alguna diferencia entre la manera en que se está interpretando este disco y lo que significa para ella ‘No estoy muy interesada en cómo la gente interpreta lo que hago, estoy contenta si simplemente les ha hecho pensar en algo. Yo no lo veo como un disco muy oscuro, ni pensé demasiado en términos de colores cuando lo empecé’. En cualquier caso, sorprende el negro que de manera desasosegante domina la portada de su disco. Portada que, aunque lo parezca, no fue dibujada por Charles Burns sino por el sueco Martin ‘Mander’ Ander. El diseño gráfico también hace referencia a los códigos del horror, conexión que continúa en los dos videoclips hechos hasta el momento para promocionar el disco ‘quiero saber qué es lo que te asusta. A mí, sin embargo, mi trabajo no me asusta, no lo veo como perteneciente al género de terror, creo que en su mayor parte es muy hermoso’.

Este énfasis en la luminosidad semioculta en la oscuridad, en su caso, se explica porque la creación del disco estuvo marcada por el nacimiento de su hija, tras el cual sufrió recurrentes episodios de insomnio, durante los cuales escribió y grabó buena parte del disco. ‘Quería hacer música que reflejase ese periodo específico de tiempo en el que estuve en el estudio. Coincidió con que fue poco después de dar a luz y eso afecta a todo’  Las canciones incluidas en este LP recrean precisamente el estado de conciencia alterado por el insomnio.

La vida doméstica no es un tema muy común en la música popular, y lo que es peor, suele dar lugar a discos acomodados y empalagosos, por eso es de destacar que este año hayamos podido escuchar dos discos sobresalientes que tratan el tema con cierta originalidad. En Merriweather Post Pavillion Animal Collective hacen que su psicodelia electrónica exprese sentimientos encontrados acerca de la alegría de formar una familia y la necesidad de tener que salir de gira, mientras que en Fever Ray Karin escoge un punto de vista diferente, de puertas adentro, escogiendo como referentes las consecuencias psicológicas como el insomnio y los pequeños detalles de felicidad doméstica. Eso sí, el álbum también trata sobre muchos otros temas que resumen su vida en los meses de creación del disco tales como, según ella misma explica ‘muertes, relaciones, conversaciones con amigos, comidas, paseos, pensamientos…

Una diferencia fundamental entre el tratamiento de la vida doméstica realizado por Animal Collective y Fever Ray es el espacio desde el que hablan; mientras que los primeros hablan de la vida familiar desde fuera del hogar, desde los hoteles y demás no-lugares en los que echan de menos a los familiares directos, Fever Ray escoge el corazón del hogar, ofreciendo una poliédrica visión del mismo, cálida e inquietante al mismo tiempo. Este aspecto tiene que ver con la asociación en muchas culturas de la mujer con el hogar, y lleva a una de las características más interesantes de Karin tanto en The Knife como en Fever Ray, que es su tenaz rechazo a que su imagen pública caiga en los estereotipos de la mujer en la música popular. En la mayoría de las ocasiones hemos visto su rostro cubierto por una máscara o deformado digitalmente, algo que aparece reflejado en su música en el modo en que su voz aparece distorsionada. ‘Estoy interesada en probar cosas que no haya hecho antes y en ver qué ocurre cuando las haces. En este sentido me parece muy importante trabajar con los estándares sobre la fealdad, la belleza, y en qué consiste ser una mujer, algo que intento descubrir’. De hecho, uno de los puntos fuertes de su música es la consecuencia directa de su curiosidad y su insatisfacción acerca de los arquetipos y sus connotaciones culturalmente adquiridos. No es de extrañar, por tanto, que Karin disfrute trabajando y supervisando todo el acompañamiento visual de su música, que para ella es otro campo de pruebas con el que experimentar  ‘Para mí, la parte visual es una especie de hobby, es muy divertido ponerse a ello una vez que la música está terminada. Además, puesto que edito mi propia música en mi propio sello, tengo la última palabra en todo lo que hago

Fever Ray es un disco que propone una experiencia sonora inmersiva cercana por sus características a una serie de propuestas de los años ochenta que David Toop relacionó con el ambient en su libro Ocean of Sound. Según el crítico inglés, los discos de Grace Jones, Art of Noise y Sade, películas como Blade Runner y series como Corrupción en Miami (influencia reconocida por la propia Karin), se caracterizan porque, según Toop, ‘la atmósfera es el estilo; el estilo es el estado de ánimo; la humedad es el contenido’ El creador de Corrupción en Miami, Michael Mann, explica la capacidad significativa del estilo subrayando la importancia del cine como experiencia inmersiva, en la que todo lo que se ve y se oye tiene un efecto sobre el público. Algo similar ocurre con el disco de Fever Ray, en el que los sonidos, texturas y frecuencias –en definitiva, el estilo-  provocan una alucinada sensación subacuática y maternal, y en el que la naturaleza juega también un papel muy importante ‘Me interesa la manera en que la naturaleza juega con el tiempo y viceversa. Cómo la naturaleza vive en ciclos y simplemente continúa sin parar

Entrevista a Animal Collective

Posted in entrevistas by Iván Conte on marzo 16, 2009

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Esta es la entrevista completa que le hice a Geologist para el número de febrero de la revista Go. Brian Weitz respondió a estas preguntas desde Escocia y por teléfono.

¿Cuánto tiempo dedicáis a trabajar vuestros discos en el estudio?

Normalmente estamos alrededor de un mes en el estudio, trabajando con las diferentes pistas. El tiempo depende de lo que queramos hacer con las canciones, si queremos que suene tal y como la tocamos en directo o si nos queremos dar más libertad a la hora de grabar la canción. Con este disco definitivamente queríamos que fuese un álbum de estudio, hicimos mucha pre-producción, a partir de lo que habíamos obtenido de tocar las canciones en directo. Fue un proceso muy divertido.

Una diferencia destacable entre vuestro Strawberry Jam y Merriweather Post Pavillion es el espacio sonoro que han cedido por las guitarras a los instrumentos electrónicos. ¿A qué se debió este cambio?

En Strawberry Jam la guitarra todavía era el principal instrumento compositivo, es un disco mucho más cercano a Feels, David es el principal compositor en estos dos discos, y se empezó a sentir un poco estancado y empezó a investigar en cosas como los loops y los smaples como punto de partida para desarrllar el proceso de escribir una canción.

En vuestros discos se nota que estáis intentando reproducir la idea de un espacio con el instrumental a vuestra disposición en el estudio de grabación, ¿Qué tipos de espacios habéis intentado recrear con este disco?

Queremos salirnos un poco de la idea de que tienes a tres tipos tocando instrumentos en una habitación como ocurre en la música rock. No hay nada malo en eso, hay discos de rock que nos encantan y cosas tan simples como el punk, pero eso no es lo que estamos intentando hacer. Definitivamente queremos que el oyente se imagine que está en una especie de entorno  cuando escuchan nuestra música. El tipo de espacio que queremos recrear va a depender de la canción y también cambia de disco en disco. Creo que para este disco teníamos un espacio subacuático en nuestra mente, pero no en el sentido oceánico sino algo más bien poco profundo, como una laguna o algo así.

Otra caracterísitca del nuevo disco es que cada vez usáis más sonidos experimentales en un contexto pop.

Es algo que hemos usado en muchos de nuestros discos. Aunque ahora sea un poco un cliché decir esto, siempre nos han interesado los sonidos más experimentales, como los que te puedes encontrar en la banda sonora de una película de terror o en la música concreta. El ruido usado en un contexto en el que tienen una resonancia emocional en una canción de pop es algo que siempre nos ha interesado.

¿Os gusta la música dub? ¿qué influencia ha tenido en vuestro último disco?

Sí, nos gusta mucho la música dub, de hecho ha sido una influencia muy grande en este disco. Por ejemplo, el estudio en el que lo grabamos tenía una reverberación añeja muy interesante, queremos que la reverberación sea la de la propia habitación, no tanto el conseguido por medios electrónicos. Por otra parte,  el delay en este disco está hecho con cintas, la manera en que lo manipulamos se parece bastante a las técnicas de la música dub. Y también nos ha influenciado en el tipo de sonidos graves que utilizamos.

¿Preferís grabar vuestra música de una manera analógica o digital?

Creo que si pudiésemos lo grabaríamos todo de una manera analógica como se hacía hace años porque nos gusta la calidez de los sonidos obtenidos de esa manera, pero desafortunadamente no podemos, bien porque no tenemos el dinero o bien porque no tenemos el tiempo. Fue algo que intentamos con Strawberry Jam, pero eso significaba que cuando algo salía mal teníamos que volver atrás y empezar de nuevo, mientras que un ordenador nos permite trabajar de una manera más rápida. Ahora mismo buscamos lo que sea más conveniente.

¿Cómo os habéis enfrentado al uso de samples en este disco? ¿Hay muchos samples? ¿De dónde los habéis sacado?

Nosotros mismos hacemos muchos de los samples. No hay muchos samples de otra gente, solo un poco aquí y allá. Nuestra música está hecha de una manera muy visual, hablamos de una canción como si fuese un paisaje visual o algo que estás contemplando, y luego pensamos que tipo de sonidos de música concreta podrían representar cosas diferentes en la imagen, y los encontramos en grabaciones de campo que hacemos, en nuestras casas, o adolescentes comprando algo, sonidos que nos parezcan chulos, los sampleamos y los transformamos hasta que obtenemos los sonidos que queremos.

A mucha gente le ha llamado la atención el carácter optimista de este disco, y en particular las letras sobre la felicidad doméstica, ¿Cuál es el origen de estas letras?

Sí, ahora hacemos música muy optimista, pero  más que de felicidad doméstica yo hablaría de un anhelo de esa felicidad doméstica. Todos nosotros tenemos hogares y familias con quienes nos gustaría estar, pero ser músico implica estar cinco o seis meses lejos de tu gente, en la carretera, lo cual es algo un poco angustioso para nosotros, porque es deprimente y ese tipo de cosas. Nuestra vida en estos momentos está sumida en este contraste; nos encanta tocar juntos para ganarnos la vida, pero está el lado negativo de tener que irte de casa. Por otra parte, cuando estamos en casa no grabamos música, de modo que no es tanto un disco sobre estar satisfecho en el hogar como sobre no estar seguro de saber cómo conjugar la vida familiar con nuestra vida como músicos.

¿Habláis mucho sobre la música que hacéis mientras la componéis? ¿Discutís acerca de qué queréis conseguir con una canción, por ejemplo?

Mientras la estamos creando, mientras estamos en una gira tocando el material nuevo, hablamos mucho sobre nuestra música. Cada uno tiene su opinión, y en cuanto a las letras son tan personales que los demás no entramos en las letras de los otros o en sí estas funcionan como sonidos o no, porque se trata de algo muy personal, pero en cuanto al resto de las cosas, cualquier persona puede opinar sobre lo que están haciendo los demás. Eso sí, no hablamos sobre las canciones demasiado una vez que están hechas.

¿Qué importancia tiene la música folk en vuestra música en estos momentos?

Bueno, la música folk nunca ha sido tan importante para nosotros como podía parecer, nunca hemos sido grandes fans de la música folk. Hubo un tiempo en el que Dave [Portner / Avey Tare] y yo usábamos guitarras, pero las canciones no estaban influidas o intentado reproducir estructuras folk o un ideal folk.

Vuestra visión de la naturaleza y de la libertad formal tiene ciertas similitudes con poetas norteamericanos como Walt Whitman, ¿os han comparado con ellos alguna vez?

Más que nada nos relacionan con los románticos y con gente como Wordsworth, pero sobre todo en el pasado. Cuando se hablaba de nosotros como una banda de freak folk se nos relacionaba más con la tradición pastoral británica pero la verdad es que nunca nos han mencionado a los poetas americanos como Walt Whitman.

La música electrónica tiene una presencia dominante en este disco, ¿cómo empezasteis a escuchar este tipo de música?

Siempre nos ha interesado la música electrónica incluso cuando hicimos los primeros discos, y supongo que en este disco lo que ha ocurrido es que hemos decidido no esconder esa influencia, mientras que en el pasado nos limitábamos a poner elementos en nuestra música inspirados por el techno y cosas de este tipo, pero encubiertas de alguna manera, pero para este disco hemos decidido pasarlas a un primer plano.

Personalmente, empecé a escuchar música electrónica a mediados de los noventa, con discos de The Orb o Aphex Twin. Luego David y yo nos metimos más en el minimal techno, alrededor del año 2000. Últimamente hemos escuchado muchos discos de dubstep como los de Burial, Kode9 o Zomby. La música electrónica habita un espacio diferente al nuestro, más urbano, pero aún así también es muy visual, y  me hace pensar en paisajes y diferentes atmósferas, mientras que buena parte de la música electrónica ofrece unos sonidos más directos que solo funcionan en el contexto de un club como espacio. El dubstep que yo he estado escuchando, especialmente Burial, es muy atmosférico.

Aspectos como la polirritmia o los loops cerrados remiten a músicas africanas, ¿Cuándo comenzó vuestro interés en la música africana?

Tenemos un montón de discos de música hecha en muchas partes del continente. Creo que fue algo que empezó a ser visible en nuestros discos con los patrones y la forma de tocar la guitarra en Sung Tongs, y los loops cerrados es algo muy importante para nuestra música.

¿Qué te parece la reciente oleada de grupos con influencias de músicas africanas?

Me parece genial, es algo realmente destacable. En parte tiene que ver con la gente que se descarga música y con los blogs, algo con en lo que no participo demasiado. Pero para los que todavía vamos a las tiendas de discos, este interés ha permitido que muchos discos se hayan reeditado en cd. Es algo similar a lo que ocurrió cuando todo el mundo hablaba sobre el freak folk y se reeditaron muchos discos de este tipo. Estos intereses coinciden con el momento en el que una serie de discos hasta el momento difíciles de conseguir se publican en cd, quizás esa sea una razón o simplemente porque ahora son fáciles de encontrar en Internet.

¿Qué os interesa de la música mainstream, y en particular del pop electrónico?

No nos interesa demasiado el techno pop de los ochenta, no es algo que utilicemos como una referencia, pero sí que nos gustan cosas de pop electrónico moderno como Kylie Minogue. Nosotros no hacemos ninguna distinción acerca de si una música es underground o mainstream, si nos gusta, nos gusta, y hay cosas como Sugababes o Amy Winehouse que nos gustan. Esta distinción nunca nos ha importado.

Ahora estáis embarcados en un nuevo proyecto, ¿puedes hablarnos un poco sobre el mismo?

Pues estamos metidos en un proyecto más audiovisual con un amigo nuestro, que es el director, ya habíamos discutido con anterioridad acerca de la posibilidad de sacar adelante un proyecto y no estábamos muy seguros de qué es lo que íbamos a hacer, él no quería que fuese algo narrativo con una banda sonora y nosotros no queríamos que fuese simplemente un vídeo largo. Finalmente vamos a hacer algo más visual y abstracto a pesar de que hay algo de argumento aquí y allá, está formado por pequeñas secuencias y va a ser un proyecto principalmente de estudio, en el sentido de que no lo vamos a tocar en directo a excepción de unas pocas proyecciones en las que tocaremos en directo. Toda la música ya ha sido escrita, y como la mitad ya ha sido grabada. Nos ha llevado algo de tiempo porque en un principio no sabíamos muy bien cómo hacerlo, y nos hemos tenido que enseñar a nosotros mismos cómo ponerle música a unas imágenes y hacer que se sincronice la música con las imágenes. Es muy sencillo una vez que empiezas a hacerlo, una vez que aprendes la tecnología o a manejar el software adecuado, pero nos ha llevado algo de tiempo porque no hemos tenido a un productor técnico supervisando lo que hacíamos.

Entrevista a Buraka Som Sistema en la Go

Posted in entrevistas, kuduro by Iván Conte on enero 8, 2009

Pues eso, que en el número de enero de la Go, además de las listas de lo mejor del año podéis encontrar una entrevista que les hice a Buraka Som Sistema, autores de uno de los mejores discos del año pasado en mi opinión y en la vuestra. La entrevista también se puede leer en la edición online de la revista.

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Entrevista a The Bug

Posted in dubstep, entrevistas, grime, hardcore continuum, Uncategorized by Iván Conte on diciembre 11, 2008

Tenía pendiente por publicar la totalidad de las respuestas que Kevin Martin me dio cuando le entrevisté para la revista Go Mag.  En esta ocasión he decidido dejar fuera las preguntas porque creo que estas respuestas se leen muy bien tal cual están. Por cierto, London Zoo también ha sido elegido mejor álbum del año por The Wire.

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Me ha sorprendido mucho por la rapidez con la que London Zoo ha llegado a una gran variedad de publicaciones y de gente. Cuando terminé el disco, me sentí realmente agotado. Me acuerdo del día en que lo terminé, que salí a la calle escuchándolo y pensando que quizás había cometido una gran equivocación, pensando que había hecho un disco egoísta y probablemente imposible de escuchar para la gran mayoría de la gente. Estaba casi llorando [se ríe cuando lo dice, pero se nota que lo dice en serio], cuando en realidad, con el tiempo, he sido capaz de ver el disco con algo de perspectiva y me siento bastante aliviado; es el mejor álbum que podía hacer en estos momentos. Me llevó tres años completar el álbum, no llevo muy bien la presión de trabajar en un disco, parece ser que siempre me llevará mucho tiempo completar uno.


Llevo viviendo en Londres 16 años. Londres es ahora más caro, más duro, la gente tiene que luchar más y más para sobrevivir, la gente siempre ha estado luchando en esta ciudad, pero creo que las condiciones en los últimos dos o tres años en toda Europa y en América más que en el Reino Unido… es casi como si estos países tuviesen que pagar el precio de su avaricia, en realidad. Literalmente puedes sentir el capitalismo arrastrándose en estos momentos. Hay una crisis económica tan grande sobre nosotros que creo que podemos sentir el impacto en todas partes.


Creo que todo el mundo se reduce ahora a una cuestión de relaciones públicas. Todo es una cuestión de relaciones públicas, de modo que tienes un acabado brillante que sustituye a los elementos más ásperos de las cosas. Creo que esto es algo que se aplica globalmente a cualquier país en el mundo occidental. Parece que la imagen superficial es más importante que el contenido; el sueño por encima de la realidad de una situación. De modo que sí, por supuesto que creo que los Juegos [los Juegos Olímpicos de Londres] son una gran cortina de humo. Todo tiene que ver con los beneficios que se llevan las corporaciones, esta gente realmente se beneficia de este tipo de proyectos, mientras que la gente normal tiene que pagar el precio; los alquileres suben, hay gente que se ve forzada a mudarse de las propiedades en las que han vivido muchos años y el día a día se convierte en algo muy complicado.


Mi álbum refleja la relación de amor-odio que tengo con esta ciudad. Amo de verdad esta ciudad. Me encanta su potencial, pero te puede aplastar y castigar sin piedad si no puedes permitirte aprovecharte de lo que puede ofrecerte. Me encanta la velocidad y el movimiento de la vida en Londres, la enorme capacidad de generación de nuestra estética cultural. Pero al mismo tiempo, la velocidad de la ciudad es también la peor parte de la misma porque la gente viene a esta ciudad para explotar lo que ofrece y para explotarse los unos a los otros. Es difícil mantener un buen número de relaciones significativas en Londres, porque la gente se muda aquí, hacen lo que pueden y desaparecen. Es difícil vivir aquí, pero es una ciudad a la que este disco le debe mucho, algo de lo que me di cuenta hacia el final del proceso de grabación. Debo mi vida musical a esta ciudad. Quería que el álbum fuese bonito y sucio al mismo tiempo, porque así es como es la ciudad.


Para mí la música lo es todo; la música cambió mi vida. Quizás sea algo inmaduro por mi parte decir esto, pero la música literalmente cambió mi vida, ofreciéndome una manera de cuestionarme el mundo;  aliados, gente a la que podía admirar por su cuestionamiento de las estructuras sociales, musicales, estéticas. Pero en ocasiones te das cuenta de que también es una obsesión o una manera de escapismo; cuando estás deprimido o cuestionando todo lo que haces puedes pensar que quizás estás eludiéndote a ti mismo, como si estuvieses viviendo en un sueño. Pero mucha gente me ha dicho que se ha sentido inspirada a hacer música o simplemente inspirada psicológicamente por la música que hago, y eso es obviamente lo mejor que puedes escuchar. Se trata de una reacción verdaderamente positiva, y eso es a lo que aspiras, eso al menos es a lo que yo aspiro. No existo en un vacío, y a mí me aterrorizada la gente a la que no le preocupa lo que piense la gente, yo digo lo que piensa la gente. En primer lugar, lo que yo hago es egoísta, pero al mismo tiempo me agrada que la gente acierte a adivinar qué es lo que yo quiero hacer con mi música.


Creo que Hijos de los hombres es una gran película, es el tipo de película que me gusta. Cuando yo era niño, mi madre era muy aficionada a las películas de ciencia ficción y apocalípticas. En mi opinión lo que se refleja en ese film es como una hiperrealidad, y es una hipótesis que puedes ver que podría suceder. La pasada semana fui a ver  Hellboy II con un amigo mío sin saber nada de antemano, en plan, “¿por qué no?”, y salí del cine preguntándome por qué todo el cine es como la comida basura ahora, entras en un cine y todos tus sentidos son afectados pero sales del cine sin recordar nada y pensando ¿qué ha sido eso? Mientras que HIjos de los hombres supuso un cambio muy refrescante al ser una película hecha por una gran compañía, con una buena distribución y con una historia con sentido, con grandes actuaciones, un gran trabajo de cámara y con un gran director también.


Burial ha hecho un gran trabajo, se ha ganado el respeto de todo el mundo por haber encontrado su voz, por haber hecho algo original. Ese es para mí el punto más crucial a la hora de hacer cualquier tipo de arte. Obviamente también para hacer música, ese ha sido siempre mi objetivo. Pero no estoy tan seguro de que sea un disco sobre Londres. Me gustan también los singles de Dusk + Blackdown, pero con Margins Music creo que se esforzaron demasiado, de modo que suena un poco estirado, no suena tan natural. De todos modos, incluye canciones muy buenas, como la de Trim que fue una de mis canciones favoritas del pasado año.


Creo que la mayor parte del dubstep es ahora muy formulaico, lo cual creo que es un problema, se ha convertido en algo predecible demasiado rápido, en el equivalente del drum’n’bass con respecto al jungle. Hay una nueva generación de productores que ha bloqueado la creatividad. De todos modos, no creo que el dubstep tenga nada que ver con el caos o la inseguridad.


Sí, sí que sigo yendo a noches de dubstep, lo hago porque tengo muchos amigos en DMZ, muchos de los productores de la primera generación son buenos amigos míos, especialmente Kode9 y Loefah, ellos me apoyaron mucho durante la grabación de London Zoo y yo también les apoyo a ellos. Kode9 es uno de mis djs favoritos. El dubstep tuvo unos comienzos explosivos, pero se ha convertido como cualquier otro genero; el 5% está muy bien y el resto es relleno. Todavía me interesan el ragga, el dub el hip hop, cosas experimentales, bandas sonoras. Me encanta el grime, pero el grime casi ha desaparecido y ahora está intentando resurgir, todavía tienen que salir nuevos talentos y en particular una oleada más sólida de MCs. Los que he escuchado que han salido nuevos son buenos pero ninguno de ellos destaca; quizás Chipmunk sea una excepción, y Trim, por supuesto.


No tengo una opinión acerca del éxito en listas de Wiley y Dizzee Rascal. Me alegro por ellos y de que estén haciendo dinero [dice esto riéndose] No me gusta ninguna de las canciones. “Wearing My Rolex” es pegadiza, supongo, pero no me compré el single, es simplemente una novelty track. Wiley puede hacerlo mucho mejor, como productor es jodidamente increíble y se ha convertido en aún mejor productor con el tiempo. Es un freak en el sentido de que nunca sabes qué va a venir después.Ya ha tenido altibajos antes, y estoy seguro de que volverá a hacerlo mejor en el futuro.


Tanto el volumen como el ruído son adictivos. Ambos son útiles porque desestabilizan las defensas psicológicas de la gente. Creo que es saludable ser un poco confrontacional con la gente, pues les hace reevaluar su entorno y lo que les rodea y todos los procesos en los que se hayan inmersos. El bajo para mí es algo más importante. El hecho de que se salte el intelecto; no piensas sobre el bajo, simplemente lo sientes, cuando es realmente bueno solamente lo sientes, es algo abrumador, la atracción por el bajo es de un tipo maternal. Ambos son elementos muy importantes para mí, pero no cruciales; para mí el principal objetivo de London Zoo era conseguir un disco que tuviese un contexto, que tuviese un sentido de necesidad. Para ser honesto, ni siquiera le di el título de London Zoo hasta este año a pesar de haber estado trabajando en él durante tres años, no trabajé con un concepto en mente. Fue simplemente que la diseñadora gráfica me preguntó cómo es Londres antes de venir para trabajar en mi disco, y yo le dije que era como un enorme zoo. El enfoque que le di al álbum no es intelectual, eso vino después, es en gran parte un disco hecho desde el alma y con el corazón,  no un disco para la cabeza. Más importante que el bajo y el volumen para mí son las emociones, yo quiero crear emociones con la música; la música que significaba más cosas para mi mientras crecía era el post punk, el  hip hop,el reggae, música con fuego en el cuerpo; el  free jazz, música que tenía un motivo para existir, algo casi revolucionario, que tuviese estilo, política, emoción; en realidad yo nunca fui un raver,


Sí, por supuesto, me interesa Ballard como escritor visionario, creo que… [se queda callado unos segundos, y resopla antes de continuar con su respuesta]… me has pillado por sorpresa… bueno, ¡no sé ni por dónde empezar! Me ha influenciado su idea de la mutación general de Londres, y el impacto psicológico que esta ha tenido sobre sus habitantes. Pienso que su energía e inventiva han tenido una influencia obvia sobre mí. Es un escritor muy exigente para el lector. Mis libros favoritos son Isla de cemento, Rascacielos, Crash y The Kindness of Women, una de sus autobiografías, que es, en mi opinión, uno de sus mejores libros.


A la música jamaicana se la reconoce de sobra, la gente que está ciega a ella son ignorantes, porque no puedes evitar reconocer la influencia de la cultura jamaicana.

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Entrevista a Coconot

Posted in críticas publicadas, entrevistas, revistas by Iván Conte on noviembre 3, 2008

Mi entrevista a Pablo Díaz-Reixa, con motivo de la publicación del estupendo Cosa Astral, ya puede leerse en el número de noviembre de la Go y en la página web de la revista.

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Entrevista a The Bug

Posted in dancehall, entrevistas, reggae, revistas by Iván Conte on octubre 14, 2008

En el número de octubre de la revista Go, y también en la página web de la revista.

Y este es el videoclip que han hecho de la canción “Skeng”.

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“Hay europeos que tienen todas las reediciones de Fela Kuti pero no te podrían decir ni un solo nombre de una banda nigeriana actual”

Posted in críticas publicadas, entrevistas, música africana, pop, pop africano, revistas, Uncategorized by Iván Conte on octubre 9, 2008

A continuación podéis leer las respuestas integras que me dieron Jace Clayton, Quinton Scott y Luis Lles durante el pasado verano con motivo del artículo sobre música africana publicado en el número de septiembre de la revista Go. Creo que dan una buena idea de la inmensa riqueza e importancia de estas músicas, así como de los múltiples debates que están siempre presentes en el modo en que estas músicas nos llegan o en el modo en que son percibidas desde Occidente.

Jace Clayton (DJ/rupture)

¿Qué importancia crees que tiene Internet en el creciente interés por las músicas africanas?
Es una pregunta difícil, pero Internet está ayudando a generar interés en todo tipo de músicas ¡no sólo africanas! Pero sí, por supuesto, para mucha gente es complicado escuchar o aprender acerca de las músicas africanas, de modo que los blogs musicales y las páginas web sí que ayudan a hacerlas mucho más accesibles.

¿Qué opinión tienes acerca de la presencia creciente de críticas de recopilaciones de música africana en revistas como Pitchfork?
Es un mero reflejo del hecho de que se están editando más recopilaciones africanas, en vez de tratarse de un interés repentino de Pitchfork por la cultura africana. A Pitchfork no le importa la música africana “contemporánea”, ellos solamente quieren saber acerca de bandas de rock africanas distantes en el tiempo y el espacio.

¿Qué piensas acerca de bandas de indie-pop como Vampire Weekend, que buscan inspiración en músicas africanas?
No me importan de ninguna manera… No creo que ayude a que se pague a los músicos africanos, y no creo que Vampire Weekend hagan “mejor” música por canalizar la negritud.  Por otra parte, pienso que es fantástico que bandas como The Ex hagan colaboraciones duraderas con músicos africanos, en las que el poder, el dinero y la información están compartidos de manera equitativa. Eso es inspirador.

¿Es realmente apropiado hablar de “música nigeriana”, por ejemplo?, ¿Podemos usar ese término para etiquetar una música determinada, o se trata de un término resbaladizo de connotaciones post-coloniales?
Por supuesto, sí que es apropiado hablar de “música nigeriana” – quiero decir; es cierto que los colonos europeos dividieron África y “crearon” un mapa nacional que casi siempre entraba en conflicto con las estructuras étnicas, religiosas o lingüísticas previamente establecidas en esos territorios. Esto es un hecho. Pero aún así, podemos hablar de “Nigeria”.

Pero por supuesto, necesitamos tener en cuenta que la música en África es casi siempre internacional, ¡y en especial todas las reediciones de rock, funk y afrobeat! De modo que la etiqueta “música nigeriana” no es más que un término muy vago, eso es todo… tan vago como “música española”, que puede referirse a cualquier cosa desde Las Ketchup a poesía cantada judeo-magrebí o bakalao.

La música góspel es el género más vendido en Ghana, me imagino que también es popular en Nigeria… de modo que lo que llega a los consumidores occidentales tiene poco o nada que ver con lo que es popular en esos países. Hay europeos que tienen todas las reediciones de Fela Kuti pero no te podrían decir ni un solo nombre de una banda nigeriana actual.

¿Qué aspectos de la música nigeriana encuentras más interesantes?
En realidad, no escucho mucha música de Nigeria. El país de África occidental con una historia musical más inspiradora es, en mi opinión, Guinea. Tienen una asombrosa tradición vocal y en los setenta había toda esta música de guitarras que surgió de la trasposición de la música marimba y Kora a las guitarras eléctricas.

Quinton Scott (Strut Records)

¿Qué importancia crees que tiene Internet en el creciente interés por las músicas africanas?
Es verdaderamente importante. Hay tanta información disponible. Blogs como Voodoofunk, webs de coleccionismo como DJ History o Vinyl Vulture así como distribuidores especialistas de vinilo por Internet como Diaspora, definitivamente han propulsado el interés.

¿Qué opinión tienes acerca de la presencia creciente de críticas de recopilaciones de música africana en revistas como Pitchfork?
Es genial para la música. Creo que sellos como Soundway, Strut y Analog Africa siempre intentan llevar la música más allá de los círculos de la world music. Por fortuna, en Pitchfork tienen a gente en sus filas como Joe Tangari, quien escribe críticas de estas músicas y entiende el amplio atractivo que tienen para los fans del rock mainstream. Y además tiene el conocimiento para escribir críticas con autoridad.

¿Qué piensas acerca de bandas de indie-pop como Vampire Weekend, que buscan inspiración en músicas africanas?
Personalmente me encanta. Durante años ha habido muchas bandas basadas en el modelo de Fela Kuti, tocando Afrobeat de una manera muy ortodoxa. Lo bueno es que ahora las influencias no se toman solamente de manera literal, sino que están modeladas por una desprejuiciada actitud a la hora de fusionar estilos. El tema “Cape Cod Kwassa Kwassa” de Vampire Weekend es genial, muy divertido.

¿Planeáis recopilar y editar más cds centrados en músicas africanas?
Sí, por supuesto. Con el Mercado tal y como está, no tenemos el mismo lujo de poder explorar proyectos que se centren en un solo artista como hicimos en años anteriores, pero por supuesto que seguiremos rebuscando en los archivos cada vez que podamos.

¿Crees que el recopilatorio Nigeria 70, publicado este año, está recibiendo más atención que el primer volumen , publicado en el 2001? ¿Cómo de importante crees que fue esa primera recopilación?
El primer recopilatorio tuvo mucha cobertura y consiguió llevar la música a un público más joven. El nuevo Nigeria 70 también está teniendo una gran repercusión, pero también es porque estamos en la cresta de la ola. Pero es necesario poner todo esto en contexto. Sellos como RetroAfric y Popular African Music, y recopilaciones como la excelente Afro Rock de Duncan Brooker en el sello Kona ya estaban mucho antes editando música increíble. Ahora hay más sellos editando material de archivo de buena calidad, con una gran atención al detalle.

¿Ves alguna similitud o diferencia destacable entre el actual interés por las músicas africanas y el interés que hubo en los ochenta? ¿Hay implicaciones políticas relevantes detrás de este tipo de interés?
Buena pregunta. En mi opinión, los éxitos mainstream de la world music en los ochenta tuvieron consecuencias encontradas. Los sellos y los directos despertaron la conciencia acerca de la música africana y artistas específicos, pero las presentaron con producciones demasiado suaves y arreglos para atraer a un público occidental. A pesar de que ese lado más pulido de estas músicas sigue vigente en las salas de conciertos más grandes y en los festivales, el mercado es afortunadamente más amplio ahora, y es genial ver que, más allá de las reediciones, bandas que no hacen concesiones como Konono Nº1 y Tinariwen son reconocidas.

A raíz de la música, creo que ha habido un interés en el contexto politico y cultural de los artistas africanos y sus países, pero en un sentido exclusivamente académico. En un nivel más profundo, no creo que las actitudes hacia África hayan cambiado de una manera significativa desde los días de la independencia, tristemente. Si somos honestos, todavía hay una veta colonialista-paternalista en la manera en que el continente es percibido por Occidente.

Luis Lles

¿Qué músicas africanas escuchas últimamente?  ¿Podrías recomendar algún disco en particular?
Para empezar, he de decir que me molesta un poco (no demasiado, pero sí un poco) que se pretenda convertir la música africana en algo cool, en primer lugar porque ya es cool de por sí (no hace falta que venga la gente del pop a descubrir su coolness), y en segundo lugar porque al fin y al cabo no es más que otra demostración del eurocentrismo cegato que ve lo africano como algo exótico y que cree que todo empieza y termina en la cultura pop occidental. Dicho esto, mi amor por la música africana, aunque ya conocía de antes nombres como Fela Kuti, Osibisa o Miriam Makeba, procede de principios de los años 80 con la eclosión de lo que en Francia se llamó sono mondiale, un término mucho más acertado y menos imperialista que el de world music. Fue la época de Ray Lema, Salif Keita, Toure Kunda, Youssou N´Dour, Manu Dibango y tantos otros que contribuyeron a acercar los ritmos africanos a una cierta sonoridad internacional contemporánea, que dio y sigue dando magníficos discos: no hay que perderse Medecine de Ray Lema, Soro de Salif Keita, Black President de Fela Kuti, Apartheid is Nazism de Alpha Blondy y cualquier cosa de Youssou N´Dour.

También hay que destacar a todos los trovadores de la música africana más relajada y hermosa: Ayub Ogada, Daby Touré, Habib Koité, Waldemar Bastos o Bidinte. O los discos del caboverdiano Teofilo Chantre.  Mucho antes de que estallara toda la fiebre Ethiopiques, se editó Ere Mela Mela, disco cumbre del etíope Mahmoud Ahmed, absolutamente fascinante, como también lo es toda la serie Taarab de música de Tanzania.

En cuanto a discos de música africana más o menos reciente plenamente recomendables, yo señalaría los de Konono nº 1, los de Issa Bagayogo (puro afroelectro sin complejos), los de los tuaregs Toumast y Tinariwen, los discos de kuduro que edita Frédéric Galliano en su sello Frikyiwa, el de Bassekou Kouyaté (Segu Blue),el de Colombiafrica (una fusión de música africana y champeta colombiana), los de Kékélé (una delicia de soukous moderno) o el primer disco de Tumi and the Volume, grupo de hip hop sudafricano buenísimo, con toques de jazz y post-rock. Además, claro está, de clásicos como Orchestre Baobab, Cesaria Evora, Amadou et Mariam, Tony Allen, Ali Farka Toure y tantos otros. El catálogo es inagotable, y yo nunca he dejado de prestarle atención a esta excitante parcela de la música.

¿A qué crees que se debe el interés que hay ahora mismo por la música africana, evidente en el éxito de recopilaciones como Ethiopiques y bandas como Vampire Weekend? ¿Ves algún paralelismo con la relevancia que tuvieron en los ochenta en artistas mainstream como Paul Simon o Peter Gabriel?
No, no creo que haya un paralelismo con lo que sucedió en los ochenta con Peter Gabriel y Paul Simon, porque entonces se percibía la música africana como un caudal sonoro real, capaz de interferir en el curso del pop occidental. Casi se creía en la posibilidad de que Youssou N´Dour pudiera competir en igualdad de condiciones con Madonna y Michael Jackson. Eso habría sido lo realmente positivo, y no haber conducido la música africana a ese reducto que es la world music, que en realidad es algo muy imperialista porque conmina a sus artistas a un gueto “buenrollista” y a un purismo absurdo que no se le exige a los artistas occidentales. Particularmente, me gustan mucho tanto El Guincho (que ha creado un concepto mabsolutamente original) como Vampire Weekend (que son  como la versión moderna y revival de los Talking Heads de su última época) y valoro positivamente el esfuerzo que está haciendo Damon Albarn por dar a conocer esta música, pero, en general, creo que en la actualidad la influencia africana no va mucho más allá de un cierto toque cool que queda muy bien, pero que en realidad responde a la enorme crisis de ideas que asola el mundo del pop y del rock. Creo que no es el soplo de aire fresco y de renovación que supuso en los ochenta, sino más bien un intento desesperado por no repetirse hasta el infinito, por encontrar salidas al pop. En cuanto al éxito de Ethiopiques, una serie sensacional, pienso que es una mezcla de esnobismo y de esos milagros que ocurren de vez en cuando en los que el público descubre, aunque sea tarde y mal, algo tan luminoso y fascinante como es esa música. Lamentablemente, aunque quizá peco de pesimismo, dudo que sirva para abrir los oídos de la gente y para que se pongan a descubrir otros tesoros insólitos de la música africana o, en otro orden de cosas, a artistas tan geniales como los caribeños Aurelio Martínez o el fallecido Andy Palacio.

¿Te parece que está muy presente este renovado interés en España? Hablo tanto a nivel de calle, presencia de material en tiendas de discos, conciertos, interés de grupos como Nisei, El Guincho, etc?
En España hay poca melomanía, así que no veo que esté muy presente  todo este fenómeno a nivel de calle. Artistas españoles que han introducido guiños africanos en su música ha habido siempre: Mestizos, Coyotes, Las Manos, Especialistas, 21 Japonesas, Mastretta y muchos otros. Pero en la actualidad, aparte de El Guincho, Gecko Turner y alguno de los proyectos de P3z, no se nota demasiado esa influencia en los grupos españoles, aunque hay una buena peña de adictos al afrobeat.

Y en cuanto a tiendas, siempre ha habido tiendas bien surtidas en material sonoro africano, aunque ahora que ya remitió la edad de oro, la verdad es que escasea bastante. Y conciertos, afortunadamente, nunca han faltado gracias a festivales como Pirineos Sur, La Mar de Músicas o Etnosur. Otra cosa es que ahora los festivales de pop quisieran incorporar la música africana a sus carteles, de igual forma que lo han hecho con el techno o el hip hop. Pero creo que eso es más difícil que se llegue a dar, porque, lamentablemente, me temo que esta nueva aproximación del pop a la música africana es algo pasajero.