Redux

Laurel Halo – “Quarantine”

Posted in Uncategorized by Iván Conte on mayo 22, 2012

Mi crítica del extraño y fascinante disco de Laurel Halo se puede leer en Playground

El neon-noir de Chromatics en Kill for Love

Posted in Uncategorized by Iván Conte on mayo 21, 2012

Chromatics explotan a conciencia la estética neon-noir, desarrollada en los ochenta, principalmente en las películas de Michael Mann como por ejemplo Thief o Manhunter, así como su serie Corrupción en Miami, aunque en el lote también podría entrar perfectamente Blade Runner. Esas películas están dominadas por una estética nocturna, iluminada por luces de neón, que sirven de metáfora para la incomunicación en las grandes urbes post-industriales, al tiempo que retratan la ruina moral del capitalismo exacerbado de los ochenta ejemplificada en las tramas criminales.  ¿es casualidad que se recupere el interés por esta estética en una época en el que el capitalismo parece estar dando sus últimas bocanadas? El neon-noir ha sido recuperado oportunamente por la película Drive, en cuyos primeros minutos precisamente suena una canción del anterior disco de Chromatics. De hecho, la música pop electrónica siempre ha tenido un lugar muy importante en estas películas, no solo con bandas sonoras como las de Tangerine Dream sino también en esos momentos en los que la trama se queda en suspenso y da paso a videoclips acompañados de canciones pop llenas de señas de identidad de la década de los ochenta (sintes, ritmos programados…), que también aparecen en Drive, película cuya banda sonora echa mano del catálogo de Italians Do It Better, el sello de Chromatics. Es comprensible, porque los sintes acerados y emocionalmente distanciados de Chromatics o Tangerine Dream funcionan a la perfección como equivalentes sonoros de las luces de neón y la impersonalidad de los no lugares de las grandes urbes.

 

“Kill for Love” es el excelente resultado de cinco largos años de trabajo en forma de cima musical del neon-noir en su capacidad para recrear esa atmósfera de soledad en la ciudad a altas horas de la madrugada. Al igual que en la película de Winding Refn, una de las mejores cualidades  del disco de Johnny Jewel es la de sonar introvertida y épica a la vez, algo que en el caso del álbum de los estadounidenses se debe al afán perfeccionista con el que hasta el mínimo detalle parece haber sido pensado para construir las atmósferas adecuadas, dejando espacio entre los instrumentos, y sonando a la vez tenso y distanciado, funcionando con la perfección metronómica y eficiencia de los motores de los coches que conduce Ryan Gosling.  Eso sí, la estética del álbum huye de la exuberancia y abraza, en cambio, un sonido escueto y casi espartano.  Así, “Kill for Love” es un disco sobre la soledad convertida en algo épico mediante el cuidado con el que cada uno de los instrumentos está dispuesto, evidenciando una concienzuda labor compositiva que da como resultado la que quizás sea la colección de canciones pop más redonda que escuchemos este año.

 

El comienzo, con la versión del “Hey hey My My” es lo que menos me convence, o quizás yo no habría puesto esta versión en primer lugar, aunque a continuación el tema titular establece el patrón estilístico: guitarras a lo New Order que parecen emitir destellos de luz artificial, ritmos que –acelerados- podrían estar sacados de clásicos de Italo disco, sintes gélidos y la voz desapasionada, así como un tempo hipnótico, ideal -claro- para conducir de noche.  Y aunque el punto de referencia sea claramente los ochenta, no se puede hablar de hypnagogic pop en su caso porque su uso de rasgos estéticos de esa década es demasiado literal, quizás con la excepción del modo en que el ritmo parece estar ralentizado, algo que recuerda a los experimentos de Daniel Lopatin y Joel Ford en aquella serie de mixtapes en las que desaceleraban clásicos de Italo Disco. Aquí no podemos estar más lejos de la tendencia a la improvisación que caracteriza a James Ferraro y muchos de sus compañeros de etiqueta. El neon-noir fílmico, como el de Chromatics, parece recurrir a una estética nocturna, mecánica, iluminada por luces artificales, porque quizás es de madrugada cuando los sentimientos pueden aflorar en un mundo dominado por el capitalismo. “Kill for Love” es una joya porque su retrato de la deshumanización es, a su vez, una búsqueda de la humanidad, y su retrato de la soledad, una búsqueda de la compañía. Soberbio.

 

 

 

Rapture Adrenaline (la “peli” de James Ferraro)

Posted in Uncategorized by Iván Conte on mayo 19, 2012

Hoy he visto Rapture Adrenaline, que no es exactamente una película, sino más bien algo que encajaría mejor en una sala de arte que en una sala de cine. Me explico: sus noventa minutos consisten en una sucesión de trailers, créditos y fragmentos de películas de ciencia ficción y acción principalmente de los noventa, y ya. A continuación, unos breves apuntes de lo que me gustó y no me gustó:

  • Estéticamente supone una inmersión en las fuentes de la imaginación de James Ferraro, es como si te implantasen en la memoria imágenes separadas de su contexto original pero que, editadas de esta manera, funcionan como la paleta de imágenes que inspiran la música de James Ferraro. A destacar especialmente las imágenes de películas de ciencia ficción sobre realidad virtual, y momentos puntuales como los créditos de Bad Boys, que no recordaba que fuesen tan Neon-noir. El origen del hypnagogic pop se puede rastrear en estas imágenes.
  • Como la película está construida a partir de cintas de vídeo en VHS bastante cascadas por el tiempo, con frecuencia la pantalla se vuelve azul -que como los más veteranos recordaréis, es lo que sucedía cuando una cinta de vídeo estaba demasiado rayada-. No sé si algunos fragmentos habrán sido escogidos precisamente por estar más rayados, pero me gustó esto de poner en primer plano algo que en su momento no era más que ruido visual, y que ahora podría explotarse estéticamente de similar manera a como se ha hecho con el crepitar de los vinilos. Sin embargo, esta idea solamente está apuntada aquí, y Ferraro no la desarrolla en profundidad. De hecho, da la sensación de que toda la película podría haber dado mucho más de sí, que las buenas ideas como ésta están desaprovechadas.
  • Los fragmentos de estas películas están yuxtapuestos sin ningún tipo de conexión, más allá de jugar a la acumulación de imágenes cargadas de adrenalina y con tendencia al ridículo. Como en el caso del anterior punto, da la sensación de que podría haber ido mucho más allá en este collage visual. En este sentido me parece muchísimo más efectivo lo que hace VHS Head, aunque su trabajo se limite a la música. Recordemos que VHS Head afirma que toda su música está construida a partir de samples de trailers de películas de los ochenta, conservadas en formato VHS, pero que en sus manos se reducen a pequeños fragmentos sonoros irreconocibles, y ensamblados de tal modo que tan apenas queda ni rastro de su función original, dando como resultado algo que parece una versión experimental y aún más cafre del Discovery de Daft Punk. De hecho, lo que más agradezco a Rapture Adrenaline (además de recordarme la película Class of 1999 -en la que el gobierno sustituye a los profesores por robots con tendencia a la violencia… ¡que no se entere Wert!) es hacerme volver a escuchar la música de VHS Head.
  • Se puede ver aquí. Atención al “argumento” de la película, una divertidísima ida de olla marca de la casa -ya le he leído otros delirios parecidos en alguna entrevista- con la que intenta dar coherencia a esta sucesión de imágenes.

Remix tribal guarachero de Lana Del Rey

Posted in Uncategorized by Iván Conte on mayo 3, 2012

Llevo toda la mañana con esto en bucle. Via @ecosdelgueto

Daughn Gibson – “All Hell”

Posted in Uncategorized by Iván Conte on mayo 3, 2012

“All Hell” es la sorpresa de lo que llevamos de año. En Playground le he puesto un 8,6  

oOoOO – “Our Love is Hurting Us”

Posted in Uncategorized by Iván Conte on mayo 3, 2012

Mi crítica del nuevo EP de oOoOO para el sello Tri Angle Records, se puede leer en Playground.