Redux

Kuedo – Severant

Posted in Uncategorized by Iván Conte on noviembre 8, 2011

Empecemos por los puntos fuertes de este disco, que son: el dramatismo; la apuesta por melodías cercanas al pop, y que aumentan el impacto emocional; la habilidad para conseguir que un híbrido aparentemente imposible entre Vangelis (los sintes,), ciertos tipos de hip hop contemporáneo como el coke rap o el UK road rap y el footwork (los hi hats acelerados) suene futurista y se beneficie de la contraposición entre la belleza melódica de los sintes y la brutalidad rítmica; la coherencia estética del álbum de principio a fin, de hecho es uno de los pocos álbumes publicados este año por un productor procedente del dubstep que funciona como tal, prácticamente todo el disco es una sucesión de buenas y/o memorables ideas tanto melódicas como rítmicas o sonoras.

 

El componente futurista en este disco es interesante, en un momento histórico en el que estamos en el cual es complicado pensar en el futuro más allá de unas semanas, y en el que la posibilidad de un colapso de magnitudes inimaginables parece factible de un día para otro. Musicalmente, ha sido de sobra debatido en los últimos meses la aparente incapacidad de la música popular, y especialmente electrónica, para generar un discurso estético genuinamente modernista, de ahí el interés que plantea el hypnagogic  pop al ofrecer una revisión de las aspiraciones utópicas que planteaba el futuro en la década de los ochenta, o el libro Retromania de Simon Reynolds. En este sentido, resulta iluminador que Kuedo dijese en una reciente entrevista publicada en Fact que el futuro ya ha llegado y que es complicado mantener esa sensación de incertidumbre o admiración por el futuro porque no ha resultado ser algo especialmente diferente, una idea que es muy interesante tener en cuenta porque es la principal impulsora de la manera de entender el futuro en este disco como algo que ya no es inminente, sino paradójicamente parte del pasado.

 

Aunque la principal referencia es la música de sintes de los ochenta, ejemplificada por Vangelis o Tangerine Dream –algo que difícilmente se puede considerar futurista cuando han pasado más de veinte años- el disco consigue esquivar la etiqueta de nostálgico –incluso a pesar del tono emocional- gracias a su atrevimiento en el plano rítmico con elementos de la música negra estadounidense contemporánea. De hecho, uno de los grandes aciertos del álbum es el de confrontar los acerados sintes europeos con los ardientes ritmos estadounidenses. También hay que tener en cuenta el hecho de que los ritmos hechos con 808s son característicos de los ochenta, pero también un elemento clave en el footwork. El disco parece jugar con esa doble mirada puesta en el futuro, pero partiendo sin ningún tipo de pudor del pasado. En palabras del propio Kuedo para una entrevista en el blog de Martin Clark:

 

Una de las cosas que siempre he querido es tener algo de genuina modernidad en mi música. Y son siempre esas escenas underground las que son más modernas. El footwork es hiper moderno, comparado con cualquier otra cosa. Suena a tecnología alienígena.

 

Y en cuanto al uso de los 808:

Creo que la fecha en la que una caja de ritmos se popularizó no hace que [su uso] sea siempre una referencia retrospectiva a esa época. Es simplemente el momento en el que se coló en el lenguaje musical colectivo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: