Redux

El post RnB de The Weeknd

Posted in Uncategorized by Iván Conte on junio 20, 2011

Si hay algo que me ha llamado especialmente la atención de este álbum de The Weeknd es que ha consolidado una serie de tendencias muy interesantes en el RnB. Con buena parte del mainstream mirando hacia Europa y  la facilidad con la que un productor puede hacer música con muy buenos resultados en su propia casa, es comprensible que muchas de las propuestas RnB más interesantes del último año provengan del underground. Aquí estoy pensando no solo en los propios The Weeknd sino también en el sello Tri Angle Records, y en ambos casos podemos hablar de formas diferentes de post-RnB. En el caso del sello que ha dado a conocer a Holy Other o How To Dress Well, esto del post-RnB se justifica por experimentar con el género a partir de cambiarle el contexto. Hay que tener en cuenta, en este sentido, que los productores que publican en el sello Tri Angle son blancos y, a juzgar por su música y algunas entrevistas, tímidos hasta lo patológico. Como el cambio de contexto se ve relejado en la música, ha dado lugar a formas nuevas y excitantes. En el caso de The Weeknd, lo suyo sigue más el terreno abierto por Kanye West en 808s and Heartbreak y, sobre todo, Drake en Thank Me Later (dato anecdótico o no: tanto The Weeknd como Drake son canadienses), caracterizado por la languidez y una producción lustrosa e intimista al mismo tiempo. Una característica en común en ambos casos es la ralentización, que desde hace unos años parece ser la norma en la búsqueda de nuevas posibilidades musicales (otros ejemplos irían desde el seminal screwed hip hop hasta el reciente moombahton). En algún momento habrá que analizar en detalle esta ralentización, porque ha supuesto un cambio muy sustancial que es muy tentador poner en relación con la ralentización económica, sobre todo en el caso del RnB, una música que sirvió de banda sonora al triunfalismo económico de la pasada década. En el post-RnB, esta ralentización sirve también para acomodar un giro hacia terrenos más íntimos e incluso de cuestionamiento del ego masculino, como una especie de necesidad de frenar la euforia RnB y hacer así una música más acorde con el momento histórico. Otro aspecto interesante de este replegamiento al underground es que las canciones, como en el caso de las que aparecen en House of Balloons, se vuelven más esquivas, con codas alargadas hasta bordear la digresión, pocos estribillos evidentes, aunque canciones rotundas sí que las hay, como por ejemplo ‘What You Need’, que suena a una mezcla de Sade y Aaliyah producida por James Blake, o la engañosa sensación de subidón de la primera parte de ‘Glass Table Girls’, corregida por la más borrosa coda, mientras que ‘The Party & The After Party’ cuenta con uno de los pocos estribillos claros del disco.

Otro aspecto que tienen en común Tri Angle y The Weeknd es el giro hacia escenarios de interiores, frente al RnB anterior y sus connotaciones urbanas, callejeras. En Tri Angle el espacio más importante es el dormitorio, en el que se escenifican la soledad y alienación contemporáneas. En el caso de The Weeknd, nos encontramos con espacios interiores sofisticados pero fríos, algo que viene muy reforzado por la cuidada estética que acompaña a su música. La música de The Weeknd recuerda a las películas de Michael Mann, y en ambos casos hay un interés por reflejar en los interiores urbanos modernos la incomunicación.

Con este escenario de fondo, no es de extrañar que las relaciones humanas en el disco de The Weeknd sean esporádicas, superficiales y sórdidas. A esta impresión ayuda uno de los aspectos más acertados del disco: si el lugar es un interior de un edificio moderno, amueblado de manera impersonal, el tiempo es ese momento justo antes de amanecer, en el que la fiesta ha terminado y el cansancio y los remordimientos de conciencia subrayan la soledad, algo evidente leyendo simplemente títulos de canciones como ‘The Morning’, ‘Coming Down’ (estas dos con interesantes elementos ambient) o ‘The Party & the After Party’.  Ambos aspectos, el lujo inmobiliario y el final de la noche con las fiestas en estado comatoso, musicalmente están representados por ritmos aletargados y suaves colchones sintéticos, que de vez en cuando se ven alterados por sonidos más crudos, incluso algún que otro dron. Mientras tanto la voz, que ocasionalmente se sumerge en efectos dando una apariencia fantasmagórica, funciona como la mejor representación del ego resquebrajado. En ocasiones la voz adquiere un tono  de cansancio vital, en otras se vuelve más confesional, subrayado por los órganos en ‘High For This’ o ‘The Party & The After Party’ Si hay algo que tienen en común tanto la voz como la música es la falta de resolución de la tensión creada, no hay momentos realmente climáticos, y los que lo parecen, como en ‘High For This’, son más bien anticlimáticos.

A pesar de todo, ‘House of Balloons’ no es un disco perfecto, muchas de las guitarras del disco no acaban de funcionar con la misma capacidad de fascinación que el resto de los elementos, e incluso llegan a lastrar algún tema, por eso, va a ser interesante ver por dónde tira The Weeknd en sus próximos lanzamientos anunciados para este mismo año. De todos modos, su capacidad para evocar un tiempo y un lugar tan concretos y simbólicos hace que el disco, en los tramos en los que funciona a pleno rendimiento –en realidad, la mayoría- sea uno de los momentos  clave de lo que llevamos de año.

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Jean Michel Jarre – Essentials & Rarities

Posted in Uncategorized by Iván Conte on junio 14, 2011

Crítica en Playground. Déjense fuera los prejuicios, que algunas de las rarezas están muy bien.

Bok Bok – Southside EP

Posted in Uncategorized by Iván Conte on junio 9, 2011

En los últimos meses han pasado al primer plano musical unos cuantos sellos comandados por gente con una fuerte personalidad, reflejada en cada una de sus referencias: pensad en Tri Angle Records, Not Not Fun, Blackest Ever Black o Night Slugs, que son algunos de los que más han contribuido a dar forma a las propuestas más interesantes y fáciles de distinguir en estos momentos, se nota que todos estos sellos están dirigidos con una visión muy clara del tipo de música que quieren publicar. Vale que no es algo nuevo en absoluto, pero resulta muy interesante que algunas de los nombres más importantes de la música reciente no sean  músicos, sino dueños de sellos de discos. Un ejemplo muy claro es que la primera portada en The Wire para el hypnagogic pop ha sido para Amanda Brown –al frente de Not Not Fun. Insisto en que no es algo nuevo, pero da la impresión de que la identidad musical de esos sellos es más importante que los músicos en concreto, los cuales contribuyen a perfilar la visión musical del sello al que pertenecen. Y no es extraño que ocurra esto, porque con la sobreabundancia de música que ha facilitado la banda ancha de Internet se hace más necesario que nunca la existencia de filtros, así que no me extrañaría que se consolidase esta tendencia con sellos que exploran un nicho musical muy concreto y en donde la suma de las referencias es más importante que cada una de ellas consideradas individualmente. Con esto quiero decir que, por ejemplo, los singles de Tropic of Cancer o Holy Other resultan aún más interesantes al ponerlos en contexto junto con sus compañeros de sello en Blackest Ever Black o Tri Angle Records respectivamente.

El caso de este EP de Bok Bok es similar, aunque también ligeramente diferente, pues en este caso el dueño del sello es también un productor. Es lo mismo que ocurre con Kode9 en Hyperdub, ya que en ambos casos sus discos sirven para reforzar la estética musical del sello. Así, se puede ver el álbum de Kode9 de este año como un recuento de las últimas temporadas en Hyperdub, con la atención puesta en el funky house más esquivo. Lo mismo ocurre con este EP de Bok Bok, el cual parece una destilación de lo mejor del sello, y por eso ha sido recibido casi instantáneamente como uno de sus mejores referencias hasta el momento. En realidad aquí no hay ninguna gran sorpresa para los que hayan seguido con atención los sucesivos singles de Night Slugs, si acaso se puede apuntar un mayor acento en el grime, destacando en cambio por su solidez en cuanto a la producción

Desde el brillante arranque de ‘Charisma Theme’ sabes que este EP va a ser algo especial. Tras esos primeros segundos que presentan una melodía cercana a Kraftwerk en su sencillez sintética, comienza la tormenta rítmica prouesta por Bok Bok a partir del efecto kinético provocado por la disposición casi tridimensional de los ritmos y el acierto con el que consigue crear y liberar tensión de manera cíclica. Al igual que el resto de los temas del EP, ‘Charisma Theme’ captura el interés del oyente gracias a la adición y sustracción de sucesivos elementos, sobre todo rítmicos. En la mayoría de los temas el grime es un elemento particularmente importante, demostrando lo importante de esa rama del hardcore continuum en el ADN musical del sello Night Slugs –no hay que olvidar que los inicios del propio Bok Bok se pueden rastrear hasta el mismo grime-. Este ha sido, por cierto, uno de los aspectos más celebrados de este EP, que ofrece así una versión colorista del grime e incluso cruzada con otros virales rítmicos como los del funky como ocurre en ‘Reminder’ cuya gelidez recuerda al Wiley primigenio. Hasta ahora, la faceta más conocida de Bok Bok era como remezclador, y de hecho ‘Look Dub’ es una reconstrucción de las remezclas que hizo del ‘IRL’ de Girl Unit y del ‘Look at Me’ de Lil Scrappy.

Resumiendo, lo que hace de este EP uno de los destacados de lo que llevamos de año es la acumulación de ideas efectivas que reclaman tu atención continuamente, su implacable atractivo para las pistas de baile y la sublimación del estilo de un sello en el que confluyen distintos patrones rítmicos presentes en Londres en la última década. Cuidado al detalle y divertidísimo, poco más se puede pedir.

Holy Other – ‘With U’

Posted in Uncategorized by Iván Conte on junio 8, 2011

Caramba con Tri Angle Records. Hay que reconocer que tenían una papeleta muy difícil: la de quitarse de encima la etiqueta witch house. Etiqueta horrible, por supuesto, pero que apuntaba a algunos rasgos estéticos que ahora mismo están encima de la mesa: ralentización de ritmos de ascendencia hip hop, filtración en forma de recuerdos de elementos rítmicos y melódicos del RnB, viraje hacia la oscuridad y la densidad e incluso algo de crudeza en la producción. Estos elementos también aparecen en este EP, pero afortunadamente gente como Holy Other los han llevado en otra dirección, superando los inestables -¿inexistentes?- límites de esa etiqueta, y ahí, en esa superación de límites, ha sido instrumental la labor de Tri Angle, con contadísimas referencias cada una de las cuales perfila aún más la identidad del sello, uno de los más sólidos e imprescindibles del panorama actual, gracias a lo claro que lo tiene su jefe en cuanto al tipo de música que quiere editar.

‘With U’ es la puesta de largo para un mayor público –que no el debut, anteriormente había editado al menos un 7”- de Holy Other, un productor mancuniano que ha conseguido algo que parece producto de la alquimia: como si Burial en vez de inspirarse en el 2-step lo hubiese hecho en el RnB y el hip hop estadounidense. Algo hay también de esa frágil emoción soul sintética que también ha catapultado a James Blake al estrellato, y mucho de esa introspección de dormitorio que en la actualidad se encuentra con bastante frecuencia.  En este sentido también se puede comparar a Holy Other con How to Dress Well –compañeros de sello, no por casualidad- pues ambos trabajan en la misma dirección, dándole la vuelta al descaro, la teatralidad dramática y el carácter extrovertido del RnB, explorando en cambio la capacidad de esa música para evocar vulnerabilidad, con serenidad y calma y cierta sensación acuática y protectora.  Evidentemente, la clave y la magia de todo esto está en la producción, minuciosa, quizás más limpia de lo habitual –en una entrevista en Fact apuntan a su residencia en Berlin como causante de este aspecto de su música- y especialmente interesante en el modo en que el resultado suena como una especie de ambient post-RnB. Finalmente, miren a la portada y no me digan que no resume a la perfección la música del disco.

Fasenuova – A la quinta hoguera

Posted in Uncategorized by Iván Conte on junio 8, 2011