Redux

Demdike Stare – Triptych

Posted in críticas publicadas, electrónica, hauntology, LPs by Iván Conte on enero 24, 2011

Vindicatrix – ‘Hume’ / ‘Unborn Vectors’

Posted in art pop, EPs, techno by Iván Conte on enero 22, 2011

A Vindicatrix siempre se le compara con Scott Walker, sobre todo por su forma de cantar y de combinar elementos electrónicos, disonancias e instrumentación orquestal para llevar más allá el formato de cantante/cantautor. Bien, es evidente que Vindicatrix ha escuchado mucho los dos últimos discos de Walker, pero quedarse en que él es un discípulo de Walker sería muy simplista, y desde luego no hace justicia a lo que se puede escuchar en estas dos canciones. Más que con el autor de The Drift, yo relacionaría a Vindicatrix con algo tan británico como el art-pop, esa variante endémica en el Reino Unido en el que pretensión, erudición y excentricidad se dan la mano, frecuentemente con incursiones en terrenos electrónicos. Vindicatrix estaría así en la estela de Kate Bush, David Sylvian, Marc Almond o el David Bowie de su etapa germanófila. Y lo interesante es constatar que no es el único: Darkstar y, sobre todo, James Blake también parecen ir por este camino, cada uno desde distintas perspectivas, aún procediendo del mismo contexto de productores ingleses de electrónica.

‘Hume’ comienza con elementos rítmicos que suenan como una ralentización de un sample de RnB, sobre este se añade un gélido colchón sintético y la afectada voz de Vindicatrix, en un tono inicial de synth-torch-song meditativa que no desentonaría demasiado en los primeros discos de David Sylvian. La primera sorpresa viene cuando uno se fija en la letra, y sobre todo en el estribillo, pues ‘Hume’ es una casi irreconocible versión de nada menos que del ‘Human Nature’ de Michael Jackson. Es como si Vindicatrix hubiese ralentizado el original y hubiese hurgado en su materia oscura, sustituyendo la calidez humana prefabricada del original de Jackson por un ambiente desolado y deshumanizado, con un tono de tragedia muy apropiado para recordar a Jackson. La segunda sorpresa viene cuando hacia la mitad de los catorce minutos la canción muta en un trepidante tema techno con regusto ácido. Termina ‘Hume’ y uno se queda pensando si la primera parte es una introducción, si la segunda es una coda o si estamos ante un extraño monstruo bicéfalo, algo parecido a lo que ocurre en Carretera Perdida de David Lynch o en Tropical Malady de Apichatpong Weerasethakul. Como en el caso de la película del director estadounidense, lo admirable es que no se notan las costuras, que las transiciones se producen de manera casi imperceptible, más allá de un pequeño momento de confusión –en ‘Hume’ representado por el sonido de una multitud de gente. Como ocurre lo mismo en la otra canción de este single, ‘Unborn Vectors’, en la que una primera mitad que recuerda a las colaboraciones de Brian Eno y David Bowie en Berlin precede a una segunda mitad dominada por un techno implacable, enfriado por gélidos bloques de sinte y, de nuevo, apuntes ácidos, me inclino por pensar que Vindicatrix ha empleado lo que le gusta del techno –un contexto que le es muy próximo, pues Mordant Music es el sello en el que debutó Shackleton– para estirar y retorcer a su gusto ideas preconcebidas acerca del formato canción.

Este single de Vindicatrix fue publicado por el sello Mordant Music a finales del pasado año, aunque no ha sido hasta hace unos días cuando lo he escuchado, y es una pena porque de haberlo hecho en su momento habría entrado sin problema entre los diez mejores EPs del año pasado.

James Ferraro – Night Dolls With Hairspray

Posted in críticas publicadas, hypnagogic pop, LPs by Iván Conte on enero 19, 2011

Con la crítica de este disco de James Ferraro me estreno en Playground, a cuyos responsables agradezco que hayan pensado en mí. Me gustaría agradecer a Javier Blánquez por la insistencia -el año pasado no podía ser- y a Ariana Diaz Celma por la  decisiva mediación. Y ¡eh, me hace ilusión empezar con James Ferraro! no había escrito todavía sobre él, y ya era hora ¿no?

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Se ha muerto Trish Keenan

Posted in obituarios by Iván Conte on enero 14, 2011

Soy de esos a los que no les gusta hablar en el blog de los que se mueren, pero algunas muertes inevitablemente nos impactan más, como es el caso de la de Trish Keenan, por su juventud y por lo inesperado: no sabíamos nada de sus problemas de salud (se ha muerto por complicaciones con una neumonía), y sí acerca de sus proyectos, entre los que se encontraban tocar en el próximo Primavera Sound y un disco que ya habían prometido para el 2010 (¿está grabado? es egoista pensarlo, ya lo sé, pero espero que sí).

Se pone fin así, de la manera más triste posible, a la trayectoria de uno de los mejores grupos de pop de la última década, un grupo que llegó haciendo ruido con aquel controvertido fichaje por Warp cuando el sello inglés todavía preservaba íntegra su imagen de sello puramente electrónico. Aquel ‘The Noise Made By People’ les ganó muchos seguidores, y a pesar de mirar a los sesenta, a una especie de kitchen sink pop, sus discos posteriores optaron por caminos más leftfield, certificando lo únicos que eran. Cuando surgió la hauntology, su nombre fue mencionado como una referencia / inspiración fundamental, y de hecho su último disco, en colaboración con The Focus Group (es decir, Julian House, el diseñador de sus portadas), es, en mi opinión, la gran obra maestra del género, el mejor disco del año en este blog, un disco que inevitablemente acaba de recibir una aureola especial: la que rodea a los discos que nos hacen imaginar qué más podrían habernos dado sus creadores.  Hasta el momento lo último que habían editado es un 7″ para Ghost Box, el sello bandera de la hauntology, una continuación de su disco con The Focus Group que también se coló en la lista de los mejores EPs del 2010 según este blog.

Vaya desde aquí mi máximo respeto a su carrera, y mis condolencias a sus familiares y amigos.

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Vídeo: Games ‘Shadows in Bloom’

Posted in hypnagogic pop, vídeos by Iván Conte on enero 5, 2011

Alguna vez ya he dicho que el hypnagogic pop no es una visión irónica del mainstream de los ochenta, porque no consiste en guiños huecos, aquel dudoso argumento post-moderno del ‘es-tan-malo-que-es-bueno’, y del mismo modo se podría decir que no estamos ante un revisionismo histórico, porque no se trata tanto de ponerse a reivindicar a, pongamos por ejemplo, Sandra, sino de explorar como los significantes sonoros más fácilmente reconocibles de aquella década ocultan significados diferentes a aquellos con los que los solemos asociar. El vídeo que el interesante Weirdcore (responsable también de las imágenes del último disco de M.I.A.)  ha hecho de ‘Shadows in ‘ puede ayudar a entender todo esto: en él vemos imágenes publicitarias de los ochenta, pero manipuladas para que, en vez de ojos, veamos palabras y símbolos en los rostros de la gente. En el momento más obvio del vídeo, vemos a tres sonrientes azafatas portando en sus rostros el mensaje ‘She grinned vacantly’, que desactiva el propósito original de esas imágenes de mostrar a gente sonriendo para vendernos algo, mostrando el artificio detrás de estas sonrisas. En cierto sentido, se trata de una acción situacionista, revelando así una grieta en el discurso triunfalista capitalista de los ochenta que nos permite ver el vacío que hay detrás. No hay que olvidar que esta insistencia con las sonrisas no es un método nuevo de criticar al mainstream, como Peter Shapiro ya explicó de manera reveladora en un artículo que ya es un clásico absoluto, titulado ‘Smiling Faces Sometimes: Soul music’s grinners versus the backstabbers‘. Aunque, como David Keenan advierte en el número de enero de la Wire, el término hypnagogic pop se está empezando a usar con mucha manga ancha para referirse a cualquiera cuya música recuerde a la de los ochenta, es interesante tener en cuenta que gente como Daniel Lopatin, James Ferraro o Rangers nunca hacen una reproducción nostálgica del mainstream musical ochentero, sino que siempre introducen interesantes modificaciones mediante técnicas que pueden ir de la ralentización al emborronamiento del sonido, lo-fi mediante, que les permite articular su propia visión de la década en la que fueron niños o adolescentes, sin caer en las trampas del discurso oficial que aquella música sostenía.