Redux

Entrevista a Fever Ray

Posted in electrónica, entrevistas by Iván Conte on mayo 28, 2009

El número 101 de la revista GoMag se centra en algunos de los nombres más interesantes que se pasarán por la próxima edición del festival Sonar, y por eso trae entrevistas con gente como Joker, o mi contribución, que es la entrevista a Fever Ray que podéis leer aquí debajo. También viene un informe sobre el wonky que, tal y como está de caliente la discusión acerca de esta etiqueta en los foros y blogs ingleses, tengo muchas ganas de leer.

Por otra parte, esta semana no he podido ni podré escribir nada porque  siendo como soy profesor, y coincidiendo esta semana con el fin de curso -aunque me toca seguir dando unas clases durante el mes de junio-, comprenderéis que no tengo la cabeza para demasiado.

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Insomnio, paganismo, las bajas frecuencias características del metal, la humedad, estos son algunos de los ingredientes con los que ha trabajado la sueca Karin Dreijer –integrante  junto a su hermano del reconocido dúo The Knife– para su primer álbum en solitario. Un disco de marcados claroscuros con los que su autora da un firme paso adelante en el desarrollo de una identidad musical inconfundible y cada vez más imprescindible.

Tras la publicación de Silent Shout,  The Knife anunciaron que no publicarían más discos con ese nombre durante esta década que está a punto de terminar. El primer disco de Karin Dreijer en solitario, con el alias de Fever Ray, permite aliviar la espera en buena parte por continuar estilísticamente allí donde lo dejaron ella y su hermano en el último álbum hasta el momento de The Knife. No es de extrañar, por tanto, que Karin contemple todo lo que hace como ‘un proceso continuo. Todo lo que hago está relacionado con lo que he hecho anteriormente. Aprendes muchas cosas en cada álbum, y te das cuenta de que todavía quedan muchas cosas por probar’. La idea de crear música en un proceso continuo y su interés por experimentar tienen una repercusión directa en su manera de escribir canciones. Así, Karin siempre tiene canciones formándose en su cabeza ‘No todas las canciones terminan en el ordenador, pero aquellas que sí lo hacen, las termino’ canciones que toman diversas formas y caminos en el proceso ‘Pruebo miles de cosas en los aspectos musicales y vocales antes de terminar una canción’ En su caso  se solapan los procesos de escritura y grabación debido a que trabaja en su propio estudio ‘ahí es donde escribo y grabo, ambos procesos son simultáneos cuando trabajas con un ordenador

La atmósfera oscura es uno de los elementos característicos de The Knife que continúan presentes en Fever Ray. En la entrevista que concedió a Pitchfork,  habló acerca de su afición a bandas de metal como Neurosis. ‘Me gusta el volumen alto y gritar’, contesta cuando le pregunto acerca de qué es lo que le interesa de ese tipo de música. Además, en su myspace ha escogido para definir su música las etiquetas folk, electroacústica y black meta. El metal tiene una fijación con la oscuridad medieval explotada sobre todo en su aspecto visual que aquí está reflejada en la estructura, los sonidos, las frecuencias y el video que ilustra ‘If I Had a Heart’, la lúgubre canción de aires inmemoriales con el que comienza el álbum. Con esta canción Karin profundiza en su interés por todo aquello que sea ‘primario y muy primitivo. Me resulta muy interesante trabajar con estructuras repetitivas’, algo que provoca que el oyente experimente una sensación de inmersión en el espacio sonoro.

Pese a todas estas conexiones, que forman una parte importante del entramado de su propuesta musical, el debut de Fever Ray no cae en una visión predecible y sin matices de la oscuridad. De hecho, se trata de un disco mucho más luminoso de lo que parece a simple vista, y en este sentido era interesante preguntarle si ella nota alguna diferencia entre la manera en que se está interpretando este disco y lo que significa para ella ‘No estoy muy interesada en cómo la gente interpreta lo que hago, estoy contenta si simplemente les ha hecho pensar en algo. Yo no lo veo como un disco muy oscuro, ni pensé demasiado en términos de colores cuando lo empecé’. En cualquier caso, sorprende el negro que de manera desasosegante domina la portada de su disco. Portada que, aunque lo parezca, no fue dibujada por Charles Burns sino por el sueco Martin ‘Mander’ Ander. El diseño gráfico también hace referencia a los códigos del horror, conexión que continúa en los dos videoclips hechos hasta el momento para promocionar el disco ‘quiero saber qué es lo que te asusta. A mí, sin embargo, mi trabajo no me asusta, no lo veo como perteneciente al género de terror, creo que en su mayor parte es muy hermoso’.

Este énfasis en la luminosidad semioculta en la oscuridad, en su caso, se explica porque la creación del disco estuvo marcada por el nacimiento de su hija, tras el cual sufrió recurrentes episodios de insomnio, durante los cuales escribió y grabó buena parte del disco. ‘Quería hacer música que reflejase ese periodo específico de tiempo en el que estuve en el estudio. Coincidió con que fue poco después de dar a luz y eso afecta a todo’  Las canciones incluidas en este LP recrean precisamente el estado de conciencia alterado por el insomnio.

La vida doméstica no es un tema muy común en la música popular, y lo que es peor, suele dar lugar a discos acomodados y empalagosos, por eso es de destacar que este año hayamos podido escuchar dos discos sobresalientes que tratan el tema con cierta originalidad. En Merriweather Post Pavillion Animal Collective hacen que su psicodelia electrónica exprese sentimientos encontrados acerca de la alegría de formar una familia y la necesidad de tener que salir de gira, mientras que en Fever Ray Karin escoge un punto de vista diferente, de puertas adentro, escogiendo como referentes las consecuencias psicológicas como el insomnio y los pequeños detalles de felicidad doméstica. Eso sí, el álbum también trata sobre muchos otros temas que resumen su vida en los meses de creación del disco tales como, según ella misma explica ‘muertes, relaciones, conversaciones con amigos, comidas, paseos, pensamientos…

Una diferencia fundamental entre el tratamiento de la vida doméstica realizado por Animal Collective y Fever Ray es el espacio desde el que hablan; mientras que los primeros hablan de la vida familiar desde fuera del hogar, desde los hoteles y demás no-lugares en los que echan de menos a los familiares directos, Fever Ray escoge el corazón del hogar, ofreciendo una poliédrica visión del mismo, cálida e inquietante al mismo tiempo. Este aspecto tiene que ver con la asociación en muchas culturas de la mujer con el hogar, y lleva a una de las características más interesantes de Karin tanto en The Knife como en Fever Ray, que es su tenaz rechazo a que su imagen pública caiga en los estereotipos de la mujer en la música popular. En la mayoría de las ocasiones hemos visto su rostro cubierto por una máscara o deformado digitalmente, algo que aparece reflejado en su música en el modo en que su voz aparece distorsionada. ‘Estoy interesada en probar cosas que no haya hecho antes y en ver qué ocurre cuando las haces. En este sentido me parece muy importante trabajar con los estándares sobre la fealdad, la belleza, y en qué consiste ser una mujer, algo que intento descubrir’. De hecho, uno de los puntos fuertes de su música es la consecuencia directa de su curiosidad y su insatisfacción acerca de los arquetipos y sus connotaciones culturalmente adquiridos. No es de extrañar, por tanto, que Karin disfrute trabajando y supervisando todo el acompañamiento visual de su música, que para ella es otro campo de pruebas con el que experimentar  ‘Para mí, la parte visual es una especie de hobby, es muy divertido ponerse a ello una vez que la música está terminada. Además, puesto que edito mi propia música en mi propio sello, tengo la última palabra en todo lo que hago

Fever Ray es un disco que propone una experiencia sonora inmersiva cercana por sus características a una serie de propuestas de los años ochenta que David Toop relacionó con el ambient en su libro Ocean of Sound. Según el crítico inglés, los discos de Grace Jones, Art of Noise y Sade, películas como Blade Runner y series como Corrupción en Miami (influencia reconocida por la propia Karin), se caracterizan porque, según Toop, ‘la atmósfera es el estilo; el estilo es el estado de ánimo; la humedad es el contenido’ El creador de Corrupción en Miami, Michael Mann, explica la capacidad significativa del estilo subrayando la importancia del cine como experiencia inmersiva, en la que todo lo que se ve y se oye tiene un efecto sobre el público. Algo similar ocurre con el disco de Fever Ray, en el que los sonidos, texturas y frecuencias –en definitiva, el estilo-  provocan una alucinada sensación subacuática y maternal, y en el que la naturaleza juega también un papel muy importante ‘Me interesa la manera en que la naturaleza juega con el tiempo y viceversa. Cómo la naturaleza vive en ciclos y simplemente continúa sin parar

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2 comentarios

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  1. tortu said, on febrero 3, 2010 at 9:13 pm

    Creo que esto ira bien por aqui…

    O_O

  2. Ivan said, on febrero 3, 2010 at 11:48 pm

    tremendo!


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