Redux

Fever Ray – Fever Ray

Posted in electrónica by Iván Conte on marzo 30, 2009

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Supongo que uno de los principales miedos que tenía acerca del primer disco en solitario de la mitad del dúo sueco The Knife tiene que ver con el hecho de que ya he escuchado demasiados discos en solitario que no son más que una reproducción descafeinada del sonido de la banda de la que proceden. Y lo cierto es que Fever Ray tiene algunos puntos de conexión claros con The Knife, sobre todo en lo que se refiere a la distorsión de las voces de Karin, lo que prolonga su espléndida estrategia de subversión de las expectativas acerca de la imagen pública de las mujeres –especialmente de las cantantes- en el pop; ya sea escondida detrás de máscaras en los directos, con su cara deformada en el video de ‘Silent Shout’ o con su voz irreconocible en The Knife y en Fever Ray.

Algo quue me llama mucho la atención es que dos de los discos que más comentarios favorables han provocado en lo que llevamos de año –este y el de Animal Collective– tengan letras que giran en torno al tema de la vida doméstica, algo tan poco habitual en la música. Los dos discos se benefician de inusuales tratamientos del tema, reforzados y matizados por el tipo de música que hacen; en Animal Collective, la euforia tecno-psicodélica representa la excitación provocada por la vida doméstica, pero también la angustia de tener que vivir lejos del hogar para girar y hacer discos como Merriweather Post Pavillion. En el caso del debut de Fever Ray, la propia Karin ha explicado cómo el disco está marcado por el insomnio severo que sufrió a partir del nacimiento de su segundo hijo. Fue durante esas horas de angustiosa duermevela cuando Karin fue modelando un disco en cuyas letras se entrecruzan la realidad y el mundo de los sueños, algo que se filtra a las letras, las cuales tienen un ocasional aire de cuento o canción infantil –muy evidente en el video del primer single-, pero también a la música, mediante las inquietantes texturas electrónicas que representan a la perfección el estado de semiinconsciencia y rendido cansancio provocado por el insomnio.

El disco de Fever Ray ofrece una visión de la vida doméstica muy diferente a la de Animal Collective, pues Karin presenta un contraste entre la seguridad del hogar y las presencias inquietantes que amenazan esa tranquilidad, a través del insomnio, de presencias amenazadoras en las letras y de una música que también representa esa inquietante duermevela. Decir que la visión de la vida doméstica de Animal Collective es masculina –vista desde fuera, desde el anhelo de volver al hogar a disfrutar de la vida familiar- y la visión de Fever Ray es femenina –construida desde dentro del hogar- podría ser una simplificación, pero lo cierto es que el disco de la sueca gana en profundidad y capas de significado cuando se escucha como lo que parece ser para su creadora; una declaración de los miedos, inseguridades y angustias a la hora de construir un hogar seguro para su hija, el mismo miedo ancestral del que se nutren los cuentos infantiles con los que este disco parece tener más de un punto en común. Un hogar que, por cierto, también se presenta como un entorno opresivo, y en este sentido ‘Concrete Walls’ es muy reveladora. Esta visión alucinada, nada dócil, del hogar en Fever Ray se sustenta también en los códigos del terror en los que se sustentan su música, sus textos, sus videos y sobre todo la portada diseñada por el sueco Martin ‘Mander’ Ander, que recuerda poderosamente el estilo de Charles Burns.

En definitiva, tanto Animal Collective como Fever Ray han conseguido dos discos muy atractivos en los que se recodifican músicas como la psicodelía, la electrónica, los drones y el ambient para hablar desde un punto de vista muy original del hogar. Musicalmente, se trata de un disco que presta atención al detalle, unos detalles que ganan en significado en las sucesivas escuchas. A las referencias que se están señalando en muchas críticas (Chris & Cosey y Björk, por ejemplo) yo añadiría las partes finales de My Life in the Bush of Ghosts de David Byrne / Brian Eno y del Remain in Light de los Talking Heads, así como la cara instrumental de The Bridge, el disco que Thomas Leer y Robert Rental editaron en Industrial Records y el ethno-techno ambient de grupos de principios de los noventa como Ultramarine. Lo mejor de todo es que parece seguro que cuando le de más escuchas todavía encontraré más cosas que decir sobre el disco. Fascinante en todos los sentidos.

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5 comentarios

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  1. Mandr said, on junio 3, 2009 at 8:10 am

    Es cierto, el disco penetra cada vez más mientras más consecuente se hace la escucha. Aplausos para Karin.

  2. Katz said, on agosto 1, 2009 at 7:09 am

    Buen artículo. No sabía que las voces distorsionadas eran de la misma karin… Creí que olof había colaborado en algunas, je. Saludos!

  3. Ivan said, on agosto 1, 2009 at 11:08 am

    Lo mismo me pasó a mí cuando escuché el último de The Knife. Curiosamente ayer mismo volví a escuchar este disco y me sigue gustando tanto como el primer día. Saludos!

  4. Miguel Angel said, on mayo 15, 2010 at 6:26 pm

    Me encanta la voz de ella

  5. Eduardo said, on septiembre 20, 2010 at 6:24 pm

    Un trabajo muy bueno. En este artículo se dice lo contrario: http://www.artefacto.com.uy/musica/themusicalbox/10-01-29.fever-ray.htm


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