Redux

UK funky house

Posted in Uncategorized by Iván Conte on octubre 6, 2008

Es posible que en Londres esté despegando esto del UK funky house, al menos hay gente que está muy excitada con el asunto. Una excitación que para algunos es similar a la del dubstep cuando empezó, o incluso similar a la de los tiempos en que desde el 2step se adivinaba el grime. Este verano se ha confirmado el atractivo de esta música, la gente parece que ha venido de Ayia Napa convencida, y las radios piratas también están tomando buena nota de ello.

El bassline que vino del norte ha sido un ingrediente de no poca importancia en la eclosión del funky house londinense, como también lo ha sido la sensación de que el dubstep se había convertido en una cosa demasiado estirada, previsible, aburrida, masculina en los últimos meses. Así que Simon Reynolds seguro que tenía razón, una vez más, cuando decía aquello de que las músicas del hardcore continuum oscilan entre el placer y la innovación, el sexo y el ascetismo, la utopía y la distopia, la luz y la oscuridad, la aparente sencillez y la publicitada complejidad, la seguridad y el peligro, las voces femeninas y… bueno, la ausencia de voces femeninas o la presencia de voces masculinas cuanto más ásperas mejor, como en el ragga jungle o el grime. Y tenía también razón con eso de que el jungle, el 2step o el grime son más interesantes cuando están en un area intermedia entre ambos extremos, porque cuando se alcanzan los mismos la cosa pierde interés, se vuelve acartonada y formulaica que es lo que ha ocurrido en los últimos meses con el dubstep, o lo que ocurrió con el jungle cuando se convirtió en drum’n’bass y absorbió esa idea de que podía ser una música “respetable”, absorbiendo ideas del jazz más aburguesado y aburrido, sobre todo tras el New Forms de Roni Size / Reprazent.

El hardcore continuum no es, conviene tenerlo en cuenta, una narración causa-efecto; es algo mucho más fluído. Es algo similar a lo que decía Roland Barthes de las evoluciones en la longitud de una falda. Barthes decía que una minifalda no es simplemente una falda muy corta sino “la más corta posible con relación al ciclo completo”. De este modo, las voces femeninas, la primacia del DJ y del ritmo en el funky house lo son en relación al ciclo completo del harcore continuum en el cual se dan por sentados otros momentos anteriores (dancehall, grime) o posteriores en los que estos elementos darán paso a su elemento “opuesto” o estarán más o menos presentes. Esta evolución discontinua e imprevisible es uno de los factores más importantes a la hora de explicar que cada pocos años se produzca una reconfiguración de los elementos que, con suerte, dará con algo nuevo, como parece que está ocurriendo ahora mismo con el funky house.

En el blog de Prancehall se da en el clavo con esta comparación que expresa muy bien lo excitante de este momento:

Supongo que el bleep era el house estadounidense desfigurado por (entre otras coss) hip-hop y reggae, y el funky es el house estadounidense desfigurado por (entre otras cosas) grime, broken beats y dancehall.

Al leer esa entrada en el blog de Prancehall me acordé del disco Frequencies de LFO, un buen ejemplo de cómo el bleep desfiguraba el house con hip-hop, electro y demás. Ese disco es un hito indiscutible en la historia de la música electrónica. En el caso del Funky House, es imposible de momento saber si esconde nuevas vías a explorar en el futuro, pero la reconfiguración de aspectos del pasado  es excitante e imprevisible, y aunque de momento no he escuchado nada que lo convierta en algo realmente grande, al menos no están cayendo en un aburrido reciclaje sonoro. La propia idea de desfiguración mencionada por Prancehall impide que esto sea más de lo mismo, y lo verdaderamente atractivo del asunto es que esto todavía no ha tomado una forma definitiva. Ni siquiera hay consenso en el nombre, algo habitual en este tipo de escenas.

En cualquier caso, como digo, las piezas del juego están desordenándose de nuevo, y yo creo que todavía no se sabe muy bien qué es lo que saldrá de aquí, aunque parece que ya está claro que el ritmo pasa a primer plano, e incluso se recurre a percusiones analógicas… lo que quiere decir; montones de bongos, rastros caribeños, africanos y suramericanos y un interesante factor dancehall que a muchos les hace preguntarse cuánto tiempo falta para que se desarrolle una variedad ragga del funky house. Eso sí, lo de los bongos y las percusiones analógicas parece que le tira para atrás a Simon Reynolds, a pesar de que “Bongo Jam”, de Crazy Cousinz -uno de los nombres a tener en cuenta- ha sido uno de los grandes éxitos del verano, y a pesar de que este tema recuerde poderosamente, como he leído en algún sitio que no recuerdo, a los experimentos con percusiones tribales de recientes singles de Villalobos, así que añadid el minimal a la lista de rastros sonoros susceptibles de ser rastreados en el UK funky house. Eso sí, lo de incorporar ideas del minimal techno al hardcore continuum no es algo nuevo sitenemos en cuenta las colaboraciones entre Villalobos y Shackleton.

Algunos de los nombres ilustres que están abanderando este paso del grime / dubstep al funky house son el blogger Martin Clark, Geeneus y Kode9. El primero ha escrito hace unos días una estupenda entrada sobre el tema en su blog, tras cuya lectura a uno le quedan claras unas cuantas cosas, como que aparte de los ritmos el funky house se caracteriza por la preeminencia del DJ frente al MC -de nuevo, la cosa podría cambiar en el futuro dependiendo de las ganas que tengan los MCs de grime o ragga de meterse en esto, ya veremos, pero esta claro que es esa sensación de posibilidad lo que garantiza el interés a corto plazo en el UK Funky House- y la necesidad de recuperar las ganas de bailar y el público femeninos, perdidos tanto con el grime como con el dubstep. Nada que objetar por mi parte, siempre me han gustado las vocalistas femeninas en el hardcore continuum, a pesar de que a Prancehall le resulten un pobre remedo de las divas house estadounidenses. Personalmente, me encanta la falta de perfección de estas desconocidas voces femeninas, me emocionan más, me resultan más humanas, quizás porque tiendo a reaccionar en contra de las voces técnicamente demasiado perfectas, me gustan las imperfectas o las que están tan filtradas que no parecen humanas.

Simplemente, no me canso de escuchar este “Do You Mind”, me encanta ese ambiente fresco y cálido a la vez, melancólico, soñador e íntimo que le dan la voz y el piano.Esto me recuerda una barbaridad a los grandes himnos del 2step, pero con el ritmo mirando hacia el house y el dubstep / reggaeton. Es, sin ninguna duda, uno de los temas a destacar al terminar el año. La producción es, de nuevo, responsabilidad de Crazy Cousinz.

Otros nombres a seguir son los de Donaeo o Marcus Nasty, este último quizás más que ningún otro está concentrando muchas expectativas. A él se le puede escuchar todos los miércoles en Rinse FM de 7 a 9 (horario británico).  El siguiente link es del programa de radio de Marcus Nasty en Rinse FM, y esta sesión en particular ha sido celebrada por muchos como uno de esos hitos que multiplican -via Internet, sobre todo- el público potencial:

Marcus Nasty & Mac10 (RinseFM set)

Rinse FM, precisamente, está precisamente detrás de las fiestas que podrían dar una limitada pero eficaz proyección mediática al asunto, ahí va el flyer de la primera:

Y Donaeo es el responsable de otro de los temas más potentes del año; bajos metálicos y percusiones a borbotones que apuntan hacia el elemento africano en esta escena:

La gran cuestión de fondo, que es si el UK funky house crecerá hasta convertirse en un tipo de música que nos de momentos excelentes y que influya en cosas que vengan después, no se podrá saber hasta que pase un tiempo. Pero el bassline, por ejemplo, ya se puede legitimar por canciones como el “Heartbroken” de T2, que supuso el punto álgido en su popularidad, y, de hecho, por haber sido uno de los causantes de este renacido interés por las ganas de bailar en Londres. Y yo creo que canciones como las que se pueden escuchar en esta entrada dan sobradas muestras de que esto merece la pena.

Pero es evidente que no todo es idílico. Simon Reynolds, como ya he señalado y linkado convenientemente en un parrafo anterior, es una de las voces más críticas, y señala, por ejemplo, que la estética melting pot que caracteriza en estos momentos al UK funky house hace que sea una música demasiado dispersa en intenciones y personalidad. Otra línea crítica apunta al hecho de que esta idea del funky house ya lleva años desarrollándose en otros países europeos, y que por tanto es un poco extraño el revuelo que ha causado al llegar a las calles de Londres. Por cierto, de ahí que yo lo denomine Uk funky house, aunque quizás sería más adecuado denominarlo London Funky House. En cualquier caso, ya he renovado mi interés por rebuscar en foros, mixtapes, sesiones de radios pirata.

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13 comentarios

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  1. Ana Saturno said, on octubre 7, 2008 at 6:56 pm

    Hola, Iván:

    Interesantísima la entrada y llena de un montón de cosas completamente nuevas para mí. Si escribo este comentario es sólo por curiosidad.

    He leído la entrada de Blackdown. Dice que, en su experiencia, hay pocas mujeres en las noches de grime y que los promotores de los eventos de funky house se quejan de lo contrario, de que hay pocos hombres. No tengo nada que objetar, ni puedo llevar la contraria si se habla desde la experiencia. A mí misma me cuesta mucho escuchar grime, en general, exceptuando determinadas canciones. Creo que me resulta demasiado agresiva y muchas veces muy lineal. No creo, sin embargo, que el dubstep sea una música mayoritariamente masculina, al menos en teoría.

    Pero lo que de verdad me llama la atención es algo que he creído deducir de tu entrada y en lo que quizá me equivoque. Creo que relacionas que la música pueda atraer a un mayor número de mujeres con el hecho de que tenga vocalistas femeninas. Si fuera así, me temo que no estoy de acuerdo. Es posible que el ritmo sí marque alguna diferencia en ese sentido, pero no el hecho de que cante un hombre o una mujer. Y, en cualquier caso, creo que si hubiera alguna relación sería más bien al contrario.

    De todas formas, entiendo que esto puede ser un recelo excesivo por mi parte, pero cuando leo lo que nos gusta o nos deja de gustar al público femenino no puedo evitar ponerme en alerta.

    Por cierto, ¿qué tiene de malo el New Forms? ¿O lo malo es lo que vino después de ese disco? Lo pregunto con sincera curiosidad, porque ese disco me gustaba mucho, pero hace años que no lo oigo y llevo unos días pensando en recuperarlo (lo tenía grabado en cinta), así que me llamó la atención leer tu frase.

    Saludos

  2. Iván Conte said, on octubre 7, 2008 at 8:13 pm

    Es curioso, Ana, porque uno de los adjetivos más comunes a la hora de hablar de los bajos en el dub o en el dubstep es “maternal”, y sin embargo parece ser que en las noches dubstep no había demasiadas mujeres (digo había porque acaba de cerrar el esencial foro dubstepforum.com, algo que me temo que no es otra cosa que un clavo en el ataud del dubstep, desgraciadamente). También habría que ver qué se entiende por “bajo maternal”, yo mismo nunca lo he entendido muy bien y por tanto no he utilizado nunca esa expresión. Creo. Al menos conscientemente 🙂 Sin embargo, hay que tener en cuenta que una de las grandes impulsoras de la escena fue Mary Anne Hobbes!!! E incluso en el grime Lady Sovereign fue muy celebrada en su momento.

    De modo que tu corrección es buena; asociar un sonido con un género es caer en el estereotipo y yo no quería hacer eso. Lo que sí que parece ser que ha ocurrido es que cuando estas escenas son más agresivas y menos bailables, las mujeres (entiendase como las mujeres “en general”) no están tan interesadas, mientras que en el 2step/UK Garage y ahora, con músicas que invitan más al baile, el público está más equilibrado, lo cual en mi opinión hace que estas músicas sean especialmente atractivas. Por cierto que Simon Reynolds desarrolló toda una teoría alrededor de esta cuestión y la llamó feminine pressure. Aquí te pongo un link al artículo en cuestión, publicado en su momento en The Wire. Es uno de mis favoritos del crítico inglés.

    http://www.riddim.ca/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=65

    De hecho, ni siquiera creo que una música, por ser más bailable, sea más “femenina”, creo más bien que estamos ante una construcción social de la idea de música para bailar como femenina, y por tanto se trata de una construcción arbitraria, no es algo “natural”.

    En cuanto al “New Forms”, es un disco que yo también tenía grabado en cinta. Hace poco me compré la versión en doble cd y he de decirte que la habré escuchado un par de veces al completo. Me parece un gran disco, pero no puedo evitar que me tire para atrás un poco las ambiciones Artísticas del colectivo, al final aquello era un poco como el rock progresivo, o peor, jungle para escuchar comodamente en casa. Para mucha gente -yo incluído- ese disco fue el momento en el que el jungle dejó de ser interesante, quizás porque se esforzó en sonar demasiado pulido. Por lo mismo, los toques jazz me suenan demasiado domesticados, que es algo que también me ocurre con algunos cortes del, por otra parte estupendo, disco de Benga de este año.

    Saludos y gracias mil por el comentario!

  3. Héctor said, on octubre 7, 2008 at 8:32 pm

    Sí, nenu, un post estupendo lleno de hilos de los que tirar y que hace que me muera de ganas de oírte pinchar en algún lado, que hace miles de millones de años que no.

  4. anhh said, on octubre 7, 2008 at 10:11 pm

    Deberíamos poder separar el uso de los términos en los distintos discursos. La asociación del funky con muchas chicas y el grime (o en menor medida el dubstep) con muchos chicos, no necesariamente es consecuencia de la música sino del comportamiento del público que acude. Si la mayoría del público se comporta como un adolescente de catorce años, que se hace el “duro”, que no puede revelar su interioridad y esas cosas, y donde todo gira en torno a la presión y rivalidad con otros machos del grupo, no es de extrañar según que cosas.

    El dubstep desde el principio se ha caracterizado por un público mixto, en sexo y razas. Se supone que lo de “bass is maternal” era un efecto que surgía al escuchar la música en grandes equipos de sonido, cuando el bajo en lugar de golpearte, según dicen, te dejaba como congelado en el tiempo, suspendido de la música. La idea de la música inmersiva, lo maternal, el feto, los ambientes acuáticos, etc. no es una idea precisamente nueva. Para una escena tan relativamente “pequeña” como el dubstep hay montones de mujeres que tienen visibilidad como parte de la escena ya sea como oyentes, promotoras, artistas o periodistas, así que sostener que el dubstep como tal es una música masculina es algo que creo es erróneo. Otra cosa bien distinta es el tipo de imagen que se ha generado sobre la música (“ansiedad urbana”, “violencia”, “breaks agresivos”, “sonidos industriales”, incluyan su cliché favorito,…) o el hecho de que el primer disco del género perteneciera a ese ala de los sonidos, creando un tipo de público con expectaciones e ideas preconcebidas sobre la significación de esos sonidos. Y si cada vez que escucho una sesión de dubstep últimamente la música me da dolor de cabeza, no es por la contundencia, es por la cabezonería, la linealidad de la propuesta, los lugares comunes, la repetición, lo espectacular como guiño a la galería. Si uno ve portadas de discos y singles recientes, comienzan a aparecer fotografías de los productores con sus “pintas” y sus “poses”, sus modelos de conducta, donde antes había ambientes, espacios, lugares abstractos.

    En cuanto a Simon Reynolds, bueno, todo es una cuestión que viene de atrás, de su concepto de músicas apolíneas y dionisiacas y de escribir “The Sex Revolts” , libro supongo tan necesario como apaleado, donde trataba de definir una serie de ideas sobre lo femenino y lo masculino en el rock usando todo un arsenal de textos académicos (hay gente que dice sin ton ni son). La lógica masculina orientada hacia la finalidad: usar la herramienta para ejecutar la acción, establecer el desarrollo de la secuencia para llegar a la conclusión de la teoría, estudiar para ser un hombre de bien, frotar el aparato reproductor para… Ciertas teóricas del feminismo hablan como el discurso “universal” de la ciencia, etc. está orientado sexualmente y en realidad está moldeado en el deseo masculino, y como la mujer dentro de este discurso no puede ser, o simplemente está definida como la ausencia de lo masculino (la vagina entendida como receptáculo, la mujer considerada como vacía frente a la profundidad del hombre, etc.), así que deben crear digamos un discurso de la diferencia femenina, en teoría en reacción al discurso imperante. Pero hay tantas ramas dentro del feminismo, tantos grupos con intenciones y objetivos diferentes, que esto simplemente son generalizaciones (más o menos argumentadas).

    Así que cuando Reynolds, en el artículo que Iván enlaza en su respuesta menciona que “To compensate for the energy-deficit, 2-step producers hype the funk by making every element in a track work simultaneously as rhythm, melody and textura”, está hablando de una manera de estructurar los sonidos y los está asimilando con otros términos teóricos. Pueden compararlo con los rasgos de esta entrada en wikipedia sobre “escritura femenina” o esta un poco más técnica:

    “A phrase used by Helene Cixous in the mid-1970s to address what she perceived then as the impasses of discourses on sexual difference which construe difference as a binary opposition and thereby generate unceasing controversies over essentialism. In three essays, ‘The Laugh of the Medusa’ (1975), ‘Sorties’ in The Newly-Born Woman, written with Catherine Clement (1975), and ‘Coming to Writing’ (1977), Cixous insists that difference should not be construed ‘on the basis of socially distributed ‘‘sexes’’ ’ (‘Sorties’). The feminine, which is not necessarily the female, is hospitable to alterity, opening to it without appropriating calculations, giving itself away without return. If Cixous privileges ‘writing woman’, it is because historically woman has not been allowed to write her own ‘instinctual economy’, her body, her jouissance, which might effectively undo prevailing notions of sexual difference, and invent another history. Examples of rethinking difference include recasting bisexuality as the co-location of both sexes and not the fantasy of one complete being (‘Sorties’), as well as questioning the metaphysical opposition between the human and the animal (‘Coming to Writing’). Cixous insists that the practice of feminine writing cannot be theorised and coded; it responds to no existing programme”.

    Y todo eso juntándolo con su idea del éxtasis (el famoso “blissed out”, “blissblog”, etc., la desaparición de las fronteras del cuerpo, la pista de baile como entidad, etc.), el continuo hardcore, etc. etc., ya que le gusta enlazar todos sus conceptos. Así que no necesariamente tiene que ver con que una música sea más “bailable” o no, sino con el discurso que construyen la disposición y uso de sus sonidos (lo lineal del grime que comentaba Ana, etc.). Por cierto, también hay muchas chicas en el grime, pero eso es otro tópico del periodismo musical.

    Por cierto me encanta esta remezcla (rip incompleto) hasta el punto de no poder sacármela de la cabeza, pero todavía no tengo claro lo apasionado que estoy por la escena en general

  5. Ana Saturno said, on octubre 8, 2008 at 10:12 am

    Muchas gracias a los dos por toda la información. Voy a imprimir el artículo de Simon Reynolds para leerlo con calma en casa, y me gustaría poder comentar algo más en cuanto tenga un rato (hoy el trabajo no me va a dejar, me temo).

    Más o menos lo que yo creo es que a estas alturas las mujeres llevan muchos años peleando por ser visibles, y que ha llegado el momento en que se puedan “reinsertar” en el todo de la sociedad sin remarcar diferencias con los hombres. Que el hecho de ser hombre o mujer vaya teniendo una importancia cada vez menor para que la igualdad teórica pueda pasar a ser una igualdad de facto. Estoy muy desligada de las corrientes actuales de feminismo, y en parte es por el disgusto de ver que se siguen ideas completamente opuestas a ésta, al menos en algunos sectores. Quizá no hemos avanzado tanto como yo esperaba, aunque me gustaría pensar que en este caso las barreras no existen tanto en el día a día como se quiere hacer ver.

    Y, volviendo al tema, en mi experiencia personal no he percibido nunca que el baile sea un terreno femenino, ni he asociado la música más bailable con las mujeres porque no es eso lo que he visto durante mi vida. Las pistas se llenan por igual de hombres y mujeres. Otro asunto sería que los hombres prefirieran determinados ritmos y las mujeres otros, cosa que me parece que podría ser posible (sobre todo dependiendo de la carga de violencia implícita o de la agresividad de la música… No digo esto como algo malo, es como esos grupos de chicos que se empujan en las primeras filas de los conciertos, terreno vedado para la mayoría de las chicas si no quieren acabar aplastadas). Con lo cual, me parece que lo dicho por anhh en cuanto al comportamiento de los chicos en las noches de grime puede ser perfectamente una explicación de por qué había menos chicas. También estoy de acuerdo en que habría que pensar hasta qué punto los clichés de la prensa “tapan” o desvirtúan la realidad.

    Es curioso lo del bajo maternal… En las sesiones de la noche BBC1 en el Sónar se lo dejaron en casa 😀 Allí había que llevar tapones o tener mucho aguante para que no te reventaran los tímpanos (yo elegí ladearme un poco del escenario, con los tapones se perdía todo el efecto de la música, es decir, sentir como te bombeaba el corazón con cada golpe).

    Saludos

  6. Iván Conte said, on octubre 8, 2008 at 10:02 pm

    He estado todo el día dándole vueltas al tema, y al final he tenido que volver a leer mi propia entrada. Lo he hecho porque no creía haber mencionado en el texto que el baile y las voces femeninas sean significantes “femeninos” o que el dubstep sea un conjunto de significantes “masculinos”.

    Ojo, lo que sí digo es que el dubstep se ha convertido en algo demasiado masculino, y ahí es donde reconozco que está la parte resbaladiza de mi texto. Digo “masculino” queriendo decir que tal y como yo lo veo he ido perdiendo interés en el dubstep a medida que se había ido liberando de sus aspectos más disfrutables o livianos, y eso es algo que en el hardcore continuum ha coincidido siempre con momentos en los que el público se vuelve mayoritariamente masculino, algo que personalmente no me interesa demasiado.

    En relación al baile, lo que digo es “la necesidad de recuperar las ganas de bailar y el público femeninos, perdidos tanto con el grime como con el dubstep”, pero hablo de ello como dos cosas individuales. Sí que creo que si habrá más público femenino si la música invita más al baile, pero eso es algo que tiene mucho que ver con lo que decís de las actitudes masculinas en determinadas escenas. Si una música no invita a exoner esas actitudes masculinas entre el público, el público femenino se verá menos inseguro, se sentirá, de hecho, en igualdad de condiciones en la pista de baile. Que eso ocurra ahora con la introducción de ritmos que invitan al baile o voces femeninas es, por supuesto, arbitrario. Lo que ocurre es que esos dos elementos no están socialmente codificados como elementos que inviten a la demostración de actitudes masculinas. Y aquí recuerdo de nuevo a Roland Barthes, porque era él quien advertía de la importancia de ser conscientes de la naturaleza arbitraria y socialmente construída de los signos.

    Claro, lo realmente triste es ver cómo el público masculino a veces se apodera de la pista o de las primeras filas de un concierto. Estoy de acuerdo en que no es la música la que “ahuyenta” a un público femenino -la música por si misma no tiene esa capacidad porque es un conjunto de signos que reciben significado por medio de su uso social- sino que es el público masculino el que a veces se apropia de una música determinada.

    Entiendo y comparto tu cabreo, Ana. No hay NADA que impida a una mujer disfrutar de cualquier tipo de música, pero sí que hay músicas construídas como masculinas y eso, o se deconstruye o se rechaza, pero el rollo me gusta esta música porque soy un machote, sinceramente, me aburre muchísimo 🙂 Por eso me gusta que el funky house recupere las ganas de bailar, las voces femeninas y el público femenino.

    Y, ahnn, reconozco que el grime y el dubstep son músicas con un público mixto, pero ambas evolucionaron hacia un público objetivo principalmente masculino hacia el final… de hecho, como tu bien dices, en buena parte como consecuencia de cómo se les retrató en los medios de comunicación.

    Uf, tengo la sensación de haberme explicado fatal, de modo que si hay algo que no se entiende bien no dudéis en decírmelo.

    Gracias a los dos por los comentarios.

  7. Ana Saturno said, on octubre 9, 2008 at 1:19 am

    Iván, ni estoy enfadada ni lo he estado en ningún momento. Sólo pensé que sería bueno intentar dar mi punto de vista.

    Después de leer todos los comentarios, creo que al final todos estamos de acuerdo, y eso está bien. Hay algunas cuestiones sobre las que un consenso vale mucho.

    De todas formas, imprimí el artículo que enlazabas en un comentario anterior y lo leeré en cuanto tenga un ratillo.

    Saludos

  8. Iván Conte said, on octubre 9, 2008 at 11:45 am

    Yo es que también creo que estamos todos de acuerdo, pero está bien que se planteen este tipo de dudas, porque de otro modo no nos habríamos metido en ramales de la discusión muy interesantes 🙂

    Y ya sé que no estabas enfadada! me refería a un “cabreo” en un sentido figurado.

  9. Sauko said, on noviembre 4, 2008 at 7:20 am

    Acababas antes diciendo que es “la versión Uk del reggaeton”. A mi me suena a eso. Se ven venir de lejos a los mcs Uk-Jamaicanos a hacerlo, para mi gusto, más interesante. Al fin y al cabo a nivel de percusión se puede decir que la evolución que nos trae a lo que comentas es: Reggae roots-Dancehall-Reggaeton-Funkyhouse (No oigo el Dub por ninguna parte).

    Dirán lo que quieran del DrumandBass Intelectual: Si, hay cosas infumables e in-bailables, pero aun hay pocos que hayan hecho lo que hace Roni Size, porque la música con dos dedos (algún tema de funky house que suena por ahi) la hago yo un día por la tarde medio aburrido. Además esto suena bastante ligerito de momento, sobre todo habiendo pasado por el tunel de Graves del dubstep. Creo sinceramente que es otra onda, que se lo inventó gente que o no sabe hacer Dubstep (yo tampoco, es muy jodido), o prefiere no volverse loca ecualizando Subgraves (muy inteligente por su parte), o echa de menos a las nenas (mujeres, féminas, hembras, chicas…) en las fiestas de Djs de sus colegas (si, las he visto salir corriendo más de una vez con el dubstep, y yo poco después, solo se quedan l@s más punkies).

    Por otro lado siento diferencias “raciales” en los resultados sonoros y el impacto de las tendencias musicales que se dan en Uk (ojo con los nervios): De que color es el Dj o productor que pega más fuerte? Moreno. Es como el Funk de los 70 y el Funky de los 90, o como el Skátaliter jamaicano y el “Oi” de las urbes industriales de Uk, y no hablemos del HH o el techno.

    Viva el jungle siempre. Roots. El funky house es otra onda.

    Se nota que no me flipa, no? Ese es el resumen.

    Saludos y enhorabuena por estar ahi metido en primera linea 😉

  10. Iván Conte said, on noviembre 4, 2008 at 12:33 pm

    Pues a mí me parece muy interesante determinar hasta qué punto ES una versión londinense del reggaetón, en principio parece más fácil que la percusión característica de esa música les llegase a través del dancehall, pero no hay que descartar lo mucho o poco que pueden haber escuchado reggaetón estos productores. Yo creo que es un ingrediente más, y sería interesante investigar si tieen algo que ver con hispanos participando en esta escena o es más una cuestión de curiosidad musical por parte de esta gente.

    A mí no me parece mal que haya cosas muy simples en el funky house. A ver, es cierto que hay de todo, que no todo está TAN bien, el porcentaje de cosas que me entusiasman en el funky house está muy por debajo del porcentaje de cosas que me gustan del dubstep o del grime, pero el hecho de que se de un giro hacia un tipo de producciones más fáciles me parece muy bien porque al fin y al cabo ese fue el principal motor de la creatividad del jungle; el abaratamiento de los estudios caseros, la relativa facilidad con la que se podía samplear cuatro cosas y montar un tema con eso. Cuando la complejidad y la dificultad cotizan al alza en estas escenas, lo cierto es que suelo perder el interés. Eso sí, reconozco que igual he sido excesivamente duro con Roni Size; es un disco muy ambicioso pero tampoco es un desastre, de hecho cumple sus ambiciones de llevar al jungle a otro nivel, pero esa es la cuestión, que a mí no me interesa llegar a ese nivel. Me gusta más la tosquedad y el relativo anonimato de los productores jungle.

    Creo que el funky house es otra cosa muy distinta precisamente por el elemento house, y es un volantazo considerable con respecto al dubstep, pero se pueden establecer algunos nexos que justifiquen la relación, aunque solo sea porque Kode9, por ejemplo, se haya “pasado” al bando del funkyhouse. En realidad, yo tampoco sé si me entusiasma o no el funky house, le veo mucho potencial “pop”, de hecho, ya veremos cómo evoluciona, pero he hecho esta entrada porque al menos hay un puñado de canciones y un par de DJs que me gustan mucho, y es una parte importante de la música en este año.

    Total, Sauko, que muchas gracias por tu comentario, me ha hecho repensar cosas que he escrito y plantearme cuestiones nuevas 🙂

  11. Sauko said, on noviembre 4, 2008 at 4:17 pm

    Interesante. Disculpa mi acidez en todo caso. Suelo hacerlo y la gente se pica. Me alegro que tu no.
    Creo que unque Kode9 se haya pasado, no significa que haya abandonado el templo del dub con sus graves, supongo. Lo digo como productor. Me pasé al dub, reggae (e incluso Dubstep) hace tiempo pero no he dejado el HH, que fue lo que empecé haciendo. Más allá de esto será interesante ver cual es el heredero del dubstep si seguimos la evolución en el tiempo. Lo que es más interesante sería quizás no ver estos cambios en linea, sinó en paralelo. Cual será la evolución del DrumandBass? o del Jungle… Que no han desaparecido. Vease lo que hacen Venetian snares desde el Jungle (están chalaos), En Cybaradio sigo escuchando sesiones de DNB a menudo. Por otro lado Es curioso que en España por ejemplo el drumandbas ni el jungle han calado en su momento ni hasta ahora. (fuera de Barna o Madrid).

    Tengo un colega aquí (David M, de BTB, pinchan a veces para Cybaradio online desde Galicia) que me puso los primeros temas de Funkyhouse. El tema es que entre los Djs de nuestra comunidad “Reggaetrónica” hacemos fiestas, y cuando él llega con algún disco de Funkyhouse se agradece por que nos saca del dubstep y podemos respirar, pero al final, como la fiesta suele ser de ritmos jamaicanos, parece que queda fuera de lugar, sobre todo por que nos lleva al house. Suena a otra cosa.

    Le noto a esto una tendencia que espero se mantenga en general, a buscar el sonido “latino” en las percusiones y las voces. Muy caribeño, pero de otra parte.

    Lo del reggaeton lo veo claro. Pero es discutible claro. Es por la diferencia de las cajas en relación al bombo. No me apasiona el reggaeton, pero lo prefiero a otras cosas cuando salgo de fiesta, al menos se baila bien. El tema es que lo reconozco ahi en la percu”. Bueno, este al final viene del Dancehall, aunque creo que a los ingleses les habrá hecho coña, al mismo tiempo que les hacia falta, unos ritmos con vibraciones más positivas.

    Por cierto el tema de Donaeo es un temón. Eso si lleva curro y se baila.

  12. Iván Conte said, on noviembre 5, 2008 at 2:00 pm

    Totalmente a favor de no ver estras evoluciones de manera lineal, que igual es una simplificación. Quizás se tiene esa sensación porque en cada momento ha habido una escena con mayor vitalidad y visibilidad en los medios, pero es más interesante pensar que todas las opciones de anteriores escenas siguen ahí, capaces de volver al primer plano en cualquier momento. Es todo mucho más fluído. Un ejemplo quizás puede ser cuando Burial dio tanta importancia a los referentes sonoros del jungle en sus lanzamientos. Y quizás también el LP de Zomby, pero todavía no lo he podido escuchar al completo.

    A mí también me gusta mucho el reggaetón, y dede luego la influencia latino-caribeña en Londres solo me puede parecer positiva. A ver qué ocurre.

    ¡Ah!, y muy interesante vuestra web, os seguiré la pista 🙂

  13. sandra said, on enero 5, 2009 at 12:34 pm

    uao que buena reseña de funk, te seguire la pista, te dejo algo de música funk soul de un grupo español llamado mamma boogie, cuidate ciao

    MAMMA BOOGIE: FUNKSOUL


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