Redux

The Bug “London Zoo”

Posted in Uncategorized by Iván Conte on julio 29, 2008

Kevin Martin estaba condenado a hacer un disco tan bueno como London Zoo, y de hecho una de las alegrías de este 2008 es que por fin lo ha conseguido. Con Techno Animal, grupo en el que estuvo implicado junto a Justin Broadrick en los noventa, ya exploró a fondo su obsesión por las frecuencias agresivamente graves en discos estupendos y todavía hoy reivindicables como Re-entry o The Brotherhood of the Bomb. Alrededor de la fecha de edición de Re-entry, editado de manera sorprendente por Virgin, dado su contenido “difícil” para una multinacional, Martin se encargó de recopilaciones muy celebradas como Macro Dub Infection o Isolationism. Si os encontráis con una copia por ahí, no dudéis en comprarla, pues no son excesivamente fáciles de encontrar y contienen más de una sorpresa y, lo que es más importante en recopilaciones que, como estas, tratan de ofrecer una visión general de grupos y proyectos con intereses estéticos comunes; todavía transmiten la sensación de que algo excitante está pasando ante nuestros oídos. Habiendo hecho todo esto, cuesta creer que Kevin Martin todavía no había dado lo mejor de sí mismo, pero eso es precisamente lo que ha demostrado con su nuevo disco bajo el nombre de The Bug, proyecto que arrancó tras la disolución de Techno Animal.

Siempre atento a cómo las bandas inglesas trabajan con la herencia jamaicana del dub, no es de extrañar que se enganchase al dubstep y que durante el pasado año publicase tres singles muy celebrados por los seguidores del sonido asociado con el sur de Londres. Estoy hablando de “Poison Dart”, “Jah War” y “Skeng”, los tres incluidos en London Zoo, y que en su momento sirvieron para suponer que el nuevo disco de The Bug, cuyo proceso de creación se alargó durante más de dos años y medio, iba a ser algo muy por encima de la media.

Aunque el dub es el elemento común que conecta casi todos los proyectos en los que Martin ha participado, estos se caracterizan por el cruce constante de géneros musicales. De haber hecho sus discos en la etapa del post-punk, probablemente se habría sentido muy cómodo y sobre todo arropado por otros proyectos similares como The Pop Group. Ahora mismo, la mera existencia de The Bug es un motivo de celebración. London Zoo es un disco en el que las compuertas entre el dubstep, el grime y el dancehall de factura inglesa han caído para buscar un espacio común, o más bien una estrategia común que deje bien a las claras que es en esos contextos en donde hay que buscar la mejor música inglesa del momento.

El objetivo declarado del autor del disco ha sido el de retratar su propia visión de Londres, de modo que estamos ante otro de esos discos que buscan reflejar las tensiones y fricciones que caracterizan a las urbes inglesas contemporáneas, por encima de la aséptica e higiénica visión que ya se está intentando construir de la capital inglesa como sede de los futuros juegos olímpicos, un acontecimiento que ya está provocando una profunda transformación de la capital inglesa que intentará ofrecer una visión armónica y utópica de Londres. Esta es una visión oficial que contrasta claramente con el Londres caótico y distópico, pero con un necesario trasfondo optimista (o de resistencia), mostrado en London Zoo. En cualquier caso, resulta llamativo cómo en Londres se están jugando ahora mismo con distintas maneras enfrentadas de imaginar el futuro de la ciudad. Siempre resulta muy interesante observar cómo una institución, un colectivo o un grupo de gente proyecta en sus predicciones acerca del futuro los conflictos contemporáneos, y el choque entre visiones demuestra que las instituciones oficiales tratan de ignoran las fricciones que son la base de la identidad londinense, e intentan construir un simulacro de realidad que será rubricado a través de su difusión en los medios de comunicación. No es de extrañar, entonces, que la primera canción que aparece en este disco se titule “Angry”, cuya mayor sorpresa hay que encontrarla en el radical cambio de registro del MC invitado, el habitualmente amabilísimo y encantador Tippa Irie, pionero de lo que se conoce como fast chat e integrado en los ochenta en el Saxon soundsystem, que aquí transforma su voz para adecuarla al exabrupto de rabia recogido en una letra que incluye referencias a terroristas suicidas y otros lugares comunes del lúgubre zeitgeist contemporáneo. Musicalmente se trata de un atronador dancehall que establece el oscuro y denso tono que caracteriza al disco, al tiempo que nos advierte de que Kevin Martin está volcando aquí la rabia derivada de su difícil situación personal (según ha declarado en alguna entrevista para promocionar el disco), y las dificultades para tirar adelante de sus colegas en un Londres ya transformado en una megaurbe del siglo XXI. Pero esto no le va a impedir construir temazos con los que mover el bullarengue en la pista de baile, porque es en situaciones así de complicadas cuando hay que reclamar más que nunca la necesidad de diversión.

Obviamente, la rabia se transmite en el disco a través de las letras pero sobre todo a través de la agresividad sonora de las líneas de bajo, de frecuencias abrasivas y abstractas, con ocasionales explosiones de ruido que evidencian el caos sonoro de las ciudades occidentales, entorno geográfico también evocado por la neblina que exhalan temas como “Too Much Pain”. En definitiva, se trata de un acertado intento de reproducir el impacto sonoro que supone asistir a un soundsystem en directo, impacto inevitablemente muy atenuado por la mucho menor potencia de los equipos musicales que solemos tener por casa. Hay que recordar aquí que Kevin Martin contó en un número reciente de la Wire cómo su asistencia al soundsysem de Iration Steppas a finales de los ochenta fue uno de los acontecimientos que le ayudó a dirigir su carrera musical en la dirección adecuada. Simultáneamente, el disco se caracteriza por una atención al detalle que hace que ritmos y bases tengan unas texturas a las que merece la pena prestar atención, es por este motivo que el impacto inicial del disco tarda muchas escuchas en desaparecer, porque durante bastante tiempo es posible descubrir nuevos rincones sonoros altamente satisfactorios. Así, se pueden dar ejemplos como el crepitar de fondo de “You and Me”, la microscópica atención al detalle–a la manera del minimal techno y el microhouse- de “Freak Freak”, el único tema instrumental, o la textura arenosa del ritmo en “Too Much Pain”. Precisamente uno de los puntos fuertes del disco es su capacidad para sonar detallista y expansivo a partes iguales, permitiendo que el disco funcione igual de bien en un club que una habitación.

La mezcla de sonidos característicos del grime, el dancehall y el dubstep es una defensa de las músicas que se desarrollan, multiplican y entrecruzan en el subsuelo cultural de manera viral y por tanto impredecible. En Londres, ahora mismo, son este tipo de discos los que están reflejando una visión más crítica frente a las instituciones, aún a pesar de que no estén tan abiertamente politizados como este. Se trata de discos en los que se trazan mapas sonoros de Londres alternativos a los oficiales, una ciudad que, a juzgar por la predominancia de sonidos de origen afrocaribeño, sigue siendo uno de los centros neurálgicos del atlántico negro.

Las colaboraciones con MCs procedentes de distintos contextos como el grime (Flowdan, del colectivo Roll Deep), del dubstep (Spaceape, colaborador habitual de Kode9), y fuerzas de la naturaleza como Warrior Queen, permite insistir en el aspectos social que toda subcultura debe tener. No sabría decir quién es el que más destaca; el denso patois jamaicano de Flowdan en “Jah War” o “Warning” me suele parecer imbatible pero, claro, también lo es el flow envuelto en ecos de Warrior Queen en “Poison”, o un Spaceape menos narcótico que de costumbre. Todo este ejército de colaboradores han arrimado el hombro para demostrar los vasos comunicantes entre las distintas subculturas musicales que recorren el subsuelo de Londres y que hacen que se fortalezcan mutuamente. Esto es especialmente importante en el caso del grime, cuya histérica vigilancia policial ha hecho que casi no se puedan organizar conciertos de dicho género en la capital inglesa en la actualidad, ni siquiera tras el éxito comercial de Wiley y Dizzee Rascal en la lista de singles británica este año. A ver qué tal ponen el disco en Woofah, el fanzine/magazine que también se está esforzando en hacer piña con el dubstep, el grime y el dancehall inglés. En mi opinión, que supongo que no es dificil imginar después de toda esta chapa que os acabo de meter, se trata del disco más destacable del 2008 hasta el momento.

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14 comentarios

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  1. Angel said, on julio 31, 2008 at 1:55 pm

    Buenos temas y discos se encuentran por aquí, te invito a recien estrenado blog a ver qte parece…

    http://discosconlosquemorir.weblog.net

    Saludos!
    a.

  2. Héctor said, on julio 31, 2008 at 2:28 pm

    Joer, peacho de artículo, Iván. ¿De qué hablan las letras del disco?

  3. Ana Saturno said, on julio 31, 2008 at 3:16 pm

    Una crítica excepcional, Iván.

    Skeng fue una de las canciones que escuché hasta la saciedad a finales del año pasado; ahora sólo me falta ponerme con el disco entero, que me imagino que estará a la altura de mis expectativas. A ver cuándo me centro por fin y lo escucho.

    Saludos

  4. Pablo said, on julio 31, 2008 at 11:16 pm

    bueno, ya sabes qué opino de este DIS-CA-ZO, no?

    los bajos suenan a infierno, a humo y a Kingston todo junto

  5. probertoj said, on agosto 1, 2008 at 8:48 am

    Me acerqué a él por ti, cuando lo mencionaste al respecto de Tricky, y ahí sigo…

    Los aplausos ya te sobran, ¿no? Bueno, por si acaso, por el post: plas plas plas

  6. Iván Conte said, on agosto 1, 2008 at 2:49 pm

    Hey, ¡muchas gracias a todos! ¡Cómo se nota que algunos habéis vuelto de vacaciones y habéis vuelto a la carga con vuestros blogs, jeje!

    Héctor, las letras son bastante difíciles de pillar incluso para un nativo, debido a que buena parte está en patois. De todos modos, como ejemplo, ahí te paso una que he encontrado transcrita en dubstepforums:

    judgement huh I see it’s round the corner
    Let me tell you something that a hang on mi daughter
    theres so lot of judgement a fine ya quarter
    all upon your roofs and all upon your culture
    (inaudible) when see you out a road a going too vulgur
    so make me tell you people a call you (inaudible)
    they tell you must never hang up like a bushwa (bullshit)(?)
    Cos you will try fi murder

    sometime (inaudible) we going down hill
    sometime we hears we got to give
    killing a whole heap of wickedness
    to bring back the good of their turnings (?)
    time runs out on us
    time runs out on us
    let’s rejoice

    verse repeat

    As the ragged roads get rougher
    the blood its gets thicker
    and as the sun gets hotter
    you can see us losing water
    worry not thyself my brother
    worry not thyself my sister
    yeah, suffer in time
    look into the world today
    see whats going on
    you can see tribulation time

    verse repeat

    seems like the end is getting near
    a lot of people in the nation living in fear
    all nations better be prepared
    cos it aint so sweet feeling so scared
    just show it, how do you feel
    cos jah know it the devil will be revealed
    and vampires will no more concealed
    jah will be shelter with my shield

    verse repeat

    So many people are losing their minds
    cos we’re living in a serious time
    I guess it coming like a judgement sign
    that people having killing on their mind

    Ana: creo que el disco no solo estará a la altura de tus expectativas, sino que las superará, ya me cuentas.

    Probertoj: me imagino que te está gustando, ¿no? 🙂

    Pablo: DIS-CA-ZO!!!

  7. probertoj said, on agosto 1, 2008 at 4:22 pm

    Gustando, gustando. Me da un poco de miedo pro los vecinos, porque este es un disco de los que hay que escuchar bien alto y las paredes empiezan a retumbar, pero, bueno, allá ellos: ¡que no hubieran empezado con Fito y los Fitipaldis!

  8. […] Tricky para que le hiciera caso. Para que luego digan que los blogs no valen de nada: una vez más, La Increíble Verdad fue mi faro y casi en ningún otro lugar os van a contar mejor las virtudes del magnífico London […]

  9. Dani said, on agosto 9, 2008 at 11:41 pm

    Hola a todos/as: enorme el artículo de Iván, congrats al autor. Complemento a este disco tan tremendo: la remezcla de “Skeng” a cargo de Kode9, con esos sintetizadores que se incrustan en el córtex cerebral, y la voz de Flow Dan, ese vozarrón, ¡por Dios ! En cuanto al disco, sólo se me ocurre una frase de Lee Perry, que en mi opinión le queda muy bien: “Uh yeah, ev’rything crash / uh yeah, dontcha hear the news flash?”. Pues eso, discacísimo. A reveure!

  10. Iván Conte said, on agosto 10, 2008 at 11:51 pm

    Hum, sí, cada vez estoy más convencido de que Flow Dan se lleva la palma en este disco. Seguido muy de cerca por Warrior Queen. Incluso Spaceape está menos aséptico que de costumbre!

    El mix de Kode9 es, efectivamente, soberbio! Voy a comprobar si todavía quedan copias de ese single.

  11. Ana Saturno said, on agosto 12, 2008 at 1:13 pm

    Bueno, no sólo he escuchado el disco ya, sino que no escucho otra cosa desde hace diez días.

    Lo pedí a Amazon y creo que me llegó ayer, pero los encantadores señores de correo tienen horario de verano y cuando llegué a la oficina a buscar mi paquetito me la encontré cerrada. Además, tienen el mismo horario que yo, así que o me vuelvo omnipresente o a ver cuándo consigo rescatar mi encargo. Que lo escucho en mp3 en el trabajo, pero luego llego a casa y quiero ponerlo en CD y no puedo. Grrrr.

    El disco, claro, se merece la ansiedad y la rabia de no poder tenerlo ya. Es tremendo, desde la primera nota de Angry (fantástica canción, de las que más me gustan del disco), hasta ese final con el preaviso de Poison dart (otro temazo) para entrar luego en el descenso. Creo que tendré que volver a leer tu crítica ahora, con el disco entero ya en mente.

    Saludos

  12. […] Tricky para que le hiciera caso. Para que luego digan que los blogs no valen de nada: una vez más, La Increíble Verdad fue mi faro y casi en ningún otro lugar os van a contar mejor las virtudes del magnífico London […]

  13. abel membrillo said, on mayo 4, 2010 at 4:30 am

    gran reseña. gracias.

  14. […] Tricky para que le hiciera caso. Para que luego digan que los blogs no valen de nada: una vez más, La Increíble Verdad fue mi faro y casi en ningún otro lugar os van a contar mejor las virtudes del magnífico London […]


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