Redux

Por qué vuelve a merecer la pena escuchar a Tricky

Posted in Uncategorized by Iván Conte on julio 24, 2008

Uno de los discos que más me han llamado la atención en los últimos días es el Knowle West Boy, el estimable nuevo trabajo de Tricky. Supongo que a todos nos ha sorprendido en mayor o menor medida que haya vuelto a hacer un disco más o menos consistente, y que vuelva a desarrollar en sus canciones ideas interesantes, y que lo haga con éxito. También supongo que muchos fuimos perdiendo el interés en Tricky poco a poco, hasta el punto de que Vulnerable, su anterior disco, es un disco al que casi no se le prestó atención. Con Knowle West Boy, Tricky vuelve a ser un personaje interesante, contradictorio y sobre todo necesario. Ahí van unos cuantos motivos que he ido apuntando a lo largo de las primeras escuchas de un disco que tardé en decidirme a escuchar, pero que me está gustando cada vez más:

1. Maxinquaye fue publicado en el 1995, el mismo año de la explosión del Britpop, como si de un antídoto al soporífero triunfalismo de la época se tratase. Trece años después, la situación en la música británica hace que Tricky sea más necesario que nunca; con el indie convertido en el nuevo mainstream, y más hermético -y aburrido- que nunca a influencias externas, que llegue Tricky y se acuerde de lo que escuchaba cuando era un preadolescente en su barrio de Bristol Knowle West, de ahí el título del álbum- ya es todo un triunfo.

2. Este es el disco post- punk de Tricky. No olvidemos que The Pop Group eran de Bristol. De todos modos, de quien se acuerda de una manera explícita es de The Specials, sobre todo en el single “Council State“, con el que el inglés quiso hacer algo parecido a “Concrete Jungle“. Eso sí, a mí siguen sin convencerme cómo están usadas las guitarras en este disco, me siguen pareciendo demasiado planas y feas, algo especialmente doloroso en la versión del “Slow” de Kylie Minogue. Una idea en principio brillante que al final es uno de los puntos negros del disco. Volviendo al tema principal de este punto, el propio Tricky está explicando en las entrevistas promocionales que con este disco quiso regresar a esa mezcla de músicas blancas y negras que percibía a pie de calle en Bristol cuando era un niño, y que ahora echa de menos. No es el único.

3. Ya he mencionado que Knowle West es el barrio de Bristol en el que se crió Tricky. Knowle West Boy pertenece a ese tipo de discos que toman inspiración de un contexto geográfico muy concreto. Londres ha sido la inspiración directa para tres de los mejores discos publicados en los últimos tres años; los discos de debut de Burial y The Good, The Bad & The Queen y el reciente London Zoo de The Bug. Bristol fue uno de los puertos más importantes del imperio británico, y su huella permanece en la presencia de la comunidad afrocaribeña que emigró a Inglaterra a mediados del siglo XX. Que se haya fijado en los sonidos del Bristol de su infancia en vez de en los sonidos del Bristol actual (el lugar en el que dubstep y techno llevan confluyendo ya varios meses), quizás sea una reacción a su francamente obviable etapa estadounidense. El caso es que, mientras Maxinquaye y Premillenium Tension miraban hacia un futuro distópico, Knowle West Boy mira hacia el pasado, hacia el inicio de una utopia que no perduró; la de grupos como The Specials o colectivos como el Wild Bunch. También hay que señalar que Knowle West era un gueto blanco obrero, y que el hecho de que Tricky se criase ahí explica en parte por qué su obra está tan llena de múltiples puntos de vista; masculinos, femeninos, blancos, negros.

4. Pocos representan mejor que él el carácter rizomático de la identidad defendido por Deleuze y Guattari. Más que hablar de una identidad inestable, que es algo más o menos aceptado por casi todos, los franceses explicaban que la identidad se componía de múltiples planos superpuestos entre los cuales hay múltiples intersecciones que se multiplican sin parar, como el virus, como en el dub jamaicano. Este aspecto, tan presente en sus letras y en la manera de emplear las colaboraciones vocales, hacía tiempo que no funcionaba tan bien en un disco de Tricky.

5. “Council State” está construida sobre la base de las canciones más guitarreras de The Specials, mientras que “Bacative” tiene un ritmo que parece sampleado tal cual de “Bogus Man“, la mejor y más importante canción de Roxy Music y unos sintes de gelidez extrema, en la línea de los Residents de Eskimo. En estos momentos es esta la canción que más me gusta del disco, suena a una mezcla de glam, post-punk y sonidos jamaicanos difícil de encontrar en otra parte. “Past Mistake” podría estar, tal cual, en Maxinquaye y, en general, casi cada canción tiene suficientes recovecos para garantizar unas cuantas escuchas antes de poder tener una clara visión de conjunto.
6. Las fotos del artículo de portada que aparece en el número de agosto de The Wire son una maravilla. Con Tricky puedes aprender también algo sobre cómo vestir, y eso, aunque de importancia variable según el punto de vista, es algo que también influye. Debajo de estas líneas podéis ver un ejemplo de esas fotos, hechas por Jake Walters.
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