Joanna Newsom – ‘Go Long’
Como ya os podéis imaginar no tengo el tiempo para pararme a escribir con calma algo sobre Have One On Me, pero tanta gente lo ha hecho ya antes de mí que tampoco tengo muchas ganas. Eso sí, no me puedo resistir a comentar una de las canciones. Se ha hablado mucho de que el tema que da título al álbum es una recreación de la vida de Lola Montes, pero no todavía no he leído a nadie comentar que ‘Go Long’, el segundo tema de la cara B del segundo disco, es una revisitación del clásico y muy sangriento cuento Barba Azul, famoso sobre todo por la versión de Perrault. Lo que me ha llamado la atención ha sido que la perspectiva elegida –en primera persona, frente a la impersonal tercera persona típica de los cuentos de hadas-, el exotismo de situar la acción en Oriente –o eso parece a juzgar por un par de referencias- reflejado en el diálogo musical entre la kora y el arpa y sobre todo la sensualidad de las letras y de la música me han recordado a otra clásica revisión de este cuento infantil, la que llevó a cabo Angela Carter en The Bloody Chamber, un texto que por otra parte es un clásico del feminismo del último cuarto del siglo XX por el modo de subvertir los roles planos asignados a las mujeres en la literatura popular, y por supuesto porque la historia de Barba Azul toca un tema tan delicado como la violencia de género. Esta conexión ilumina uno de los aspectos más interesantes de Have One On Me, la quirúrgica observación que hace la californiana acerca de la femineidad. Es este estilo fastuoso y la capacidad de observar y sugerir, de transformar la realidad en una materia entre la realidad, el sueño y la fantasía sin demasiado que envidiar literariamente a la propia Carter o a Ian McEwan (su homólogo masculino) o musicalmente a las muy mencionadas en relación con este disco Joni Mitchell o Kate Bush y la capacidad de Joanna Newsom para materializar su visión del mundo con tanta precisión por lo que Have One On Me me parece, a mí también, un triunfo.


Como ya os podéis imaginar no tengo el tiempo para pararme a escribir con calma algo sobre Have One On Me, pero tanta gente lo ha hecho ya antes de mí que tampoco tengo muchas ganas. Eso sí, no me puedo resistir a comentar una de las canciones. Se ha hablado mucho de que el tema que da título al álbum es una recreación de la vida de Lola Montes, pero no todavía no he leído a nadie comentar que ‘Go Long’, el segundo tema de la cara B del segundo disco, es una revisitación del clásico y muy sangriento cuento Barba Azul, famoso sobre todo por la versión de Perrault. Lo que me ha llamado la atención ha sido que la perspectiva elegida –en primera persona, frente a la impersonal tercera persona típica de los cuentos de hadas-, el exotismo de situar la acción en Oriente –o eso parece a juzgar por un par de referencias- reflejado en el diálogo musical entre la kora y el arpa y sobre todo la sensualidad de las letras y de la música me han recordado a otra clásica revisión de este cuento infantil, la que llevó a cabo Angela Carter en The Bloody Chamber, un texto que por otra parte es un clásico del feminismo del último cuarto del siglo XX por el modo de subvertir los roles planos asignados a las mujeres en la literatura popular, y por supuesto porque la historia de Barba Azul toca un tema tan delicado como la violencia de género. Esta conexión ilumina uno de los aspectos más interesantes de Have One On Me, la quirúrgica observación que hace la californiana acerca de la femineidad. Es este estilo fastuoso y la capacidad de observar y sugerir, de transformar la realidad en una materia entre la realidad, el sueño y la fantasía sin demasiado que envidiar literariamente a la propia Carter o a Ian McEwan (su homólogo masculino) o musicalmente a las muy mencionadas en relación con este disco Joni Mitchell o Kate Bush y la capacidad de Joanna Newsom para materializar su visión del mundo con tanta precisión por lo que Have One On Me me parece, a mí también, un triunfo.
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