Bah, venga, después de lo de Shakira, os propongo otra polémica; el último disco de Jay-Z, lejos de parecerme un horror, me ha hecho mucha compañía en las últimas semanas. Que me gusta, vaya. Como dice Simon Reynolds respecto del también más que decente último disco de Dizzee Rascal, la clave está en olvidarse de lo que hizo antes -algo que no pienso hacer, por otra parte, pero vaya, creo que entendéis a lo que se refiere Reynolds.  Por cierto, muy bien ese top1o para The Blueprint en el RDL, y mejor todavía el tercer puesto para el Stankonia de Outkast -que yo voté en cuarto lugar. Son dos discos que en su momento se les escapó a la revista, pero una de las utilidades de las listas es precisamente la de corregir olvidos imperdonables.