En la página web de Dirtee Stank, el sello de Dizzee Rascal, se puede leer que la intención del mismo es tender un puente entre los indies, las grandes compañías y la credibilidad callejera. Una intención ambiciosa y necesaria, que casi nadie o nadie intenta llevar a cabo en la actualidad. De los intentos recientes de Dizzee Rascal, el que más me ha gustado fue su colaboración con los Arctic Monkeys, en la que la voz de Alex Turner poseía un cierto sabor caribeño muy interesante y prometedor, ¿Serán capaces los Arctic Monkeys de tender ese puente en futuros proyectos? Ojalá. Aunque, mismamente el año pasado, The Good, The Bad & The Queen lo consiguieron con uno de los mejores discos publicados en el 2007.

Ahora Dizzee Rascal presenta un nuevo single, no incluído en Maths & English, su LP más reciente. En él colabora Calvin Harris, el coautor del “In My Arms” de Kylie Minogue. Y he de decir que, vale, la presencia de Harris puede atraer a ese público indie que en un festival, después de ver a la banda que ha ocupado la portada del NME la semana anterior, va a la carpa dance a quemar zapatilla, pero ¿dónde está la credibilidad callejera? Es más, ¿por qué me parece que el flow de Dizzee Rascal ha perdido pegada a pasos agigantados, y que no se sitúa de manera cómoda sobre el fondo sonoro de esta canción? De hecho, el estribillo, cantado por Calvin Harris, me parece el único momento en el que el tema ofrece algo sólido, y durante los segundos en los que él es el protagonista la canción no está mal, pero, sinceramente, prefería a Dizzee Rascal cuando estaba cabreado y su interpretación vocal lo dejaba muy claro, y cuando sus producciones te hacían daño en los oídos y tenías que acostumbrarte a ellas. Y no es tanto que me den rabia las ansias comerciales de Dizzee como que le veo muy acomodado. Pese a todo, he de reconocer que como single fiestero tiene su punto, pero ahora mismo me interesa mucho más lo que puedan hacer Trim, Riko o Durrty Goodz, sobre ellos tenemos muchos puestos los ojos, pues son los que están haciendo que las cosas avancen dentro del grime, género en el que ya no parece tener interés el propio Dizzee. Let’s Push Things Forward, que diría Mike Skinner. Antes de perder la inspiración por completo, claro.