Bueno, pues el 2010 empieza aquí. El primer single del segundo disco de Vampire Weekend -a editar a comienzos del próximo año- me gusta lo mire por donde lo mire. Grandes.
Noviembre 19, 2009
Bueno, pues el 2010 empieza aquí. El primer single del segundo disco de Vampire Weekend -a editar a comienzos del próximo año- me gusta lo mire por donde lo mire. Grandes.
Noviembre 19, 2009
Se ha hecho esperar, pero el nuevo single de Guido tras su celebrado debut a comienzos de este año certifica que el productor radicado en Bristol tiene una identidad muy clara, con la que parte de las raíces del dubstep para llegar a una personal visión del R’n’B. Tanto ‘Beautiful Complication’ como ‘Chakra’, las dos canciones de este single editado por Punch Drunk Records, el destacado sello capitaneado por Peverelist y que es uno de los mejores escaparates del interesante momento musical por el que está pasando Bristol, se diferencian de las publicadas en su anterior single por la presencia de las voces femeninas, sobre todo en ‘Beautiful Complication’, en la que la voz de Aarya, pasada por el AutoTune, convierte al tema en un single de pop R’n’B de estructura más o menos ortodoxa, estribillo incluido, algo que se veía venir desde que muchos echasen en falta en su anterior single precisamente la presencia de voces para acabar de redondear el efecto emocional que provocan sus producciones. En ‘Chakra’, sin embargo, las voces se limitan a un loop sometido a la ciencia vocal hasta convertirse en pulpa sintética, que puede recordar a Burial, aunque conviene señalar que en realidad remite –al igual que lo hace Burial- a la ciencia vocal en el UK Garage, género con el que Guido comparte la atención a la melodía y el potencial de crear un single efectivo con elementos de la electrónica más inquieta como puedan ser en este caso los graves.
Por lo demás, las dos canciones reafirman el interés de Guido por una estética orgullosamente sintética, en la que abundan los sintes que emulan instrumentos tradicionales. Es algo que da a estas canciones un toque crudo y DIY frente al brillo –también sintético, pero más lujoso- de las superproducciones de R’n’B estadounidenses. En este sentido hay que destacar que hayan coincidido más o menos en el tiempo este single y el disco de Hudson Mohawke, algunos de cuyos momentos más interesantes tienen que ver también con su particular aproximación al R’n’B. El interés de Rihanna por este último productor indica que las señales de alerta ya se han activado, y en un año como este en el que el R’n’B comercial ha entrado en un momento de impasse –que ya veremos si salva el disco de Rihanna-, lo que están haciendo productores como Guido o Hudson Mohawke no solo permite abrir nuevos caminos a la electrónica británica sino que podría influir en la música que escuchamos todos los días por la radio, un camino que la electrónica británica no debería descartar, porque es algo que había conseguido hacer hasta que el grime y el dubstep se replegaron en el underground –también es cierto que en cierto modo esta disminución del radio de acción se debió a una gran variedad de factores, no solo internos.
Ambos temas tienen muchos más elementos atractivos, como el hecho de que el ritmo de ‘Beautiful Complication’ remita tanto al dubstep como al reggae, o la interesante coda de ‘Chakra’, un tema que por otra parte comienza con el dramatismo de las producciones pioneras del grime, cuando todavía no habían acabado de escindirse del UK Garage, y que por el camino deja rastros de un piano que termina soltándose de una manera cercana al jazz. Un candidato tardío a single del año.
Noviembre 16, 2009

Hay que ver qué bien le vienen a la electrónica los discos que, más allá de su valor funcional en la pista de baile –no nos engañemos, su propósito esencial, su razón de ser-, consiguen transmitir la sensación hedonista en un equipo musical casero o a través de los auriculares. Por hedonismo me refiero a diversión, a la sensación de que están pasando cosas y a la calidez que resulta de una música destinada a ser consumida de manera social, y a sudor, si lo queremos dejar más claro todavía. Recrear ese calor social en la habitación de tu casa no es tarea fácil. Matías Aguayo lo ha conseguido desbordando los límites del mínimal, etiqueta vilipendiada en los últimos años como ejemplo del punto muerto al que ha llegado la electrónica, a pesar de contar con nombres como Villalobos o el propio Aguayo que han sido capaces de insuflar nueva sangre a un tipo de música que, ciertamente, no se presta a la escucha casera y por tanto suele pasar desapercibida para los medios no especializados en electrónica.
Tanto Villalobos como Aguayo son chilenos que editan en sellos alemanes sin por ello olvidarse de sus raíces musicales, más bien al contrario; la huella rítmica latinoamericana es un elemento fundamental en Ay, Ay, Ay, el esperado nuevo disco en el sello Kompakt de Matías Aguayo, tras el buen sabor de boca dejado en anteriores singles, algunos de ellos ya icónicos como en el caso de ‘Mínimal’, y sobre todo en su aventura discográfica Cómeme, que ha permitido descubrir a gente como el mejicano Rebolledo, otro nombre a retener en esta variante de techno caliente. Y digo caliente porque cálido es el adjetivo que mejor representa lo que se puede escuchar en Ay, Ay, Ay, en parte como consecuencia de la mayor audacia del disco; su construcción principalmente a partir de samples vocales, una idea que en principio puede hacer temer que estemos ante un disco ingenioso que canse tras la sorpresa, o peor, un disco tedioso en el que pese más la idea rompedora de estar hecho a partir de la voz humana, es decir, que pese más la teoría sobre la práctica. Nada de eso.
Otro aspecto que hace de este un disco a retener es el hecho de que escapa de la rítmica fría y germana del minimal, mirando hacia percusiones más latinas. Matthew Ingram ya lo advertía en su blog; este disco recuerda a los experimentos rítmicos latinos del post-punk neoyorquino, a Liquid Liquid, Optimo o Konk. De este modo, Ay, Ay, Ay funciona como un volantazo al mínimal con el hemisferio sur como objetivo, cuya consecuencia principal es un cambio en el gesto, del ensimismamiento del mínimal al calor de la música latina. Parte del impacto reside además en lo claro que lo tiene Aguayo y en la concreción en la ejecución de sus ideas. Desde el primer tema, un ‘Menta Latte’ que parece construido sobre un sorprendente y efectivo riff de guitarra –por supuesto ejecutado vocalmente- pesado como los de Black Sabbath, está claro lo que quiere y cómo lo quiere conseguir, y tema tras tema se limita a reforzar la idea de que ha descubierto un nuevo filón que es, además, la versión más depurada de su identidad musical. Así, se suceden recreaciones de las bandas sonoras para James Bond desde una óptica suramericana –‘Desde Rusia’, el título ya lo dice todo- , remezclas para temas inexistentes de Vampire Weekend con los que también se acerca a la rítmica africana –‘Koro Koro’- o esa ‘Juanita’ final que supone el acercamiento más directo al folklore latinoamericano, mediante el uso del acordeón y la referencia a la cumbia. La sucesión de ritmos, loops y voces en este tema final provocan visiones de farolillos de verbena latina y hacen imaginar cómo serían Animal Collective de haber salido del hemisferio sur del continente americano. Y, por supuesto, ahí está el hit incontestable que es ‘Rollerskate’, un tema del que se pueden tararear todas sus partes –vocales o rítmicas- y que es imposible sacarse de la cabeza una vez metido dentro. El disco no es perfecto, pues se hace un poco fatigoso en el tramo final, antes de recuperar el pulso con ‘Juanita’, pero el balance es más que positivo para un disco sorprendente, una adición más que notable a todos esos discos que hemos escuchado en las últims temporadas en los que se inyectan sonidos y sobre todo ritmos no occidentales.
Noviembre 10, 2009
La programación de este año del Festival internacional de cine de Gijón viene cargada de películas relacionadas con los intereses musicales de un servidor, y me imagino que vuestros también. A saber: se podrá ver -y yo lo veré, si nada lo impide-:
Rockstedady: The Roots of Reggae, cuyo título lo dice todo
Tom Zé, astronauta liberado. Otro título bien clarito, con el interés añadido de haber sido rodado parcialmente en Gijón.
Villalobos. El esperado documental que causó sensación en el festival de cine de Venecia sobre uno de los nombres indiscutibles de la década que termina.
Mención aparte merece el ciclo This Is England, porque todas las películas son interesantes y tienen relación con la música de la que se habla en este blog y en los blogs vecinos. En este ciclo se podrán ver películas muy conocidas como Performance o Quadrophenia, pero también -y esto es lo más interesante- tendremos la extraordinaria oportunidad de ver en pantalla grande auténticas joyas de culto como Pressure, Bronco Bullfrog, o Babylon, además de otros títulos también muy interesantes como Young Soul Rebels o la reciente Fish Tank, premiada en el último festival de Cannes.
Más información en el programa de mano y en el número de noviembre de Cahiers du Cinema. España, que precisamente incluye un valioso suplemente dedicado exclusivamente al ciclo This is England de esos que merece la pena conservar.
Cuando termine el festival ya daré cuenta de lo que he visto.
Noviembre 9, 2009
Estupendo. Eso sí, no os lo compréis si tenéis pensado ahorrar y/o poneros el cinturón en cuanto a gastos. A ver quién es el guapo que se resiste a comprarse un puñado de discos de The Fall o Sun Ra, por ejemplo, después de leer este libro que recopila algunos de los más destacados artículos de la sección Primer de la Wire, en la que se da un repaso a un artista prolífico o a géneros como el free jazz por los que resulta fácil perderse. Incluye algunos Primers nuevos y, en lo que respecta a los intereses de este blog, el Primer que Simon Reynolds escribió en su momento acerca del grime, que es una lectura realmente imprescindible.

Hablando de libros, el otro día me lo encontré en una librería y también en la lista de los mejores libros músicales según el RDL; se trata de la traducción al español de The Rest is Noise, la original narración / biografía / anecdotario / analísis musical de los principales compositores del siglo XX uno de los libros sobre música más celebrados de los últimos años. Es una buena noticia ver que no hemos tenido que esperar lustros para su traducción -como ocurrió con England’s Dreaming, por ejemplo… Rip It Up todavía espera turno de manera vergonzosa-, y el libro es efectivamente formidable, sobre todo en su primera parte, una vez superada la segunda guerra mundial pierde bastante el pulso y se convierte en una lectura fatigosa, pero aún así, es de los libros con los que más he aprendido.

Noviembre 6, 2009
¿Cómo no me había fijado en esto antes?
Noviembre 6, 2009
Bah, venga, después de lo de Shakira, os propongo otra polémica; el último disco de Jay-Z, lejos de parecerme un horror, me ha hecho mucha compañía en las últimas semanas. Que me gusta, vaya. Como dice Simon Reynolds respecto del también más que decente último disco de Dizzee Rascal, la clave está en olvidarse de lo que hizo antes -algo que no pienso hacer, por otra parte, pero vaya, creo que entendéis a lo que se refiere Reynolds. Por cierto, muy bien ese top1o para The Blueprint en el RDL, y mejor todavía el tercer puesto para el Stankonia de Outkast -que yo voté en cuarto lugar. Son dos discos que en su momento se les escapó a la revista, pero una de las utilidades de las listas es precisamente la de corregir olvidos imperdonables.
Noviembre 1, 2009
Pues con el número 278 la Rockdelux cumple 25 años, y para celebrarlo será también el número con el que repasan la década. No lo neguéis, os guste o no su línea editorial o cómo hacen las cosas, todos vamos a estudiar las listas que se incluirán en este número especial desde todos los ángulos, y animará un buen montón de conversaciones en las próximas semanas. Por cierto, yo también he contribuido al especial con algunas listas y tres entradas, algo que para alguien como yo, para quien la revista en los noventa fue una auténtica y continua fuente de descubrimientos, es todo un honor. Como siempre, lo primero que sabemos son los números uno, si vamos a la sección Suscripción de su página web, aparece esto:

¿Qué os parece? La opción Animal Collective me parece bien, es posible que el modo en que casi todos se volvieron locos con el disco en el momento de su edición provocase algo de saturación, al menos yo tuve que aparcarlo durante un tiempo, pero lo cierto es que yo también lo voté entre mis favoritos de la década y ahora mismo es uno de los más claros candidatos a encabezar mi propia lista de lo mejor del año. Además, de algún modo son el grupo que con más atención he seguido a lo largo de toda la década, y el modo en que han tocado el folk, la improvisación, el ambient, la psicodelia o la música electrónica desmiente aquello de que todo está hecho en la música. Eso sí, yo creo que me sigo quedando con Sung Tongs. En cuanto al disco de Los Planetas… me sigue pareciendo el Dark Side of the Moon español.
Noviembre 1, 2009
El segundo single del nuevo disco de Shakira, que por cierto tiene bastantes cosas interesantes, está producido por The Neptunes y es una de las grandes joyas que ha dado este año el pop mainstream.
Octubre 29, 2009

El título del nuevo lanzamiento de Shackleton dice que son 3 Eps, pero esto tiene la coherencia y cohesión de un álbum. Denso, tan denso que se hacen necesarias unas cuantas escuchas para empezar a asimilar todo lo que presenta en estos tres vinilos que ahora también han salido en formato cd. Y la verdad es que está muy bien, está todo en su sitio, en su punto de cocción, con este tipo de electrónica un tanto huraña el peligro es que esté demasiado producida y el resultado resulte soso, sin alma, pero esto está continuamente cambiando dentro de los reconocibles patrones de Shackleton, con su tono claustrofóbico, sus percusiones tribales, sus voces sampleadas, de modo que las sucesivas escuchas lo van revelando como un disco fresco, seguro de si mismo, revelando nuevos matices, capaz de dibujar un territorio sonoro único, ahora resituado en la capital alemana en la que reside desde hace un tiempo. Ni es techno ni es dubstep, casi me atrevería a decir que es un ambient para las grandes urbes multiculturales y post-todo. Revelador y visionario como pocos discos este año, personalísimo y todavía un paso por delante de muchos.

Mordant Music y Shackleton se han puesto de acuerdo para facilitar las comparaciones entre sus carreras, o al menos a esa conclusión se puede llegar si prestamos atención a que hace unos meses sacaron un recopilatorio compartido y ahora ambos publican un álbum más o menos a la vez, y en ambos casos con notables resultados. SyMptoMs es el disco más enfocado al formato canción de Mordant Music y le ha quedado algo que recuerda a los momentos electrónicos de Coil, sobre todo los de su último disco. Además, a pesar de ser uno de los máximos exponentes de la hauntology, se pueden encontrar suficientes señales de que está muy al tanto de la evolución de la electrónica británica contemporánea, como prueba, de hecho, su contacto directo con Shackleton. También me recuerda muy poderosamente a las películas de Bela Tarr, tanto el tono algo desolado como la portada en blanco y negro -o en escala de grises, que sería más apropiado a la gama emocional que cubre este disco. Eso sí, como en el caso de Bela Tarr, su verdadero impacto reside en sus piezas más largas, quizás por eso me gusta todavía más que este disco el tema que ha cedido para el recopilatorio en formato de mp3 que regaló la revista Wire hace un par de meses.

Creo que para defender este disco de Bill Orcutt (ex miembro de la banda de hardcore Harry Pussy) solo es necesario decir que Edwin Pouncey ha dicho en la Wire que reinventa la guitarra del mismo modo que en su momento lo hizo John Fahey. Lo mejor de todo es que no exagera. Al menos el que esto escribe nunca había escuchado una guitarra sonar de esta manera, tan crispada -de nuevo citando a Edwin Pouncey, suena como si fuese a reventar en astillas- tan expresiva, y a la vez tan lírica, bebiendo sobre todo del blues y de otros nombres como Derek Bailey e incluso del flamenco. Apenas media horita y uno se queda exhausto, estupefacto y golpeado por el impacto.

A Internet2 algunos llevábamos años siguiéndole la pista, sobre todo a partir de su colaboración con Garbanzo en el proyecto musical del mismo nombre. Viva la música, editado por Producciones Doradas y por tanto disponible para descargar de manera gratuita, es una confirmación en toda regla de su potencial. Tiene algo de la magia electrónica europea de Hidrogenesse, el aliento lírico de Michael Nymann, el tratamiento de algunos sintes y las conexiones con la música clásica recuerdan a los de Walter Carlos… todo con una actitud decididamente arty y mucho sentido del humor, dos elementos que deberían abundar más en la música nacional. La única pega es que se hace corto. Muy posiblemente, el disco nacional que más me ha gustado hasta el momento en el 2009.

Esau Mwamwaya y Radioclit, ahora definitivamente bajo el nombre de The Very Best, no se han movido nada de la fórmula que les dio cierta repercusión en Internet el pasado año con aquella mixtape que acabó en las listas de lo mejor del año de muchos medios -entre ellos este mismo blog. Lo peor; que los mejores momentos de este Warm Heart of Africa son las dos canciones repescadas de la mixtape. Lo mejor; que es un disco que empieza casi flojito, para irse poniendo a tono poco a poco y terminar con una segunda mitad memorable, una sucesión de hits con los que han sabido estirar la combinación de electrónica, ritmos africanos y la emocionante voz de Esau que tan buenos resultados les dio el pasado año. Me lo esperaba mucho más aburrido, la verdad.

Además de para repasar la historia de uno de los sellos imprescindibles de esta década, el recopilatorio que marca el quinto aniversario de Hyperdub me ha servido para darme cuenta de qué variantes del dubstep me gustan y cuáles… no es tanto que no me gusten como que no me atraen tanto. Entre las primeras estarían las vías abiertas por King Midas Sound, Cooly G, Joker, Darkstar o el propio Kode9, entre las segundas, tengo que decir que la conexión dubstep-techno, presente sobre todo en la segunda parte del cd de temas inéditos, no me entusiasma tanto. En cualquier caso, es un recopilatorio excepcional porque la mayoría de los inéditos son temas realmente buenos, no una colección de descartes como suele ser el caso. Mención aparte merece Burial, quien me preocupa porque parece atascado con el piloto automático donde lo dejó en su segundo álbum. Vale que la canción es muy emocionante y podría estar en Untrue, pero si en ese disco la novedad era que se fijaba mucho más en las posibilidades que le ofrecían las voces, cabría esperar una nueva vuelta de tuerca para el tercer disco que empiezo a temer que no se va a producir.

Precisamente el mejor lanzamiento reciente de Hyperdub está también incluído en su recopilatorio y representa, para mí, un paso adelante respecto al trabajo de Burial a partir del patrón del UK Garage. Al principio escuchaba este Aidy’s Girl is a Computer con algo de recelo, porque me recordaba al miserabilismo emocional de Radiohead, pero claramente esa fue solo una impresión superficial. No solo el tema no se agota con las primeras escuchas sino que todo va encajando cada vez más; el ritmo del 2step, los bajos, los sintes y sobre todo el crescendo emocional, puntuado por un par de drops emocionalmente letales que lo convierten en uno de mis singles favoritos de los últimos tiempos. Y entonces fue cuando recordé que su single del pasado año para Hyperdub ya fue mi segundo favorito del 2008, a ver en qué puesto termina éste. Además, ¡la portada es buenísima!