Pangaea – EP
La ya de sobras comentada etapa de recombinación de sonidos en la que vive inmersa la electrónica británica de los últimos meses, documentada a la perfección en el formato 12” a razón de prácticamente un lanzamiento esencial por semana tiene en este EP de Pangaea uno de sus últimos, y más celebrados, exponentes. Intrincadas tanto en cuanto a texturas como a ritmos, incluso rayando en la pulcritud –uno de sus principales rasgos distintivos-, las seis canciones que se incluyen en este doble 12” son el lugar en el que elementos fácilmente reconocibles del 2step, el jungle, el house, el techno e incluso del ambient y del jazz -ese sorprendente piano, apuntando de manera dubitativa una melodía al final de ‘5 HTP’, o la trompeta en ‘Dead Living’, que están entre lo más interesante del lanzamiento- se acomodan los unos con los otros con facilidad junto con el ocasional acento funky que ya casi funciona como una marca de agua que permitirá reconocer en el futuro la música electrónica que se hacía en el 2009-2010.
Uno de los aspectos más destacados del EP es la coherencia en cuanto al tono; emocional, introspectivo al tiempo que cálido y expansivo, dando lugar a un soul biónico que se materializa sobre todo con la aparición de las voces en ‘Why’ y ‘Sunset Yellow’, pero soul en la estela del 2step y más allá; el jungle y el House. Esta exploración de los sentimientos en un entorno sónico hipertecnificado también está presente en otros 12” de los últimos meses, de manera más notable quizás en el ‘Aidys Girl’s A Computer’ de Darkstar.
El EP ha sido editado en Hessle Audio, uno de los sellos más inquietos y con una personalidad más clara de los últimos tiempos, gracias a los 12” editados en el mismo a cargo de Ben UFO, Ramadanman o el propio Pangaea –su anterior single, ‘Memories’, se quedo fuera de mi lista de lo mejor del 2009 por poco- . Finalmente, hay que fijarse en el propio formato, un doble 12” de en total media hora de duración que se está convirtiendo en una señal de ambiciones artísticas que a la vez es un síntoma de que estos productores tienen bastantes cosas que decir. Además, el formato 2×12” permite seguir manteniendo la conexión directa con la pista de baile al tiempo que ofrece la posibilidad de, por su duración, de contemplar una visión más amplia de los distintos terrenos por los que se está moviendo el productor, evitando así el más incómodo formato LP, definitivamente poco adecuado, salvo contadas excepciones, para una música en la que las cosas suceden tan deprisa y es necesario documentarlas casi en tiempo real. Imprescindible su compra si no fuese porque ya está agotado en casi todas partes.
Elijah & Skilliam
Hace unos días enlazaba en twitter un artículo más que decente aparecido en el NME (!) sobre el estado del grime en el 2009, y lo que se prevé que puede dar la nota a lo largo del 2010. El artículo está basado en las opiniones de Elijah & Skilliam, quienes son unos sospechosos habituales, unos auténticos dinamizadores del grime en los últimos años a los que, parece, por fin les ha llegado el momento de pasar al primer plano. Que el NME cuente con ellos puede ser la anécdota, no lo es sin embargo que ellos sean los protagonistas absolutos de la más reciente columna de Martin Clark sobre dubstep y grime en Pitchfork, o que, en fin, más o menos todo el mundo esté hablando de ellos, en gran medida por su blog Butterz-desde hace bastante tiempo uno de mis lugares favoritos para seguirle la pista al grime- y su programa de radio en Rinse FM.
Pero si ahora muchos ojos se han vuelto hacia ellos se debe entre otras cosas a que con sus sesiones y mixes tanto en la radio como en las salas y los que suben a su web, captan lo que parece ser que despierta más interés dentro del grime en estos momentos. Buena prueba de ello es, precisamente, la primera mixtape que subieron a su blog este año, que se puede encontrar aquí, y que ha sido enlazada a través de twitter, foros y otros blogs casi hasta hacer de él un pequeño hype -dentro de las limitaciones del género en este sentido, claro. El caso es que a todo el mundo parece gustarle su energético sonido, que tira más hacia la fiesta y la vertiente instrumental del grime, incluso rozando en ocasión terrenos colindantes como el funky house o el sonido púrpura de Joker y sus compañeros de Bristol. Por su concisión, y por estar ensamblado de manera que capta la atención durante todo su desarrollo, ciertamente es una de las mejores mixtapes que he escuchado en los últimos tiempos.
Y luego está, por supuesto, el hecho de que Ellijah & Skilliam han estrenado un sello nuevo en el que van a editar 12″ de grime. Lo primero que ha llamado la atención a todos es el formato, ya que el grime últimamente había aparecido sobre todo en formato cd-mixtape. Lo segundo, que la primera referencia estará a cargo de todo un clásico recuperado del grime, Terror Danjah. Y habrá que estar atentos también a sus próximas referencias, porque, en definitiva, Ellijah & Skilliam tienen, ahora mismo, la sartén por el mango.
Moon Wiring Club – ‘Striped Paint for the Last Post’
Aprovechando que hoy comienza la serie de programas radiofónicos Weird Tales For Winter con la colaboración entre Moon Wiring Club y Nigel Kneale, he escuchado por fin el último disco de los primeros, para acabar preguntándome por qué no lo había hecho antes, si es un disco sensacional, sin duda entre lo mejor que se ha publicado en el 2009.
Moon Wiring Club –o lo que es lo mismo, el proyecto personal de Ian Hodgson- se escora más hacia el componente hiphop latente en la hauntology, haciendo que los breakbeats compartan protagonismo con las texturas sintéticas de un modo que recuerda irremediablemente a Boards of Canada, aunque Moon Wiring Club poseen una fuerte personalidad que se extiende a todo el concepto del álbum, desde uno de los primeros samples vocales del disco en los que se hace referencia a un Londres inundado –de paso haciendo un guiño al J.G. Ballard de El Mundo Sumergido y a una imagen recurrente en la música electónica británica reciente; vease el debut de Burial, por ejemplo- hasta todo el diseño visual que acompaña al disco, desarrollado por el propio Hodgson, e inspirado por la Inglaterra eduardiana.
Más allá de breakbeats y sintes, aquí también hay ingredientes habituales en la hauntology como los samples de oscuros programas de la televisión británica, usados certeramente para apuntalar el concepto del álbum, y la inquietud por explorar sonidos heredada del BBC Radiophonic Workshop. Por otra parte, el acento jamaicano de ‘Shape Ritual’ –un tema que no habría desentonado en el segundo disco de los Specials- y los colores fluorescentes de ‘Ancient Watery Gods’ –en la línea del trabajo de jóvenes productores como Rustie- demuestran que la hauntology es capaz de extender sus tentáculos a otros territorios sin perder su identidad.
Inquietante y encantador a partes iguales –encantador en el sentido de bonito y también en el sentido fantasmagórico- el disco es un derroche de imaginación digno de Hayao Miyazaki, quien también es aficionado a construir universos alternativos basados en la Europa de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Vampire Weekend – ‘Contra’
Hay una cosa que tienen en común Eric Rohmer y Vampire Weekend, que tiene que ver con una de las virtudes del recientemente fallecido cineasta, en palabras de Jonathan Rosenbaum: ‘su absoluta fidelidad a la manera de hablar de la gente y a la cualidad de un lugar y un tiempo en particular – regiones específicas, ciudades, pueblos, estaciones y momentos del día’. De una manera similar, la música y las letras de Vampire Weekend son capaces de evocar lugares y espacios muy concretos, y así en las canciones de Contra abundan las referencias a las estaciones en las que tienen lugar las historias, fundamentalmente el invierno, con el verano como horizonte utópico de felicidad, así como referencias a lugares específicos como jardines o andenes.
Esta capacidad evocadora tiene mucho que ver con las letras, que sin embargo se diferencian de los diálogos de Rohmer por su carácter elíptico, como si explorasen el fuera de campo, fijando la atención en el tiempo y el lugar en el que suceden las acciones, pero dejando a la imaginación del oyente los aspectos esenciales de la historia.
Pero también la capacidad de evocación tiene que ver con el inteligente uso de los significantes que caracteriza a la banda: no solo las palabras están escogidas con sumo cuidado, sino también la música y las imágenes promocionales han sido seleccionadas atendiendo a las connotaciones culturales, creando un territorio propio en el que se entrecruzan significantes de clase como la chica vistiendo un polo Ralph Lauren de la portada y significantes de raza como los numerosos acentos étnicos de su música. En Vampire Weekend el contexto es, por tanto, un aspecto fundamental, manipulado con astucia por la banda. Lejos de resolver las dudas que a muchos les causa el uso de significantes contradictorios, más por la cuestión de clase que por la cuestión de raza, ellos los han subrayado en su segundo disco, en un gesto de reafirmación de una identidad mucho más compleja de lo que las suspicacias y estereotipos dejan entrever a simple vista, como reivindican en entrevistas explicando el origen multicultural de los componentes de la banda o los orígenes rusos de Ralph Lauren.
En este sentido Vampire Weekend se están convirtiendo en una reivindicación del origen multicultural de la población estadounidense, un hecho que atraviesa las divisiones sociales y resulta especialmente relevante en la era del falaz choque de culturas. Es así como quizás hay que entender el carácter celebratorio de su inclusión de signos culturales de distinta procedencia, como resistencia a la tendencia actual a la homogeneización cultural en tiempos de crisis.
En el aspecto musical el disco demuestra una mayor confianza en el estudio, y la influencia de Discovery, el proyecto paralelo de Rostam Batmanglij, ha resultado en una mayor presencia de la electrónica, incluyendo los samples de MIA y Toots & The Maytals en la estupenda ‘Diplomat´s Song’, una canción que no es de extrañar que esté haciendo babear a muchos críticos porque es el ejemplo más claro en el álbum de que Vampire Weekend, lejos de ser una fórmula cerrada, es un grupo capaz de expandir su sonido en nuevas direcciones, y en particular hacia el barroquismo sonoro patente en un disco arreglado con mucho cuidado y en el que caben desde los habituales ecos caribeños y africanos hasta el Autotune y las cuerdas.
Y, por supuesto, todo ello se vierte en canciones que melódicamente siguen siendo tan inspiradas y refrescantes como en el primer disco. Desde los inicios cálidos del disco con ‘Horchata’ hasta el más bullicioso tramo final con ‘Run’, ‘Cousins’ y la mencionada ‘Diplomat’s Song’, Contra es un disco excelente, un disco para tararear, bailar, o sobre el que discutir.
Weird Tales For Winter
Weird Tales for Winter es un proyecto que llevará la estética hauntológica a la radio, y en concreto a Resonance FM. Comenzando el día 25, habrá un programa diario a medianoche que se podrá escuchar posteriormente en diversos sitios -ya avisaré por twitter. Lo interesante del asunto es la colaboración de, entre otros, Mordant Music, Belbury Poly o Moon Wiring Club, y la intención de usar la radio como medio de experiencia colectiva y, por supuesto, como medio artístico. Más información en la página web del proyecto o en twitter.
top 20 2009: singles & EPs
1. JOKER / 2000F & JKAMATA – Digidesign / You Don’t Know What Love Is
2. DELOREAN – Ayrton Senna
3. JOY ORBISON – Hyph Mngo
4. GUIDO – Orchestral Lab / Way U Make Me Feel
5. JOKER & GINZ - Purple City / Re-Up
6. KODE 9 – Black Sun / 2 Far Gone
7. COOLY G – Love Dub / Narst
8. ZOMBY – Digital Flora / Digital Fauna
9. UNTOLD – Gonna Work Out Fine
10. HUDSON MOHAWKE – Polyfolk Dance
11. RUSTIE – Bad Science
12. JOKER – Do It / Psychedelic Runway
13. GUIDO feat AARYA – Beautiful Complication / Chakra
14. BURIAL / FOUR TET – Moth / Wolf Club
15. ZOMBY – One Step Ahead of the Other
16. DIPLOIDE – I Love Diploide
17. DARKSTAR – Aidy’s Girl is a Computer
18. KING MIDAS SOUND – Hearts and Ghosts
19. MOUNT KIMBIE – Maybes
20. DRAKE – Best I Ever Had
Gary War en Madrid
Los que estéis por Madrid la próxima semana tendréis la imprescindible oportunidad de ver a Gary War en directo, en lo que supongo que es el bautismo sobre los escenarios españoles del hypnagogic pop. Además, me hace particular ilusión porque la gente que lo trae ha decidido utilizar mi entrada sobre el Horribles Parade para promocionar el concierto. Los detalles son los siguientes:
Giradiscos presenta
GARY WAR (Sacred Bones/USA)
BAALTE (Madrid)
POKO BLÖND (Madrid)
Jueves 21 de enero
Wurlitzer Ballroom
22.00 | 8 euros
Y ojo porque la misma gente trae, solo unos días después y también a Madrid, a los autores de otro de mis discos de cabecera del pasado año; Sunn 0))). Esto será el 3 de febrero en la sala Caracol. Ya que yo no podré ir, ¡a ver si alguien puede y me lo cuenta!
Vindicatrix – Die Alten Bosen Lieder
En su más reciente libro, Slavoj Zizek dice, citando a Marx, que la historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa, y teniendo en cuenta la obvia conexión del primer álbum de Vindicatrix con la obra reciente de Scott Walker, resulta muy tentador concluir que mientras que este último se dedica a cantar el siglo XX como tragedia, Vindicatrix hace lo propio pero en tono de farsa. Eso sí, farsa según la acepción despectiva de la Real Academia: ‘obra dramática desarreglada, chabacana y grotesca’, una definición que por cierto no resultaría inapropiada para resumir el aspecto cabaretero berlinés que también presenta el disco.
Die Alten Bosen Lieder es, entonces, un disco capaz de descolocar a cualquiera con su grandilocuente uso de la voz, pero merece la pena adentrarse en el territorio Vindicatrix, que resulta ser un páramo desolado, otra visión postapocalíptica más de las que tanto abundan recientemente en una cultura, la occidental, que parece incapaz de mirar al futuro con optimismo e inocencia.Como digo, aquí se encuentra el oyente con unos cuantos excesos, pero siempre justificados por el tono y el registro explorados por cada canción, en un audaz intento por parte de Vindicatrix de explorar los límites del formato canción en la estela de Scott Walker y David Sylvian, pero con un retorcido sentido del humor que por otra parte también es característico del sello en el que sale publicado este disco, el cada vez más esencial Mordant Music.
Por lo demás, las zonas de oscuridad aparecen exploradas mediante una mezcla de drones que con frecuencia suenan como sirenas o alarmas antiaéreas, electrónica que (mal)trata instrumentos tradicionales, ocasionales arrebatos orquestales y percusiones que funcionan de manera curiosa como una válvula de escape que permite que entre el aire. Todos estos elementos contribuyen a la creación de texturas envolventes y opresivas. El resultado suena como si Scott Walker grabase su próximo disco en Berlin, producido por Shackleton y con Fever Ray como su musa.
Dirty Projectors – ‘Ascending Melody’ / ‘Emblem of the World’
Nuevo single gratuito de Dirty Projectors -se puede descargar aquí. Como curiosidad, entre todos los que se lo descarguen estos días, se sortearán 20 copias del single en vinilo. Las canciones pertenecen a las sesiones de Bitte Orca. La primera, ‘Ascending Melody’, es como un resumen de todo el disco: guitarras africanas, voces R’nB, e incluso alguna línea melódica que ya apareció en el álbum. Enérgica y soleada, contrasta con la más calmada ‘Emblem of the World’, construída sobre una pulsación minimalista y una percusión titubeante, con las dos voces principales entrelazándose y, de nuevo, las características guitarras soleadas.
The Indestructible Beat of Soweto
Lo cierto es que en Spotify se encuentran cosas que uno no esperaba ver ahí, como este recopilatorio publicado en el 85, perfecto para escuchar al mismo tiempo que el segundo de Vampire Weekend, o para recordar que estos años no han sido, ni mucho menos, los únicos buenos para los recopilatorios de música africana. Imprescindible.

















